Iglesias evangélicas de Italia rechazan “ecumenismo antibíblico” de Iglesia católica


ecumenismo-catolico
Las principales iglesias evangélicas de Italia, que representan en su conjunto a más del 80% de los evangélicos italianos (la Alianza Evangélica italiana, la Federación de Iglesias Pentecostales, las Asambleas de Dios en Italia, la Iglesia Apostólica en Italia y las Congregaciones Cristianas Pentecostales) por primera vez en la historia han firmado un documento conjunto.

En él se reafirma la centralidad del Evangelio bíblico para la fe evangélica y la convicción de rechazar los intentos actuales de la religión y jerarquía católicas para integrar en su seno a todos los cristianos en nombre de una visión bíblicamente equivocada de la unidad.

El motivo de esta documento fue la coincidencia de todas las entidades en una mesa redonda sobre “catolicismo contemporáneo” a partir de un estudio teológico “del Vaticano II desde la óptica evangélica”.

Varios líderes y organizaciones evangélicas presentes tomaron la palabra para destacar la importancia de ser fieles a la Palabra de Dios y rechazar un sistema religioso como el de la Iglesia católica romana que realiza una “mezcla inaceptable de Biblia e idolatría”.

Tras la mesa redonda patrocinada por la Alianza Evangélica italiana, la Federación de Iglesias Pentecostales, las Asambleas de Dios en Italia, la Iglesia Apostólica en Italia y las Congregaciones Cristianas Pentecostales, celebrada el 19 de julio 2014 en Aversa en la Facultad Pentecostal de Ciencias de la Religión, sobre “el catolicismo contemporáneo: una perspectiva evangélica” las organizaciones mencionadas antes quieren posicionarse ante la apertura de un ambiente ecuménico por parte de personas y entidades evangélicas y pentecostales nacionales e internacionales en su relación con la Iglesia Católica Romana y su actual Pontífice, sin expresar una opinión clara sobre la fe de los creyentes.

Consideran necesario aclarar que ven a la Iglesia católica incompatible con la enseñanza de la Escritura, ya que se considera ella misma como mediadora de la salvación y presenta otras figuras como mediadoras de la gracia divina. Afirman que la gracia de Dios viene al ser humano sólo por la fe en Jesucristo, al margen de las obras (Efesios 02:08), y sin la intervención de otros mediadores (1 Timoteo 2:05).

También consideran incompatible con la enseñanza de la Escritura que la Iglesia católica haya tomado la decisión de añadir dogmas (como el papel de María) a la fe dada una vez y para siempre a los santos (Judas 3, Apocalipsis 22:18).

Finalmente consideran incompatible con la enseñanza de la Escritura una iglesia que tiene su corazón basado en un estado político, que es el legado de una iglesia “imperial” que ha asumido títulos y prerrogativas humanas. Las iglesias cristianas deben ser en sus hechos imitadoras más que de los “príncipes de los gentiles” del ejemplo de Jesús, que vino a servir y no para ser servido (Marcos 10:42-45).

Por lo tanto creen que las aparentes similitudes de algunos sectores del catolicismo con la fe y la espiritualidad evangélica no suponen en sí mismo ningún motivo de esperanza para que exista un cambio real en el catolicismo.

Teniendo en cuenta que todavía hay diferencias en teología y ética absolutamente irreconciliables y divergentes no creen que se pueda iniciar ni progresar en cualquier iniciativa o apertura ecuménica con la Iglesia Católica Romana, invitando por ello a todos los evangélicos a nivel nacional e internacional a practicar un discernimiento bíblico sano (1 Juan 4:01) sin ceder a las ansiedades de una unidad contraria a la Escritura, aconsejando más bien buscar la renovación de nuestro compromiso de llevar el Evangelio de Jesucristo a todo el mundo (Mateo 28:18-20).

Aversa (CE), 19 de julio 2014

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En Israel grupos abogan por construcción de Tercer Templo


El Estado de Israel ha otorgado subsidio a diversas organizaciones, que en estos momentos se encuentran abogando para que se lleve a cabo la construcción del Tercer Templo, para lograr que se pueda construir en el sitio más sagrado de Jerusalén, señaló un informe de Army Radio.

Mapa en relieve Tercer Templo

 

 

 

De acuerdo a los últimos resultados obtenidos, el Ministerio de Educación en conjunto con el Ministerio de Cultura y Deportes, le otorgaron una transferencia de entre 300.000 y 700.000 NIS, a la institución no gubernamental que es conocida como el Instituto del Templo, siendo la organización que se encarga de velar por todos los detalles para la construcción del Tercer Templo, y de guardar celosamente diversos utensilios que ya se encuentran preparados para ser acomodados cuando el templo se construya, pero estas aportaciones fueron obtenidas durante una década, siendo muy poca la ayuda para los propósitos del Templo.

La página Web informa que “El Instituto está dedicado a cumplir con todos los aspectos señalados por el mandamiento bíblico, para lograr la construcción del Templo de Di-s en el Monte Moriah en Jerusalén”, y también ofrece información de diversos avances para construirlo: “Nuestro objetivo es encender la llama del Templo Sagrado en los corazones de la humanidad a través de la educación. Nuestro objetivo es a largo plazo, es hacer todo lo que se encuentre en nuestro poder limitado, para lograr la construcción del Templo Sagrado, en nuestro tiempo”.

Las diversas imágenes del Tercer Templo muestran modelos sobre cómo será el Templo, pero la mezquita de Al-Aqsa y la Cúpula de la Roca, se han visto ausentes dentro de los planos, despertando diversas incógnitas en la construcción del Tercer Templo, e incluso disgusto por opositores.

El comunicado también resaltó que la página Web del Instituto del Templo, es una de las páginas más visitadas en todo el mundo, logrando ser muy popular, otorgándole al mundo una ventana para recibir la educación necesaria sobre el Templo Sagrado. De acuerdo al informe, más de un millón de personas de alrededor del mundo han visitado el Instituto en la Ciudad Vieja de Jerusalén, para ver los avances y los diversos proyectos, acerca de la construcción del Tercer Templo.

El informe señala que la falta de apoyo económico, no ha sido suficiente para levantar el Templo, a lo que el Ministerio de Educación respondió y dijo: “El Instituto reúne diversos criterios sin fines de lucro y da recepción a las diversas subvenciones, que permiten instruir a los estudiantes que visitan el Instituto, y esto se ha logrado desde hace más de 10 años”.

Sin embargo, un portavoz le dijo al periódico en línea Jerusalén Post, que los esfuerzos del Instituto del Templo, han logrado que durante 25 años se obtengan investigaciones, se eduque, y se obtenga la preparación para la reconstrucción del Templo Sagrado, y agregó: “La reconstrucción del Templo Sagrado, fue llamado por el profeta Isaías una ‘casa de oración para todas las naciones’, es un mandamiento positivo, y la visión de la reconstrucción del Templo, marcará el comienzo de una era sin precedentes para la paz la armonía del mundo, porque es el tema central de toda la Torá. El Instituto del Templo, se enorgullece de presentar el concepto que ha sido pedido por las oraciones del pueblo judío durante milenios” sentenció.

El sueño de la mayoría de judíos, es ver nuevamente el Tercer Templo de Salomón reconstruido, para ofrecer holocaustos a Dios, y así mismo confirmar una cantidad de profecías bíblicas, que describen la reconstrucción del Tercer Templo de Salomón, dando paso a diversos hechos proféticos.

 http://laultimageneracion.com

En la inocencia de esta hermosura se puede ver la gloria de mi Dios.


Lucas 18:16

Mas Jesús llamándolos, dijo: Dejad los niños venir á mí, y no los impidáis; porque de tales es el reino de Dios.

El enigmático Rey Salomón y la misteriosa Arca de la Alianza


Salomón es un personaje descrito en la Biblia como el tercer y último rey del Israel unificado (incluyendo el reino de Judá). Es célebre por su sabiduría, riqueza y poder, pues La Biblia’ ‘lo considera el hombre más sabio que existió en la Tierra. Logró reinar cuarenta años y su reinado quedaría situado entre los años 970 a.C. y el 930 a.C. aproximadamente. Construyó el Templo de Jerusalén, y se le atribuye la autoría del Libro de Eclesiastés, libro de los Proverbios y Cantar de los Cantares, todos estos libros recogidos en la Biblia. Es el protagonista de muchas leyendas posteriores, como que fue uno de los maestros de la Cábala. En el Tanaj (libro hebreo, a una versión del cual los cristianos llaman Antiguo Testamento) también se le llama Jedidías. En la Biblia se dice del rey Salomón que heredó un considerable imperio conquistado por su padre el rey David, que se extendía desde el Valle Torrencial, en la frontera con Egipto, hasta el río Éufrates, en Mesopotamia. Tenía una gran riqueza y sabiduría y administró su reino a través de un sistema de 12 distritos. Poseyó un gran harén, el cual incluía a «la hija del faraón». Honró a otros dioses en su vejez y consagró su reinado a grandes proyectos de construcción. La Biblia dice del rey Salomón que era «el más sabio de los hombres»,que podía pronunciar un discurso sobre la biodiversidad de todas las plantas, «desde los cedros del Líbano hasta el hisopo que crece en los muros, y animales, y pájaros, y cosas que se arrastran, y peces».  Entre los distintos autores que han tratado sobre Salomón y el Arca de la Alianza, se distingue Erich von Daniken, que lo relata, con su estilo atrevido,  en su obra “Profeta del Pasado”, en la que me he basado para escribir este artículo.

Según el Éxodo,  Dios ordenó a Moisés que construyera un Arca. Las instrucciones que Moisés recibió fueron: “Mira bien y hazlo fabricar según el diseño que se te ha propuesto en el monte”. El Zohar, obra principal de la Cabala, dedica al Arca de la Alianza casi cincuenta páginas, y ha consignado hasta los más mínimos detalles que pasaron inadvertidos a los ojos de otros narradores. A primera vista podrá sorprender que el Zohar hable del Arca de la Alianza bajo el epígrafe de «El Antepasado de los Días». Pero es evidente que la descripción cuadra con el Arca. En el Zohar se dice que Moisés recibió de Yahveh, el Dios de Israel, instrucciones para la construcción de una caja según especificaciones exactamente detalladas, y con destino al «Antepasado de los Días». El recipiente debía acompañarle con el misterioso «Antepasado» en la travesía del desierto. Aunque sabemos que el Arca existió, hay dudas sobre su verdadero tamaño y se discute su finalidad.  Una de las primeras cosas que hizo el Rey David, padre de Salomón,  fue trasladar el Arca de la Alianza desde su última ubicación temporal hasta la capital, como preparativo para su emplazamiento en una Casa de Yahveh que David planeaba erigir. Pero ese honor, según le dijo el profeta Natán, no sería suyo debido a la sangre derramada por sus manos en las guerras y en sus conflictos personales. Este honor, se le dijo, sería para su hijo Salomón. Todo lo que se le permitió hacer mientras tanto fue erigir un altar, cuyo lugar exacto se lo mostró a David un «Ángel de Yahveh, de pie entre el Cielo y la Tierra», que señalaba el lugar con una espada. También se le mostró un Tavnit, un modelo a escala del futuro templo, y se le dieron detalladas instrucciones arquitectónicas, que, llegado el momento, David transmitió a Salomón en una ceremonia pública, diciendo: “Todo esto, escrito por Su mano, me hizo comprender Yahveh, de todas las obras del Tavnit”.

En la Biblia se dice: “hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza“.  Con respecto a imagen y semejanza,  Maimónides, en su obra “Guía de los Descarriados“, distingue dos conceptos: tzélem (forma) y demut (semejanza), de tóar (aspecto) y tavnit (configuración).  Tóar y tavnit expresan la figura material, mientras que tzélem y demut la forma espiritual.  La Tora (Instrucción), al indicar tzélem y demut define el espíritu y nos confronta con uno de los principios básicos del Hebraismo. No es posible elevarse a Elohim por medio de la materia, tóar y tavnit, (Isaías XLIV) y sí por medio del espíritu, tzélem y demut. En el cuarto año de su reinado (480 años después del comienzo del Éxodo, según la Biblia), Salomón comenzó la construcción del Templo, «sobre el Monte Moriah, como se le había mostrado a su padre, David». Mientras se traían maderas de los cedros del Líbano, se importaba el oro más puro de Ofir y se extraía y se fundía el cobre para los lavabos, había que erigir la estructura con «piedras talladas y cinceladas, grandes y costosas piedras».Los sillares de piedra tuvieron que prepararse y tallarse según el tamaño y la forma deseados, pero  en otra parte, ya que la construcción estaba sujeta a una estricta prohibición contra el uso de cualquier herramienta de hierro en el Templo. Así, los bloques de piedra tuvieron que ser transportados y ubicados en el lugar sólo para su montaje. «Y la Casa, cuando estaba en construcción, se hizo de piedra, lista ya antes de ser llevada hasta allí; de modo que no hubo martillo ni sierra, ni ninguna herramienta de hierro en la Casa mientras se estuvo construyendo».

 

Ofir (hebreo estándar Ofir, hebreo de Tiberíades Ôp̄îr) es un puerto o región mencionada en la Biblia que fue famosa por su riqueza. Se cree que el rey Salomón recibía cada tres años un cargamento de oro, plata, sándalo, piedras preciosas, marfil, monos y pavos reales de Ofir. Estudiosos de la Biblia, arqueólogos y otras muchas personas han intentado determinar la localización exacta de Ofir. Muchos estudiosos modernos sostienen que podía haber estado en el suroeste de Arabia, en la región del actual Yemen. Ésta es también la posible localización de Sheba. Otra posibilidad es la costa africana del Mar Rojo, ya que el nombre puede ser derivado de la etnia Afar de Etiopía. Otros posibles localizaciones varían enormemente. El Easton’s Bible Dictionary (1897) menciona la conexión a «Sofir», el nombre copto para la India, y también una posible conexión a Abhira, en la desembocadura del río Indo. Flavio Josefo lo conectó con Cophen, un río indio, a veces asociado a una parte de Afganistán. Algunos estudiosos, que proponen conexiones entre Eurasia y América antes de la llegada de Colón, también han hecho sus propias hipótesis, incluyendo lugares como Perú.

Llevó siete años finalizar la construcción del Templo y equiparlo con todos los utensilios del ritual. Después, en la siguiente celebración del Año Nuevo («en el séptimo mes»), el rey, los sacerdotes y todo el pueblo presenciaron el traslado del Arca de la Alianza hasta su lugar permanente, en el Santo de los Santos del Templo. “No había nada en el Arca, salvo las dos tablillas de piedra que Moisés había puesto en su interior en el Monte Sinaí”. En cuanto el Arca estuvo en su lugar, bajo los querubines alados, «una nube llenó la Casa de Yahveh», obligando a los sacerdotes a salir apresuradamente. Después, Salomón, de pie ante el altar que había en el patio, oró a Dios «que mora en el cielo» para que viniera y residiera en esta Casa. Fue más tarde, por la noche, cuando Yahveh se le apareció a Salomón en un sueño y le prometió una presencia divina: «Mis ojos y mi corazón estarán en ella para siempre». El Templo se dividió en tres partes, a las cuales se entraba mediante un gran pórtico flanqueado por dos pilares especialmente diseñados. La parte frontal recibió el nombre de Ulam («Vestíbulo»); la parte más grande, la del medio, era el Ekhal, término hebreo que proviene del Sumerio E.GAL («Gran Morada»). Separada de ésta mediante una pantalla, estaba la parte más profunda, el Santo de los Santos. Se le llamó Dvir, literalmente: “El Orador”, pues guardaba el Arca de la Alianza con los dos querubines sobre ella, de entre los cuales Dios le hablaba a Moisés durante el Éxodo. El gran altar estaba en el patio, no dentro del Templo. Los datos y las referencias bíblicas, las tradiciones antiguas y las evidencias arqueológicas no dejan lugar a dudas de que el Templo que construyó Salomón (el Primer Templo) se levantaba sobre la gran plataforma de piedra que todavía corona el Monte Moriah (también conocido como el Monte Santo, Monte del Señor o Monte del Templo).  Todo parece indicar que el Arca de la Alianza podía ser algún sofisticado medio de comunicación, incluyendo, al vez, algún tipo de hologramas. O, especulando todavía más, algún tipo de puerta estelar.

Dadas las dimensiones del Templo y el tamaño de la plataforma, existe un acuerdo general sobre dónde se levantaba el Templo, y sobre el hecho de que el Arca de la Alianza, dentro del Santo de los Santos, estaba emplazada sobre un afloramiento rocoso, unaRoca Sagrada que, según firmes tradiciones, era la roca sobre la que Abraham estuvo a punto de sacrificar a Isaac. En las escrituras judías, la roca recibió el nombre de Even Sheti’yah, «Piedra de Fundación», pues fue a partir de esa piedra que «todo el mundo se tejió». El profeta Ezequiel la identificó como el Ombligo de la Tierra. Esta tradición estaba tan arraigada, que los artistas cristianos de la Edad Media representaron el lugar como el Ombligo de la Tierra y siguieron haciéndolo así aún después del descubrimiento de América. El Templo que construyera Salomón (el Primer Templo) lo destruyó el rey babilonio Nabucodonosor en 576 a.C, y lo reconstruyeron los exiliados judíos a su regreso de Babilonia, 70 años después. A este respecto vale la pena resaltar que la tradición interna de la Orden Masónica afirma que Jacobo de Molay, el último maestre de los Templarios, hizo crear poco antes de ser quemado en la hoguera cuatro grandes logias masónicas. Estos mismos rituales  remontan a Salomón, el monarca israelita, los orígenes del Arte que ellos practican. Pero afirman que este llegó a occidente a través de los Caballeros del Templo de Salomón. Es decir, defienden que la masonería se había configurado en Tierra Santa por obra de las órdenes militares, especialmente la del Temple, y que, como hemos visto, fueron estas fraternidades de constructores llegadas a occidente las que habrían originado la francmasonería moderna (ver el artículo “La enigmática Orden del Temple”).

El profeta Samuel, que también fue juez, y que, como tal, debía ser un buen observador, escribió: “Ahora, pues, manos a la obra: haced un carro nuevo, y uncid al carro dos vacas recién paridas, que no hayan traído yugo… Tomaréis después el Arca del Señor y la pondréis en el carro; colocando a su lado en un cofrecillo las figuras de oro que le consagrasteis por el pecado”. Y Samuel incluso nos habla de otro carro utilizado para el transporte: “Y pusieron el Arca de Dios en un carro nuevo, sacándola de la casa de Abinadab, que habitaba en una colina; siendo Oza y Ahio, hijos de Abinadab, los que iban guiando el carro nuevo… Y a cada seis pasos que andaban los que llevaban el Arca del Señor…”. Pese al empleo de uno o varios carros y la tracción a cargo de dos vacas fuertes, el peso muerto no debió ser superior en ningún caso a unos trescientos kilos, aproximadamente, pues a veces el Arca es transportada y trasladada por los levitas, sacerdotes a cargo de los santuarios de Yahveh: “Y a cada seis pasos que andaban los que llevaban el Arca del Señor, inmolaban un buey y un carnero”. Pero, ¿qué era lo que transportaron a través del desierto los judíos, entre grandes trabajos y durante cuarenta años? Si tantas molestias les causaba, ¿por qué no podían desprenderse de ese objeto?  Lazarus Bendavid (1762-1832), filósofo y matemático de Berlín, que dirigió la Academia libre judía, fue un «judío ilustrado y conocido filósofo», que consiguió demostrar que «el Arca de la Alianza de los tiempos mosaicos debió contener un grupo bastante completo de instrumentos eléctricos, cuyas influencias se hacían sentir en el exterior». Lazarus Bendavid no sólo fue un hombre sabio, sino que además se adelantó con mucho a su época. Sabía que el acceso al Arca de la Alianza estaba rigurosamente limitado a un círculo muy restringido de personas, y que ni siquiera los Sumos Sacerdotes podían acercarse al Arca todos los días, sin peligro de sufrir un terrible accidente.

Dice Bendavid: «La visita al Santo de los Santos, según testimonio de los talmudistas, iba siempre unida a un peligro mortal; los Sumos Sacerdotes se le acercaban siempre con cierto temor, y se juzgaban afortunados si conseguían alejarse de nuevo sin que les hubiese acaecido nada malo». Después de una guerra contra los israelitas, a los que vencieron, los filisteos, tribu hebrea de procedencia occidental, confiscaron el Arca del Señor. Habían observado que los israelitas concedían mucha importancia al misterioso artefacto y esperaban sacar beneficio de su posesión. Pero los filisteos no supieron qué hacer con él. En todo caso, tardaron poco en darse cuenta de que todas las personas que se acercaban al Arca enfermaban o morían. Entonces empezaron a trasladar su botín de un lugar a otro, pero en todas partes ocurrió lo mismo: los curiosos que se aproximaban demasiado enfermaban con tumores y caída del cabello. Muchos padecían grandes vómitos, y algunos murieron de una muerte horrible.  Los filisteos fueron un pueblo de la Antigüedad, del cual existen testimonios en diferentes fuentes textuales (asirias, hebreas, egipcias) o arqueológicas. Ellos se mencionan en la genealogía de las naciones, donde juntamente con Caftorín, fueron descendientes de Mesraín. Se hacen conjeturas que con bastante probabilidad habían venido de Creta, algunas veces identificada con Caftor y que no dejaban de ser gente más bien “pirata“. Los filisteos aparecen en fuentes egipcias donde son presentados como los enemigos de Egipto venidos del norte, mezclados con otras poblaciones hostiles conocidas colectivamente por los antiguos egipcios bajo el nombre de Pueblos del Mar. Tras su enfrentamiento con los egipcios, los filisteos se establecieron en la costa suroeste de Canaán, es decir, en la región central de la actual Franja de Gaza. En contextos posteriores, este territorio sería denominado Filistea en época romana, antes denominado Judea Samaria. Sus ciudades dominaron la región hasta la conquista asiria por Tiglatpileser III en el año 732 a. C.. Seguidamente, fueron sometidos a los imperios regionales y parecen haber sido asimilados progresivamente. Las últimas menciones a los filisteos datan del siglo II a. C., en la Biblia.

Y aquí nos extenderemos en los misteriosos Pueblos del Mar, que  son la imagen más viva de la terrible hecatombe que asoló Grecia, Asia Menor y Egipto en una incontenible oleada de destrucción sin parangón en la toda la Historia. Antes de iniciarse la guerra de Troya, el mundo civilizado vivía un equilibrio de poderes perfectamente asentados. Grecia estaba dominada por los micénicos, Egipto era un estado fuerte y poderoso, Troya dominaba la costa occidental turca y los hititas el resto de la península turca y Siria. Pero a finales del siglo XIII, todo ese equilibrio de poderes se vino abajo por causas aún no aclaradas. Los griegos micénicos que habían destruido Troya fueron aplastados por una oleada invasora que borró todo resto de su civilización. Los fantásticos palacios fortificados micénicos como Tirinto o Micenas fueron asaltados y destruidos, la población se dispersó, los campos se abandonaron, la zona se despobló e incluso la escritura se perdió. Sólo la ciudadela micénica de Atenas, encaramada en lo alto de la Acrópolis resistió la destrucción. Todo lo demás fue destruido. Grecia se sumió en una Edad Oscura que habría de durar más de 400 años. En esa misma época, todo el Asia menor fue literalmente arrasado. Ugarit en Siria, Tarso en el sur de la costa turca, uno a uno todos los enclaves civilizados fueron destruido. Egipto fue invadido y a duras penas consiguió rechazar a los asaltantes a un altísimo coste del que ya nunca más se recuperaría. El poderoso imperio Hitita también fue arrasado. Su capital, Hattusa, con sus soberbias fortificaciones que causaban asombro en el mundo entero fue destruida y arrasada hasta los cimientos. Jamás la Historia había visto ni verá tal hecatombe que hizo retroceder siglos el curso de la Historia, condenando a florecientes civilizaciones a volver a la Edad de Piedra.

¿Quién hizo esto? ¿Quién fue el responsable de tal hecatombe? Este es, precisamente, uno de los mayores enigmas de la Historia. Quizás algún día sepamos lo que realmente ocurrió. Hace poco más de 100 años pensábamos que Troya o Micenas eran invenciones de un poeta y ni siquiera sabíamos que los hititas habían existido. hemos conseguido conocer la pregunta y algún día sabremos la respuesta. De momento sólo podemos formular hipótesis más o menos fiables.  Los relieves de Medinet-Habu muestran a los guerreros de Los Pueblos del Mar con toda claridad. Su armamento no es ni micénico ni egipcio. Los curiosos yelmos de tiras hacia arriba son parecidos a los de colmillos de jabalí pero al revés. Llevan largas espadas de corte de forma triangular y escudos redondos con asa central. Algunos llevan corazas con hombreras. Otros guerreros, en otras partes de los relieves llevan cascos con cuernos.  Se cree que no hubo un único responsable de esta gigantesca y escalofriante debacle, sino muchos. En 1285 a.C. tuvo lugar la famosa batalla de Kadesh, la primera gran batalla de la Historia que enfrentó a dos fuerzas colosales: los imperios egipcio e hitita, en un grandiosos choque que, ante el inmenso poder de ambos contendientes, quedó en tablas. El equilibrio entre las dos superpotencias quedó fijado por la diplomacia, que  formalizó mediante un famoso tratado entre el rey Muwatali de los hititas y Ramsés II de Egipto el acuerdo en el que se desenvolvería todo el mundo civilizado. Sin embargo, apenas 85 años después comenzó la cadena de destrucciones. En 1200 a.C. la civilización micénica fue borrada de la faz de la tierra con una contundencia tal que permaneció oculta más de 3.000 años. Toda la costa del Mediterráneo oriental fue arrasada por una ola sanguinaria sin parangón en la Historia que llegó poco después, en 1186 a.C. a Egipto.

Los invasores de Egipto llegaron por tierra y, caso raro, también por mar, por lo que los egipcios se refirieron a ellos como “Los Pueblos que venían de las Islas del Mar“. Puesto que sólo la civilización egipcia logró sobrevivir al desastre, las únicas referencias que tenemos de tal debacle son las suyas, especialmente las que adornan las paredes del templo de Medinet-Habu, levantado por Ramsés III para conmemorar su importantísima victoria sobre estos terribles invasores. No fue por casualidad que los egipcios los llamaran “Los Pueblos“, ya que no se trataba de una sola nación, sino de muchas naciones lanzadas al saqueo y la destrucción. El que una nación marinera como Egipto tuviera tantas dificultades para vencer a la flota enemiga en la batalla del Delta demuestra que se trataba de una fuerza invasora perfectamente organizada, con un componente naval, el que más impresionó a los egipcios, de primerísimo orden. Los relieves de Medinet-Habu demuestran que las naves de los Pueblos del Mar eran iguales o superiores a las egipcias, lo que nos pone en la pista de pueblos esencialmente marineros con un dominio de la técnica naval tal que sólo pudieron haber venido, paradójicamente, de esa misma zona geográfica, el mar Egeo, ya que ni en el Mediterráneo occidental ni en el mar Negro existía nada parecido. ¿Es posible que la caída de Troya y de toda su enorme zona de influencia causara la ruina de todos los pueblos que la componían lanzándolos a la piratería?

Salvo algún problema de fechas, esto es, a grandes rasgos, lo que se piensa  que ocurrió. No sólo con la caída de Troya, sino con la caída en cadena de toda la civilización micénica que empujó hacia el sur a miles y miles de personas que lo habían perdido todo y que sólo conservaban sus barcos y sus armas. Todo ello fue una reacción en cadena ante la caída de la civilización micénico-troyana. Pero ¿cuál fue el detonante que convirtió al Mediterráneo oriental en el sangriento escenario de una masacre tal? Hace siglos, los inmigrantes llegaban a millares en oleadas sucesivas que trastocaron la Historia de la Humanidad hasta la Edad Media. Uno de esos movimientos demográficos afectó a un pueblo centroeuropeo germánico que, ante la presión de otras invasiones asiáticas, no tuvo más remedio que abandonar sus tierras y bajar hasta Grecia. Ese pueblo eran los dorios, que se cree fueron los responsables de sumir a Grecia en la Edad de Piedra, no por su propia fuerza, sino por la debilidad micénica, a la que la reciente victoria contra Troya no parecía haber fortalecido, sino todo lo contrario. El relato de Homero sobre la vuelta de los reyes micénicos a casa es una historia desgarradora,  que refleja las tremendas conmociones socio-económicas que siguieron a la guerra y que debilitaron sin remedio a la civilización micénica hasta dejarla indefensa frente a la invasión doria. Los testimonios arqueológicos nos muestran formidables fortificaciones como Micenas o Tirinto arrasadas, palacios como Pilos destruidos y un cambio brutal que lleva a Grecia de la más rica civilización de todo el continente europeo a la Edad de Piedra. La escritura micénica, la Lineal B, se pierde para siempre,  y la arquitectura que dio los soberbios palacios y las fabulosas tumbas abovedadas de los reyes queda reducida a cabañas de piedra y tierra con tejados de ramas, la cerámica, único arte funcional que sobrevive, deja la frescura traída desde la Creta minoica y se transforma en la austera geometría germánica.

Los dorios conocían el hierro, con lo que sus guerreros tenían una ventaja enorme sobre los micénicos armados con bronce. Todo se juntó para darle la puntilla a tan gloriosa civilización. La famosa leyenda de El Retorno de los Heráclidas nos habla de los hijos de Heracles, el Hércules romano, que tras la muerte de su padre regresan a Grecia para hacerse por las bravas con la península griega que reparten en tres partes. Muchos creen que esta antiquísima leyenda es una explicación legendaria de la invasión doria y la creación de tres grandes agrupaciones de estados. Pero no se cree que sólo los dorios fueran los responsables de la caída micénica. Hoy en día hay una nueva hipótesis que exculpa a los dorios para echar casi toda la responsabilidad sobre los Pueblos del Mar. Según esta hipótesis, la invasión doria fue una consecuencia y no la causa de la caída micénica, lo que es un argumento que sirve también para explicar la caída del Imperio Hitita. Pero hay algo que no encaja, ya que poco antes de la destrucción de las ciudadelas micénicas sus fortificaciones fueron reforzadas e incluso se construyó un muro defensivo en el istmo de Corinto, lo que parece indicar una amenaza del norte, más que del sur. Yo creo que los ataques rabiosos de Los Pueblos del Mar (como el que destruyó Pilos) debilitaron de tal modo a los griegos micénicos que les fue imposible resistir la invasión doria. Tan sólo la ciudad de Atenas resistió al invasor germánico. 400 años más tarde, desde esa misma Atenas surgiría una corriente como jamás ha conocido la Humanidad, pero esta vez será una oleada de filósofos, científicos y artistas que llevarán un alto nivel de civilización.

Una vez la costa turca sumida en el caos por la caída de Troya,  ahora se sumaba toda Grecia. Y toda esta orgía de destrucción empuja lenta pero inexorablemente a miles y miles de personas hacia el cercano y rico Este, que tras la destrucción de Troya no puede ni mantener a sus ciudadanos. Y, evidentemente, cada vez son más y más los pueblos que, por tierra o por mar, bajan por la costa hasta Siria arrasándolo todo a su paso, de la misma forma que los dorios han arrasado Grecia. Los archivos encontrados en las excavaciones muestran el terror despertado en las ciudades ante la inminencia de la destrucción. Un frenético intercambio de mensajes entre distintas ciudades y gobiernos que muestran el pánico ante la destrucción que avanza inexorablemente. El poderoso Imperio hitita cae víctima de la oleada destructora que ya se encamina más hacia el sur, hacia el delta del Nilo, donde Ramsés III logrará frenarla a costa de la ruina de Egipto. Los cronistas egipcios identifican algunas naciones integrantes de estos Pueblos del Mar. Sabemos que los Peleset son los Filisteos de la Biblia, que los Shardana colonizaron Cerdeña junto con otros restos de esta oleada que llegaron a Italia y que serían el núcleo de la civilización etrusca siglos después. Incluso en Hispania también han sido detectadas perturbaciones demográficas en dicha época. La conclusión más lógica es que la caída de Troya provocó el caos en la costa turca. Caos que provocó que florecientes civilizaciones se lanzaran a la piratería y el bandidaje como único medio de subsistencia. Eran pueblos navales, por lo que, con sus tierras destruidas tras diez años de guerra, convirtieron al mar en su nuevo hogar. Los ataques provocaron más ruina y caos, que como una bola de nieve se extendió a la civilización de los griegos micénicos, debilitándolos de tal modo que sucumbieron a la presión doria. Los  nuevos contingentes de desesperados, que nada tenían, se unieron a la bola de nieve que, tras destruir toda la costa turca y Siria, ahora se dedicaba a atacar el Imperio Hitita, al que tampoco logró destruir, pero que debilitó de tal forma que sus eternos enemigos pudieron lanzarse sobre él, despedazándolo. Ya sólo quedaba Egipto, que gracias a su enorme fortaleza pudo rechazar la destrucción aún a costa de perder su grandeza definitivamente.

Y volvemos al relato principal. Según dijo el profeta Samuel: “Por lo cual hicieron que se juntasen todos los sátrapas de los filisteos, los cuales dijeron: Devolved el Arca del Dios de Israel, y restitúyase a su lugar; a fin de que no acabe con nosotros y con nuestro pueblo. Porque se difundía por todas las ciudades el terror de la muerte; y la mano de Dios descargaba terriblemente sobre ellas, pues aun los que no morían, estaban llagados en las partes más secretas de las nalgas; y los alaridos de cada ciudad subían hasta el cielo: Los filisteos estuvieron en poder del maldito objeto durante siete meses, al cabo de los cuales ya no pensaban sino en desprenderse de él. Cargaron la caja sobre un carro, le uncieron dos vacas y las arrearon a latigazos, entre mugidos, hasta el límite de Betsamés. Por la mañana, cuando los betsamitas salieron al valle para segar el trigo, repararon en el carro con el Arca. Inmediatamente sacrificaron las vacas y llamaron a los sacerdotes levitas, como únicos que sabían manejar el Arca. Lo horrible es que aún murieron setenta jóvenes, por desconocer la peligrosidad del Arca; ingenuos como niños, se habían aproximado demasiado al peligroso cargamento, y «el Señor los hirió con grande mortandad»”. En 1978 aparece en Londres el libro “La máquina del maná,una obra escrita en colaboración por el naturalista George Sassoon y el ingeniero Rodney Dale. Los investigadores británicos se atuvieron a la descripción, más detallada, del Zohar, interpretándola y reconstruyéndola a la luz del saber técnico y biológico de nuestros días. Pretendieron demostrar que el Arca de la Alianza era un artefacto tecnológico , tal como sospechó Bendavid, acarreado por los israelitas durante su viaje a través del desierto para que no les fallara la provisión de un alimento rico en proteínas: el maná.

Parece ser que el Arca de la Alianza no era el Santo de los Santos, sino, entre otras cosas, el embalaje de una máquina que producía alimento. Sólo podían acercarse a la misma los «elegidos», es decir, aquellos que fuesen conocedores de su manejo. Las personas no iniciadas sufrieron lesiones, enfermaron o murieron porque la máquina, por los síntomas,  parece que irradiaba una fuerte radiactividad. El maná, según el libro del Éxodo, era el alimento enviado por Dios todos los días durante la estancia del pueblo de Israel en el desierto. Todos los días menos el sábado, por lo cual debían recolectar doble ración el viernes. También se encuentran referencias en midrashes judíos que el maná tenían el sabor y la apariencia de aquello que uno más deseaba. En el arca de la alianza se conservaba una muestra suya. El maná también se menciona brevemente en el Corán, en las azoras al-Baqaraal-Araf, y Ta ha, mencionando la fuente divina del maná como uno de los milagros con los cuales Dios favoreció a los israelitas. En el libro del Éxodo se le describe apareciendo cada mañana después de que el rocío hubiera desaparecido, y debía ser recogido antes de que el calor del sol lo derritiera. Según Números llegaba con el rocío, por la noche. Según la descripción bíblica, el maná se parecía a las semillas de coriandro, era de color blanco, y tras molerlo y hornearlo se parecía a las obleas con miel, aunque en Números se describe del mismo color que la mirra india, y añade que algunas de las tortas sabían a tortas aceitadas.Los exégetas creen que estas diferencias se deben que el Éxodo es un texto yavista mientras el de Números es de fuente sacerdotal. El Talmud babilónico explica que las diferencias en la descripción se debían a que su gusto variaba según quien lo tomaba, miel para los niños, aceitunas para los jóvenes, pan para los mayores. La literatura rabínica clásica soluciona la cuestión de si el maná caía antes o después del rocío, explicando que lo hacía entre dos capas de humedad.

Es interesante observar que, independientemente, los egiptólogos Howard Middleton-Jones y James Michael Wilkie, en su primer libro sobre la Gran Pirámide, “Giza-Genesis – The Best Kept Secrets“, muestran cómo la explicación bíblica de la construcción del Arca es una descripción del pasaje hacia adentro de la Gran Pirámide, donde dicen que se almacena la Alianza, llamada el  Arca de la Alianza. Según se dice, el Arca de la Alianza es un portal, y reúne o hace puente entre bandas de frecuencia de dimensiones, algo similar a lo que es logrado por los llamados “agujeros de gusano” de la física y la ciencia ficción. Esta parece que es una de las funciones del Arca. Se afirma que La tecnología del Arca de la Alianza fue instalada en nuestro sistema planetario para contrarrestar desequilibrios y distorsiones creados por interferencias negativas.  La Gran Pirámide fue construida, al parecer, alrededor del 46.000 a.C., y luego reconstruida varias veces alrededor del 28.000 a.C., 10.500 a.C., y 9500 a.C., después de distintos cataclismos. Podríamos añadir que este lugar es también un  vórtice de energía central de la Tierra, correspondiente a un chakra en los humanos. Este vórtice fusionó las frecuencias de la tercera y cuarta dimensión. Y cuando está activo, dentro de la cámara de resonancia armónica de la Pirámide, crea una alineación interdimensional con un sistema similar en Sirio, lo que permite algún tipo de tele transportación.  El Arca está asegurada y oculta dentro de la Esfinge,  más allá del portal Interior de la Tierra alrededor de donde fue construida la Esfinge alrededor de la época de la Gran Pirámide.  Pero la Tierra Interna no significa el centro de nuestra Tierra. La Esfinge fue construida, al parecer, por los Anunnaki, fundadores de la cultura sumeria. La cabeza era la de un Anunnaki como un recordatorio de su herencia.

Por motivos desconocidos para nosotros, los “dioses” y “ángeles”, probablemente seres extraterrestres, tuvieron interés en aislar a un determinado grupo humano respecto de su ambiente habitual, y mantenerlo durante más de dos generaciones apartado de todo contacto con el resto de la humanidad. A través de su mediador, un profeta, ordenaron la segregación del grupo elegido, alejándolo de la civilización. Moisés, aunque también pudo ser otro el elegido, condujo a los israelitas a través del desierto. Al principio estos “dioses” mantuvieron a raya a los enemigos del pueblo errante: Según el Éxodo, “las aguas vueltas a su curso sumergieron los carros y la caballería de todo el ejército del Faraón que había entrado en el mar en seguimiento de Israel: ni uno tan siquiera pudo salvarse”. Se argumenta, por ejemplo, que los israelitas habrían aprovechado el reflujo para vadear un estrecho cubierto de plantas acuáticas, mientras que los egipcios, al seguirles, habrían sido sorprendidos por el flujo o crecida de las aguas. Por muchas cualidades privilegiadas que atribuyamos al pueblo elegido, no podemos negarles a los egipcios, los primeros que calcularon la duración del año en 365 días, y precisamente gracias a la observación de las crecidas del Nilo, un conocimiento sobre los períodos de la bajamar y la pleamar por lo menos tan completo como el de los israelitas. Por ello, no parece que los egipcios corrieran a ciegas a su perdición. Fueron desorientados a propósito por unos misteriosos «ángeles»… y mediante una columna de fuego. Según el Éxodo: “En esto, alzándose el ángel de Dios que iba delante del ejército de los israelitas, se colocó detrás de ellos, y con él juntamente la columna de nube, la cual, dejada la delantera, se situó a la espalda, entre el campo de los egipcios y el de Israel; y la nube era tenebrosa (por la parte que miraba a aquéllos) al paso que (para Israel) hacía clara la noche, de tal manera que no pudieron acercarse los unos a los otros durante todo el tiempo de la noche”.

Esa nube no sería un meteoro casual, ya que Moisés manifiesta expresamente que la «columna de nube y fuego» era una señal de guía para los israelitas: “E iba el Señor delante para mostrarles el camino, de día en una columna de nube y por la noche en una columna de fuego, sirviéndoles de guía en el viaje, día y noche”. Nunca faltó la columna de nube durante el día, ni la columna de fuego por la noche delante del pueblo. Los fenómenos meteorológicos casuales son esencialmente transitorios; podrán presentarse durante minutos, o durante horas si se quiere, pero no a lo largo de meses y años.  Fue una aventura tremenda la de conducir a miles de seres humanos, mujeres, niños, ancianos, hombres y jóvenes por una región donde no hay frutos silvestres ni caza de que alimentarse. Los problemas de abastecimiento han hecho fracasar incluso a ejércitos modernos.  Los naturalistas británicos George Sassoon y Rodney Dale reconstruyeron el ‘Antepasado de los Días» con arreglo a las descripciones del Zohar. Según su opinión, se trataba de una máquina capaz de producir un alimento albuminoide, el maná, por síntesis partiendo de algas irradiadas. En los desiertos cálidos, con su ambiente poco propicio al desarrollo de la vida, las temperaturas varían entre 58 grados centígrados y —10 grados centígrados. La precipitación media anual apenas llega a los diez centímetros. Allí la naturaleza no produce nada susceptible de aliviar el hambre de un grupo numeroso de gente. Y sin embargo, Moisés no tuvo reparos en lanzar a su pueblo a través del interminable desierto abrasado bajo el sol. Parece que los “dioses” extraterrestres proveyeron de alimentos a los israelitas y que Moisés lo sabía de antemano. Pues «el Señor» que se le había aparecido en medio de una «zarza ardiente» le facilitó una máquina maravillosa que iba a librarle del problema para todos los años que durase la migración. Según George Sassoon y Rodney Dale, durante la noche almacenaba el agua recogida del rocío y la mezclaba con algas microscópicas del tipo Chlorella para producir cantidades ilimitadas de alimento. La síntesis de materia alimenticia a partir del agua y de las algas verdes se operaba por irradiación.

Pero la irradiación supone que hay una fuente de energía. ¿De dónde sacarla en medio del desierto? Según las investigaciones actuales seguramente fue un reactor nuclear en miniatura. El aparato mostrado por «el Señor» a Moisés en la montaña sagrada parece que no podía permanecer expuesto al aire libre. Quizá le perjudicasen las tempestades de arena del desierto, o las elevadas temperaturas a mediodía. También es posible que no conviniera permitir que el pueblo del éxodo viese la extraña máquina de donde salía su alimento. Sea como fuere, el caso es que construyeron para la misma un Arca, es decir un recipiente seguro, realizado sobre prototipo y con arreglo a especificaciones definidas. Por consiguiente, el Arca no era la máquina del maná, sino sólo el contenedor que servía para guardarla y transportarla. Durante los descansos prolongados, la máquina se guardaba en una tienda. Dada la peligrosidad de la radiación, el Arca no se colocaba nunca en medio del campamento. Moisés lo puso lejos, fuera del campamento, y lo llamó Tabernáculo de la Alianza. Uno de los conceptos más fundamentales que se desarrollan en toda la Escritura lo constituye el hecho de que Yahveh está preparando una habitación para residir en medio del hombre. Las religiones en general se centran en ir a Dios, pero la Biblia nos asegura que Yahveh es el que viene a nosotros, es decir, a este mundo. El diseño del tabernáculo nos permite ver aspectos muy importantes de su venida. El Tabernáculo con sus detalles fueron revelados a Moisés en el Monte Sinaí. Pareciera que lo que Yahveh mostró a Moisés fue una visión del trono de Dios y de la “Nueva Jerusalén” para que Moisés hiciera un registro minucioso de lo observado. Este registro sirvió posteriormente para definir las especificaciones mismas del tabernáculo. El tabernáculo o tienda de reunión se situaba en medio de las tribus de Israel. Tres tribus por lado acampaban alrededor del tabernáculo. Una pared hecha de cortinas separaba el tabernáculo del pueblo mismo. Dentro del área se encontraba el altar de bronce, el lavatorio y el “Mikdash“.

 

El lugar del Mikdash, es el sitio mas sagrado del mundo. En hebreo, la palabra Mikdash (Templo) proviene de la palabra Kodesh(Sagrado). Este lugar es la raíz de la creación, la raíz de la vida. Otra razón por la que llamamos al Mikdash raíz de vida, es que aquí se creo al primer hombre: Adam (Adán). Por lo tanto, una persona que no esta ritualmente pura, no debe subir al Mikdash. Hay que tomar en cuenta, que incluso dentro del Mikdash, hay diferentes niveles de Kedusha (santidad). El primer nivel, es la subida alMonte del Templo. Para subir de manera pura, basta con la sumersión en la Mikve (baño ritual), de manera correcta y Kasher (o sea, apegarse estrictamente a las leyes de la Tora). Esta es la manera en que rectificamos y nos purificamos. Otro nivel de Kedusha(santidad) del Monte del Templo se fija por el Soreg (pared externa divisoria, que rodea el Mikdash), y aquellos que se encuentran impuros por contacto con un cadáver, o que no pertenecen al pueblo de Israel, tienen prohibido pasar este nivel. Según Sassoon y Dale, siguiendo las orientaciones del Zohar, el «Antepasado de los Días» funcionaba durante seis días seguidos en turno matutino, produciendo maná sin problemas de ninguna clase. El séptimo día aparentemente se destinaba al mantenimiento de la máquina. Estos trabajos de mantenimiento corrían a cargo de los levitas, instruidos por Aarón, el hermano de Moisés. Aarón había acompañado a Moisés en el Monte, y sin duda recibió instrucciones: “El Señor le dijo: Anda, baja; después subirás tú y Aarón contigo; pero los sacerdotes y el pueblo no traspasen los límites ni suban hacia donde está el Señor, no sea que les quite la vida”. Parece que los acompañantes extraterrestres del pueblo israelita se propusieron separar de su medio a este grupo humano. Cuando su vehículo espacial hubo aterrizado en la montaña, su comandante ordenó expresamente a Moisés que construyera una cerca alrededor del punto de aterrizaje, a fin de que nadie pudiese acercarse: “Baja e intímale al pueblo que no se arriesgue a traspasar los límites para ver al Señor, por cuyo motivo vengan a perecer muchísimos de ellos...”. Dijo entonces Moisés al Señor: “No se atreverá el pueblo a subir al monte Sinaí, puesto que tú me has intimado y mandado expresamente: Señala límites alrededor del monte y santifícale”.

Aparentemente, el pequeño grupo de “ángeles” extraterrestres hizo una clara demostración de su poder mediante una columna de fuego móvil o con el exterminio del ejército egipcio. Por lo que se explica en el Éxodo, la nave espacial expelía gases ardientes y producía un estruendo ensordecedor, ya que todo el monte Sinaí estaba humeando por haber descendido a él el Señor entre llamas.  Subía el humo como de un horno, y todo el monte causaba espanto. De la nave espacial fue descargada una máquina productora de alimento, y entregada a Moisés y Aarón. Durante los transportes, la máquina era guardada en un recipiente, el Arca del Testamento o Alianza, que se cargaba en una carreta de bueyes. Pero no debía pesar más de trescientos kilogramos, pues se citan algunos casos en que fue trasladado por hombres con ayuda de pértigas. Las personas que, por descuido, permanecían demasiado cerca del aparato, enfermaban, padecían vómitos y les salían llagas  y eczemas, muy propio de personas que han estado bajo fuertes readiaciones. Nadie sabía lo que se transportaba en el Arca, ya que al pueblo sólo se le dijo que los alimentaba «el Señor». El Tabernáculo donde estaba el Arca servía para guardar el secreto. Los levitas, después de recibir formación especial, atendían al servicio de la máquina revestidos con ropas apropiadas. Pero tampoco ellos conocían los principios en virtud de los cuales funcionaba. Tenían miedo de ella, pues en algunos de los accidentes también murieron sacerdotes. ¿Qué se hizo del «Arca de la Alianza»? De las descripciones del Éxodo se desprende que la máquina funcionó mientras estuvo correctamente atendida. Pero una vez conquistada la Tierra Prometida ya no fue necesaria, pues allí corría «leche y miel» a raudales, permitiendo introducir un poco de variación en la monótona dieta.

Sin embargo, parece había corrido el rumor de que los emigrantes superaron la travesía gracias al artilugio extraño que los proveía de alimento. Por ello, distintos soberanos deseaban poseer la máquina maravillosa. Ya hemos visto la derrota de los israelitas a manos de los filisteos y cómo éstos capturaron la máquina, teniendo que devolverla luego en vista de los muchos accidentes que acarreaba. ¿Dónde quedó la máquina, después de ser depositada en Betsamés? Durante veinte años, al menos, permaneció inmovilizada y fuera de servicio en una choza: “Vinieron, pues, los de Cariatiarín (Kirjath-Jearim) y transportaron el Arca del Señor, y la colocaron en casa de Abinadab, que habitaba en la colina (Gabaa) consagrando a su hijo Eleazar para que cuidase del Arca del Señor. Y sucedió que desde el día en que el Arca del Señor llegó a Cariatiarín pasó mucho tiempo (pues era ya el año vigésimo), y toda la casa de Israel gozó de paz siguiendo al Señor”. Fue Saúl, primer rey de Israel, que vivió hacia el año 1000 a.C, quien recordó a su yerno David (1013-973 a.C.) la existencia del Arca. Cuando David empezó a interesarse por el misterioso artefacto, éste se hallaba todavía en la choza de Abinadab, tal como fue entregado. David, en efecto, sintió interés, pero no tanto que se molestase en reservar al Arca un lugar digno en el palacio que precisamente estaba construyéndose. A lo mejor le hicieron temer algo las extrañas historias que aún corrían por el país, o quizá no le diese tanta importancia como para asignarle un lugar especial. En todo caso, se lo pensó bastante antes de obedecer a la sugerencia de su suegro y ponerse en camino con treinta mil hombres hacia Gabaa, en Judea, «para traerse el Arca de Dios».

Pero durante el transporte ya se produjo un accidente: “Y pusieron el Arca de Dios en un carro nuevo, sacándola de la casa de Abinadab, que habitaba en Gabaa; siendo Oza y Ahio, hijos de Abinadab, los que iban guiando el carro nuevo. Luego que sacaron el Arca de Dios de la casa de Abinadab, en cuya custodia estaba en Gabaa, Ahio iba delante del Arca… Más así que llegaron a la era de Nacón, extendió Oza la mano hacia el Arca de Dios, y la sostuvo, porque los bueyes coceaban y la habían hecho inclinar. Y el Señor, indignado en gran manera contra Oza, castigóle por su temeridad, y quedó allí muerto junto al Arca de Dios”. Es curioso que tras veinte años de inutilización, la máquina aún produjese fuertes descargas eléctricas. Por tanto, el reactor aún generaba energía. Superados algunos pequeños inconvenientes técnicos, el Arca y su contenido llegaron por fin a Jerusalén, lo cual causó tanto júbilo al rey David que se puso a bailar de alegría, desnudo y dando saltos ¿Acaso pretendía obtener maná para el aprovisionamiento de su pueblo? Por grande que fuese su satisfacción por poseer el Arca, David no se decidió a guardarla en palacio ni ordenó construir ningún templo a tal fin: “Introdujeron pues el Arca del Señor y la colocaron en su sitio, en medio del tabernáculo que le había mandado levantar”. Una vez más se hace el silencio alrededor del misterioso objeto. Fue el sucesor de David, el rey Salomón (aproximadamente 965-926 a.C), quien hizo instalar el Arca en el Sancta Sanctorum, un recinto del Templo dotado de un blindaje especial. Allí permaneció sin ser tocada durante trescientos años, a pesar de todas las guerras y revoluciones que tuvieron lugar en el reino israelita. En ese lapso de tiempo, el Templo fue saqueado por lo menos cuatro veces; los asaltantes se llevaron tesoros de piedras preciosas y oro… pero sorprendentemente no tocaron el Arca de la Alianza. No vuelve a ser mencionada en ninguna crónica. Y eso que los saqueadores se llevaron cosas de menos importancia, además de las joyas. ¿Acaso desconocían la existencia del Arca? ¿Temían su misterioso contenido? ¿O quizá los israelitas trasladaron a otro lugar, celosamente oculto, el preciado recuerdo de su propio éxodo a través del desierto? ¿Tal vez nadie sabía dónde estaba? ¿No será ésta la razón de que la pista se borre durante tanto tiempo?

En todo caso, y según los últimos indicios, el Arca había dejado de tener importancia para sus propietarios: “Colocad otra vez el Arca en el santuario del templo, edificado por Salomón, hijo de David, rey de Israel; porque ya no la tendréis que llevar más” (Crónicas) .  Salomón fue el segundo de los hijos que tuvieron el rey David y Betsabé. En la Biblia, el profeta Natán informa a David que Dios ha ordenado la muerte a su primer hijo como castigo por el pecado del rey, quien había enviado a la muerte a Urías, marido de Betsabé, para casarse con su esposa Según Samuel: «Has hecho blasfemar a los enemigos de Dios». Tras una semana de oración y ayuno, David supo la noticia de la muerte de su hijo y consoló a Betsabé, quien inmediatamente quedó embarazada, esta vez de Salomón. La historia de Salomón se narra en el Primer Libro de los Reyes y en el Segundo Libro de las Crónicas. Sucedió a su padre, David, en el trono de Israel hacia el año 970 a. C. Su padre lo eligió como sucesor a instancias de Betsabé y Natán, aunque tenía hijos de más edad habidos con otras mujeres. Fue elevado al trono antes de la muerte de su padre, ya que su hermanastro Adonías se había proclamado rey. Adonías fue más tarde ejecutado por orden de Salomón, y el sacerdote Abiatar, partidario suyo, fue depuesto de su cargo, en el que fue sustituido por Sadoc. Del relato bíblico parece deducirse que a la ascensión de Salomón al poder tuvo lugar una purga en los cuadros dirigentes del reino, que fueron reemplazados por personas leales al nuevo rey.

En la Bibliase dice del rey Salomón que heredó un inmenso imperio conquistado por su padre David que se extendía desde el Nilo, en Egipto, hasta el río Éufrates, en Mesopotamia. Asimismo  poseía  una gran riqueza y sabiduría y administró su reino a través de un sistema de 12 distritos. Poseyó un gran harén, el cual incluía a “la hija del faraón“. Honró a otros dioses en su vejez y consagró su reinado a grandes proyectos de construcción, incluyendo: el Templo,  el Palacio Real,  las murallas de Jerusalén, las ciudades reales de Meguido, Hazor, y Gezer, así como las ciudades para almacenes, para sus jinetes y para sus carros,  a lo largo de su imperio. Para ser consistentes con el modelo de otras culturas de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro en el antiguo Próximo Oriente (egipcios, babilónicos, asirios, e hititas), sería de esperar que numerosos documentos, artículos, e inscripciones en edificios o monumentos públicos hubieran sido dejados por este gran rey o, más tarde, por sus descendientes en su honor. Pero, sorprendentemente, todavía no se ha encontrado ningún artículo de cualquier clase que lleve su nombre. Las ciudades de Hazor, Meguido y Gezer han sido excavadas extensamente hoy en día. Se encontró en cada una de estas ciudades un estrato que contenía grandes palacios, templos y fortificaciones. No se ha hallado el nombre de Salomón, pero en cambio sí se ha encontrado el cartucho del faraón de la XVIII Dinastía Amenhotep III. En Jerusalén no ha sido posible excavar en el Monte del Templo, pero las extensas excavaciones realizadas en la ciudad, incluso en las áreas adyacentes al monte del templo, no han revelado la existencia de ningún palacio salomónico.  Es más, la excavación del Millo ha revelado (según la alfarería encontrada en él) que su construcción original también fue contemporánea del reinado de Amenhotep III de la XVIII Dinastía egipcia.

Amenhotep III, conocido en tiempos antiguos como el “Rey de Reyes” y “Señor de Señores“,fue un faraón de la gloriosa XVIII Dinastía de Egipto. Al igual que Salomón, heredó un inmenso imperio cuya influencia se extendía literalmente desde el Nilo al Éufrates.En contraste con el imperio de Salomón, el imperio de Amenhotep es indiscutible. Los edificios, monumentos, documentos, artículos, y otros numerosos vestigios de su reinado son universales e incomparables, con la posible excepción de los que dejó el faraón de la XIX Dinastía, Ramsés II. El reinado completo de Amenhotep III fue consagrado a la construcción de monumentos a lo largo de Egipto, Canaán y Siria. Aparte del templo más glorioso de la antigüedad en Luxor,construyó otros muchos templos de diseño similar a lo largo de Egipto y en el resto de su imperio,  incluso en las ciudades fortificadas cananeas de Hazor, Meguido, Gezer, Laquis y Betseán.Según los registros egipcios, el padre de Amenhotep, Thutmosis IV, y su abuelo Amenhotep II deportaron a unos 80.000 cananeos. Los habitantes cananeos de Gezer fueron específicamente incluidos en esta deportación. Fue durante el reinado de Amenhotep III cuando Gezer y otras ciudades principales de Palestina fueron fortificadas como las guarniciones reales egipcias y se las dotó de refinados templos y palacios. La Biblia dice que durante los días de Salomón, el faraón de Egipto capturó la ciudad cananea de Gezer y se la regaló a su hija como dote de su matrimonio con Salomón (Reyes). Era una costumbre obligatoria para Amenhotep III casarse con “la hija del faraón” para asegurarse el trono. Esto es precisamente lo que hizo cuando se casó con Sitamon, la hija de su padre, el faraón Thutmosis IV.

La red de ciudades fortificadas de la XVIII Dinastía egipcia también incluía a Jerusalén. Si las construcciones de Amenhotep III en Gezer, Hazor, Meguido y otras guarniciones son alguna muestra, entonces Amenhotep indudablemente edificó un magnífico templo en el venerado Monte del Templo de Jerusalén. La estructura adyacente al Monte del Templo de Jerusalén, conocida tradicionalmente como los “establos de Salomón“, es consistente con la arquitectura de las ciudades fortificadas de Amenhotep. La arqueología también ha confirmado que durante su reinado se guardaron carros en estas ciudades en grupos de entre treinta a ciento cincuenta cada uno.Las antiguas minas de Timna, en el desierto del Neguev, conocidas como las “minas de Salomón” en realidad son anteriores a Salomón en unos trescientos años, según la cronología convencional, datándolas una vez más en los tiempos de Amenhotep III. Cobre de Timna, oro del Sudán,otros metales preciosos, joyas y piedra de alta calidad fueron utilizados en gran abundancia en los templos de Amenhotep, así como en los de Salomón. Una estela del templo funerario de Amenhotep alardea de que el templo fue “embellecido por todas partes con oro, su suelo brilla como la plata… con estatuas reales de granito, de cuarcita y de piedras preciosas“. La cantidad de materiales empleados en otro templo construido por Amenhotep es también “asombrosa: 3,25 toneladas de electro, una aleación de plata y oro, 2,5 toneladas de oro, 924 toneladas de cobre. Se dice que la satisfacción más grande del Salomón bíblico fue el reto de completar sus grandes proyectos (Eclesiastés). Lo mismo se dijo de Amenhotep III. En un texto egipcio real del periodo se lee, “He aquí que el corazón de su Majestad estaba satisfecho con la construcción de monumentos muy grandes, como los cuales nunca se habían hecho realidad desde las primeras edades de las Dos Tierras“. Sólo un rey enormemente rico de un imperio bastante estable podría construir tan espléndidamente y en muchos sitios tan distribuidos en la antigüedad.

Amenhotep III fue indiscutiblemente el rey más rico de la antigüedad. La realización de tales magníficos proyectos requirió el mantenimiento de una considerable y constante fuente de trabajo y de ingresos que se extendía a lo largo de un periodo de muchas décadas. La administración y el sistema de impuestos de Amenhotep, con sus 12 distritos, es idéntico al de Salomón que se describe en la Biblia (Reyes). Amenhotep también se dedicó a redescubrir la sabiduría, los misterios y las tradiciones de las dinastías egipcias anteriores. Se ha establecido una fuerte relación entre los “Proverbios de Salomón” de la Biblia y las “Máximas de Amenhotep III” encontradas en Egipto.  Además de los proyectos ya mencionados, Amenhotep construyó también un palacio completamente nuevo en Tebas. La nueva residencia real incluía todos los elementos contenidos en el palacio de Salomón que se describe en la Biblia (Reyes), a saber: una casa fabricada casi completamente de cedros del Líbano (construida para la fiesta del Jubileo de Amenhotep); una sala de columnas con una terraza en la fachada y rodeado por un patio de columnas; un salón del trono construido con muchas columnas de madera y cuyo suelo era la escena de un lago pintado (idéntico al que cruzó maravillada la reina de Saba cuando se acercó al trono de Salomón, como se describe en el Corán); un palacio separado construido para Sitamon, “la hija del faraón“; un palacio real (consistente en su propia residencia, la residencia de su Gran Esposa, Tiye, y una residencia para el harén real). Amenhotep, como Salomón, fue incansable en la persecución de mujeres para su harén, especialmente de mujeres extranjeras y hermosas, tanto de origen regio como humilde. El harén de Amenhotep incluía a dos princesas de Babilonia, dos princesas de Siria, dos princesas de Mitani, y como el harén de Salomón, incluía a una princesa de cada una de las siete naciones enumeradas en Reyes.

 

Como el rey más poderoso de Oriente Medio, Amenhotep no envió a cambio a ninguna de sus propias hijas a otros reyes, ni lo hizo ningún otro faraón de esta dinastía (ni probablemente ningún otro en toda la historia de Egipto). Denegó específicamente una petición del rey de Babilonia para una esposa egipcia. De forma pretenciosa, la Biblia da énfasis a la pretendiente egipcia de Salomón, pero no menciona que Salomón tuviera alguna esposa hebrea. Roboam, del que se dice haber sucedido a Salomón, fue el hijo de una princesa amonita. La corte de Amenhotep III era extremadamente liberal, y reflejaba cada posible exceso de un reinado poderoso y seguro. El erotismo en el arte y en la vida de la corte alcanzó su plenitud durante el reinado de Amenhotep. La famosa pintura mural de las “bailarinas desnudas” data del reinado de Amenhotep.Al igual que Salomón, Amenhotep “no negó a sus ojos ninguna cosa que desearan” y “apartó su corazón de cualquier placer” (Eclesiastés). Sin embargo, los últimos años de los treinta y ocho del reinado de Amenhotep no fueron agradables. Los largos años de indulgencia habían pasado factura y tuvo muchas dolencias. Como gesto compasivo, su cuñado le envió un ídolo de la diosa Ishtar (Astoret). La conclusión  es que la historia de Salomón fue tomada después y específicamente de la vida de Amenhotep III. El mismo nombre de Salomón, que literalmente significa “paz” o “seguridad“, apunta a Amenhotep III, cuyo largo y penetrante reinado en el siglo XIV a. C. no incluyó ninguna gran campaña militar, pero se caracterizó por una estabilidad sin precedentes a lo largo del Próximo Oriente. Después de la XVIII Dinastía egipcia, la región entre los dos grandes ríos no fue controlada de nuevo por ningún poder individual hasta el imperio asirio de Asurbanipal (el nieto de Senaquerib), que invadió Egipto y saqueó Tebas en el siglo VII a. C., y el imperio de Ciro, de Persia, en el siglo VI a. C., que también conquistó Egipto y lo convirtió en una provincia persa.

No hay ningún indicio de ningún imperio de estos tiempos que controlara esta región y cuya capital fuese Jerusalén.Se dice que Salomón tuvo “mil cuatrocientos” carros (Reyes). Esto representa un ejército prodigioso según los cánones antiguos, y el cual sólo pudo haber sido reunido en un largo periodo de tiempo por una civilización estable. A pesar de eso, se nos dice que sólo cinco años después de la muerte del gran rey Salomón, el faraón egipcio Sisak y sus aliados invadieron Judá y capturaron sus ciudades fortificadas con poca o ninguna resistencia militar. La Biblia añade que la misma Jerusalén fue perdonada sólo después de entregar a Sisak la totalidad de las riquezas acumuladas por el rey Salomón. La rapidez con la que se estableció el imperio de Salomón, como se describe en la Biblia, y la facilidad con la que fue sometido después al poder extranjero en un corto plazo de tiempo, tampoco es consistente con el modelo fijado para otras grandes civilizaciones antiguas. Leemos en la Biblia, “Yahvé se apareció á Salomón… y le díjo: Pide lo que quisieres que yo te dé. Y Salomón dijo:… Da pues á tu siervo un corazón dócil para juzgar á tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo [para poder gobernar. Y respondió Dios: lo he hecho conforme á tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y entendido” Cabe destacar que dicha Sabiduría estaba basada en seguir los mandamientos o estatutos:Salomón amó a Yahvé, andando en los estatutos de su padre David“. Él tenía muy claro que “La Ley de Yahvé hace sabio al ingenuo“. A ese tipo de sabiduría se refería el profeta Baruc: “ Él [Dios] halló todos los caminos de la sabiduría, y la ha dado a Jacob, su siervo, a Israel, a quien ama. Así apareció en la tierra la sabiduría y ha vivido con los hombres.”. También el apóstol Pablo habla de ella: “Hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, …la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor“.

Esa “rectitud” y “justicia” que se difundía en la sociedad al aplicar la Ley de Dios lograba la prosperidad del reino de Salomón, alcanzando el mayor esplendor de la monarquía israelita. Mantuvo en general la paz con los reinos vecinos, y fue aliado del rey Hiram I de Tiro, quien le auxilió en muchas de sus empresas. Emprendió numerosas obras arquitectónicas, entre las que destaca por encima de todas la construcción del Templo de Jerusalén como lugar para la permanencia del Arca de la Alianza, aunque destaca también la erección de un fabuloso palacio y la construcción de un terraplén que unía el templo con la ciudad de Jerusalén. En sus construcciones participaron un gran número de técnicos extranjeros, como albañiles y broncistas de Tiro o carpinteros de Gebal. Entre todos ellos destacaba el arquitecto Hiram, y se importaron lujosos materiales procedentes de Fenicia. Durante el transcurso de su reinado la monarquía hebrea tuvo su momento de mayor prosperidad y el esplendor de su nación llamó la atención de la reina de Saba. Se hablaba también del llamado Juicio de Salomón. Gobernante y pueblo se regían bajo la Ley de Yahvé. Finalmente se había establecido el Reino de Dios en la tierra: “Salomón …en el trono del reino de Yahvé sobre Israel… Y se sentó Salomón por rey en el trono de Yahvé en lugar de David su padre, y fue prosperado; y le obedeció todo Israel”. Vivían ‘siguiendo los preceptos del Señor’.  Dios les concedía tranquilidad en sus fronteras y el orden y la alegría dominaban. No obstante, para consolidar el poder político de Israel en la región, contrajo matrimonio con una de las hijas del faraón del Antiguo Egipto: Siamón. Salomón se fue rodeando de todos los lujos y fue adquiriendo la grandeza externa de un monarca oriental. Esto hizo, sin embargo, que en la segunda mitad de su reinado cayera en la idolatría, inducido por sus numerosas esposas extranjeras. De acuerdo con Reyes,  «tuvo, contrariando la Ley,  setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas, y esas mujeres le desviaron el corazón».

La seguridad interna y el control de las vías de comunicación habían facilitado una amplia expansión del comercio hebreo. Se dice en la Biblia que sus naves llegaron hasta Ofir, en algún lugar del Mar Rojo, donde cargaron 14.300 kg de oro. Tanto el rey como el pueblo se dedicaron a comerciar. Pero fueron atrapados por el ansia de riquezas y cayeron en el materialismo. Aquí se dio el punto de inflexión hacia un modo de vida que posteriormente sería causa de reproches por parte de los profetas: “andan descarriados, todos se han pervertido. No hay quien practique el bien, no hay ni uno”. En vez de administrar justicia, los propios hebreos… “oprimían a los pobres, acechaban a las personas. Sus casas estaban llenas de fraudes; con esos fraudes se han engrandecido y se han hecho ricos…”.  En las transacciones, el rey demostraba que ya no era justo. Reavivó el tema de la esclavitud en los infieles y permitió sacerdotes que en muchos casos eran indignos. Se dotó de equipamiento de guerra, tales como carrozas y caballos. Aquél pecado de Salomón, “priorizar la obtención de riquezas por sobre la Ley de Dios”, fue la causa de que a su muerte se dividiera el reino de Israel. La división de Israel era inexorable, pero ocurriría en la generación de su hijo. Pero aunque cometió este pecado de caer en la vanidad y la soberbia, se arrepintió y luego escribió el Libro de Eclesiastés para aconsejar a otros a que no siguieran su ejemplo. Allí menciona «vanidad de vanidades, todo es vanidad» y esto se refiere a su vida inicua. Salomón escribe este libro como un testimonio y ejemplo de que las cosas de este mundo no son duraderas. Le sucedió su hijo Roboam, cuya madre era Naamá, de origen ammonita. Pero pronto, la parte norte aparecería como rebelde, estando formada por 10 de las doce tribus de Israel. En realidad todas excepto Judá y Benjamín. Así quedaría dividido el reino.

La reina Hatshepsut reinó durante 17 años, gobernando Egipto en la época  de un nuevo renacimiento.  Y su sucesor,  Tutmosis III,  fue uno de los faraones más importantes de Egipto,  habiendo sido superado únicamente por Ramsés II,  durante la siguiente dinastía. El templo de Hatshepsut, construido sobre terraplenes en el Valle de los Reyes, tiene dos rampas que lo conectan entre sí y su arquitectura modular es mucho más avanzada que cualquier otra de su época. La espectacularidad y adaptación al entorno donde está colocado lo hacen quizás el templo más sofisticado e importante de Egipto, compitiendo en popularidad solamente con Abú Simbel. Existe una coincidencia entre esta arquitectura modular y la descrita por Platón en relación a los edificios atlantes. La arquitectura inca en  Perú y los edificios modulares de la cultura azteca en Uxmal presentan un sistema arquitectónico común. De acuerdo con la teoría propuesta por Velikovsky, se identifica a Hatshepsut con la legendaria reina de Saba, que fue la soberana que sedujo con sus encantos e inteligencia al rey Salomón A ella se refieren sus cánticos cuando exalta a la mujer, presentándola como el mayor tesoro del hombre si es virtuosa. La reina de Saba por su parte, había asesinado a su primer marido, un malvado ministro de la época del reinado de su padre, siendo tan grandes sus encantos y su inteligencia que logró eclipsar a las 700 esposas y 300 concubinas del rey Salomón. Según la leyenda, tenía las piernas peludas y un pie de cabra, lo que coincide curiosamente con algunas imágenes de la época sumeria representando a dioses, que fue sanado al pisar un espejo de vidrio que simulaba agua. Esta fue una trampa de Salomón para obligarla a levantarse la falda a fin de no mojarla cuando tuvo que cruzarlo. El templo funerario de Hatshepsut parece haber sido utilizado por el mismo rey Salomón para guardar parte de sus inmensas riquezas en el corazón de la montaña. Pero no se ha encontrado aún ninguno de los legendarios tesoros de Salomón y de la reina Hatshepsut.

Es posible que el Arca se perdiese durante la destrucción de Jerusalén (586 a.C). Hay que seguir esta pista, pero antes tenemos que resumir los hechos. La máquina había dejado de producir maná y no había nadie que la cuidase. A pesar de su prolongada inmovilización, la máquina todavía funcionaba, dando una tensión eléctrica de valor suficiente para fulminar a Oza, un joven encargado del cuidado del arca, que quiso sujetarla durante un bamboleo para que esta no se estrellase contra el suelo. Los reyes Saúl, David y Salomón tuvieron miedo del Arca y la ocultaron. Al correr del tiempo, el Arca perdió la significación religiosa que había tenido durante la travesía del desierto, ya que los extraterrestres, evidentemente, se habían marchado. En tiempos del profeta Jeremías (627-585 a.C.) y de su contemporáneo Ezequiel, los extraterrestres parece que regresaron súbitamente. Jeremías recibió la orden de hacer desaparecer el aparato, que aún seguía emitiendo una peligrosa radiactividad. Jeremías, uno de los profetas mayores del Antiguo Testamento, era un personaje incómodo. Nacido en la pequeña ciudad de Anatot, al norte de Jerusalén, de estirpe sacerdotal, pronto se hizo muy impopular entre sus contemporáneos por censurar su idolatría, exhortarles a la penitencia y criticar  sus malas costumbres. En pocas palabras, obligaba a sus paisanos a mirarse en un espejo, en el que no se veían muy favorecidos. Como todos los profetas, Jeremías tuvo buen olfato. Predijo la ruina de Israel y la destrucción del Templo de Jerusalén. Fácilmente se comprenderá que las prédicas de Jeremías gustasen poco o nada al rey de Judá, Joaquín (608-598 a.C). Tan pronto como éste subió al trono, Jeremías pronunció uno de sus más incendiarios discursos en el atrio del Templo, con frases lapidarias que causaron gran impresión al auditorio. Jeremías molestaba, y por eso se trató de suprimirle o por lo menos de silenciarle.

Con el país de mal en peor, al astuto Jeremías se le ocurrió una idea genial: en el año 605 a.C. solicitó que sus discursos fueran apuntados por su secretario y discípulo Baruc, al objeto de asegurar su difusión. Un año más tarde, con motivo de haberse convocado la celebración de un ayuno, Baruc leyó los discursos de Jeremías ante el pueblo reunido en asamblea en el Templo. Los funcionarios se pusieron furiosos, y corrieron a dar parte al rey de lo ocurrido. Le quitaron a Baruc su manuscrito y se lo dieron al rey Joaquín, quien, no menos furioso, desgarró las hojas del libro y las arrojó al brasero que tenía en la sala. A partir de entonces, Jeremías y Baruc se pasaron a la clandestinidad y anduvieron escondidos. El rey Joaquín  teóricamente era vasallo de los egipcios. Pero Jeremías era partidario de los caldeos (babilonios), y por consiguiente, enemigo de los egipcios. Joaquín toleraba las costumbres idólatras, que se propagaban cada vez más en Israel, mientras que Jeremías censuraba severamente aquellas malas costumbres. Y no le fue difícil sublevar a sus paisanos, pues los israelitas estaban sometidos al pago de fuertes tributos. El rey Joaquín advirtió la oportunidad, se alió con los egipcios y congeló el pago de las indemnizaciones de guerra. El rey de los caldeos, Nabucodonosor II (605-562 a.C.) no era hombre que aguantase tal desplante, y envió desde Siria un ejército que puso sitio a Jerusalén, logrando conquistarla el año 597 a.C. En tan apurada situación, Joaquín envió un emisario al odiado Jeremías. Pero éste no envió ninguna palabra de consuelo para el rey, sino únicamente el ingrato consejo de que se rindiera incondicionalmente a los babilonios. De pronto, apareció en escena un ejército egipcio que intervino en la contienda. Así pues, los babilonios tenían que luchar en dos frentes, contra los israelitas y contra los egipcios. De momento pareció como si el hábil Jeremías se hubiera equivocado con su pronóstico. Inicialmente los babilonios infligieron a los egipcios una derrota completa y regresaron a sus posiciones de asedio alrededor de Jerusalén.

Los enemigos de Jeremías en la corte convencieron a Joaquín para que hiciera asesinar a Jeremías. El profeta fue arrojado al fondo de una cisterna en la que bullía un fango espeso. Se trataba de hacerle perecer miserablemente de hambre, lo que era una muerte lenta y desagradable. Pero entre los consejeros del rey Joaquín estaba un joven funcionario etíope llamado Abdemelec. Gracias a su enorme ascendiente sobre el monarca, el consejero pudo lograr que Jeremías fuera sacado de la cisterna, cuando ya estaba a punto de morirse de hambre y frío. Pero el fin de Jerusalén ya estaba cerca. los babilonios derribaron las murallas de la ciudad; el rey Joaquín fue hecho prisionero y murió en el cautiverio. Su hijo Jeconías sólo intentó reinar tres meses antes de rendirse también a los babilonios. Diez mil hombres partieron hacia el exilio, incluyendo todos los jefes militares y todos los hombres en edad de tomar las armas, así como todos los cerrajeros y herreros. Sólo dejaron atrás al pueblo llano. Los tesoros del Templo y del palacio real también fueron llevados a Babilonia, y los utensilios de oro de Salomón fueron martillados en el Templo mismo. Jeremías había recobrado definitivamente la libertad.  Pero, ¿qué se hizo del Arca de la Alianza? Como decíamos antes, Nabucodonosor conquistó Jerusalén para los babilonios en 597 a.C. Ahora nos trasladamos al reinado de su hijo Baltasar, es decir a mediados del siglo VI a.C, época en que ocurrieron acontecimientos muy misteriosos.

El rey Baltasar daba un gran banquete a mil invitados de su corte. Animado por el vino, mandó traer los vasos de oro y plata que su padre se había llevado de Jerusalén. Entre gran jolgorio de los asistentes, hizo que los llenaran para beber en ellos. Los invitados, alborozados y llenos de vino, se apoderaron de aquellos objetos del culto. En medio de la orgía sintieron un escalofrío que les corría por la espalda. En la penumbra de la sala llena de humo apareció una mano que escribía en la pared. Aparecieron unos dedos, como de mano de hombre, que escribían enfrente del candelero, sobre la superficie de la pared de aquel regio salón. Y el rey estaba observando los dedos de la mano que escribía. Se le mudó al instante al rey el color del rostro y se le llenaron de turbación los pensamientos que le venían. Gritó, pues, en alta voz el rey que hiciesen venir a los magos caldeos y los adivinos… Esto es, pues, lo que estaba allí escrito: “Mane, Tecel, Fares” (numerado, pesado y hallado falto)… Aquella noche misma fue muerto Baltasar, rey de los caldeos. Pero volvamos a Jeremías, ya que hay algo que no concuerda. Según la declaración de su secretario Baruc, su amo recibió un aviso de no se sabe qué «ángel del Altísimo» antes de que se acercara el ejército de los babilonios. Dicho ángel, evidentemente bien informado de los acontecimientos que estaban por venir, ordenó a Jeremías que ocultase los paramentos sagrados que el Señor había confiado a Moisés, para que no cayeran en manos del ejército babilonio. Por consiguiente, lo que importaba al ángel no eran los objetos que luego presentó Baltasar a sus compañeros de orgía, sino precisamente los aparatos que había custodiado Moisés durante la travesía del desierto. Ahora bien, entre éstos figuraba el Arca del Testamento o Alianza, incluyendo la máquina productora de maná. Comprendiendo la gravedad de la situación, Jeremías llamó en su ayuda a hombres vigorosos, entre quienes aparece de nuevo su amigo etíope Abdemelec. Sin que lo supiera nadie, el grupo sacó los aparatos de la ciudad y los escondió en una cueva. El hecho es que el Arca no cayó en manos de los babilonios, pero desapareció sin dejar huellas.

En los textos canónicos, es decir los libros bíblicos bendecidos por la Iglesia, no vuelve a ser mencionada nunca más. El Arca sólo aparece ya en los libros sagrados ocultosLa cadena de indicios no continúa sino en los evangelios apócrifos, es decir, en las escrituras sagradas que se mantienen en secreto. Desde el punto de vista cristiano, los apócrifos no tienen valor de «revelación», y eso que su estilo y su contenido no los diferencia en nada de los textos «homologados». Uno de esos apócrifos es el libro segundo de los Macabeos, en el que leemos: “Así decía también el mismo libro, que por orden del Señor les intimó el profeta a llevar el Tabernáculo del Testimonio y el Arca. Así pues, cuando llegaron al monte adonde había subido Moisés, y visto que hubieron la tierra de promisión, halló Jeremías una cueva; en ella guardó el Tabernáculo y el Arca y el altar de los holocaustos, cubriendo luego la entrada. Más algunos de los que le acompañaban quisieron poner marcas en la entrada y dejar señas ante ella, pero ya no supieron hallarla. Súpolo Jeremías y los reprendió diciéndoles: Este lugar no debe ser conocido ni hallado por ningún hombre, hasta que el Señor haya reunido de nuevo a su pueblo y le mire de nuevo con benevolencia”. La Mishná (“estudio, repetición“), es un cuerpo exegético de leyes judías compiladas, que recoge y consolida la tradición oral judía desarrollada durante siglos desde los tiempos de la Torá o ley escrita, y hasta su codificación a manos de Rabí Yehudá Hanasí, hacia finales del siglo II. El corpus iuris llamado Mishná,es la base de la ley judía oral o rabínica, que conjuntamente con la Torá o ley escrita, conforman la halajá. A su vez, la Mishná fue ampliada y comentada durante tres siglos por los sabios de Babilonia —la Guemará—, en tanto la Mishná original y su exégesis oGuemará, recibieron conjuntamente el nombre de Talmud. Dice la Mishná  que cierto día un sacerdote del Templo estaba buscando el Arca en las afueras de Jerusalén, y que halló una gran piedra informe, cuya existencia puso en conocimiento de sus colegas. Pero murió misteriosamente antes de haber podido dar la localización concreta de su hallazgo. La Mishná es la parte del Talmud que contiene “la relación de las leyes“, por lo que los sacerdotes vinieron a saber que allí permanecía oculta el Arca de la Alianza.

 

Según la Mishná, los sacerdotes la suponían escondida en algún lugar próximo a Jerusalén, como indicaba la misteriosa muerte de uno de los suyos, atribuida por ellos al Arca. Las informaciones disponibles sugieren que en tiempos de Jeremías hubo actividad de extraterrestres en nuestro planeta. Jeremías recibió un aviso anticipado del «ángel del Señor», y su escribiente, Baruc, consigna que hubo «resplandores en el cielo». Asimismo, en la misma época tenemos el testimonio del profeta Ezequiel sobre su encuentro con una supuesta nave espacial.  El secretario y amigo de Jeremías, Baruc, dice en el texto apócrifo «Epílogo al libro de Baruc» que el etíope Abdemelec tuvo un encuentro con supuestos extraterrestres. Lo cual nos conduce a la hipótesis de que el grupo de extraterrestres era de reducido número y no intervino en los combates para ayudar a ninguna de las tres partes en contienda. Evitaban mostrarse a grupos humanos demasiado numerosos. Por razones que desconocemos, la expedición extraterrestre no pudo encargarse de hacer desaparecer el Arca con la máquina del maná. Lo cierto es que los extraterrestres no deseaban que el Arca fuese a parar a manos de los babilonios. Por ello rogaron a Jeremías que reuniese a los más adictos para ocultar el disputado objeto. Pero la acción nocturna no pudo llevarse a cabo sin cómplices entre los cuales estaba el etíope Abdemelec. Entre el aviso que recibió Jeremías y la llegada del ejército babilonio medio muy poco tiempo. Jeremías no pudo habilitar un recinto a prueba de saqueos, por lo que no le quedó más solución sino esconder el Arca en una caverna natural. Teniendo en cuenta el peso relativamente considerable del Arca, Jeremías y sus ayudantes tuvieron que pasar por caminos, o al menos por sendas. Seguramente, y para no llamar la atención, los expedicionarios utilizarían un carro de bueyes, como de costumbre. Teniendo presente que la operación hubo de llevarse a cabo en una noche, una sola noche, no es probable que consiguieran alejarse mucho de Jerusalén, ya que el ejército babilonio se acercaba por el Oeste, es decir por lo que hoy es Jordania.

Parece que Jeremías conocía las propiedades del aparato y es posible que incluso estuviera familiarizado con su manejo, pues ninguno de sus ayudantes sufrió daño. Durante el camino, más tarde, murió un sacerdote por haberse acercado demasiado. Los extraterrestres estaban al tanto de la importancia de la máquina, pues de lo contrario no les habría importado que cayera en manos de los babilonios. Mas no fue así, sino que dieron orden de quitarla de en medio. ¿Dónde escondió Jeremías el Arca de la Alianza?En la accidentada geografía que rodea a Jerusalén no faltan buenos escondrijos. Al este del lado de Genezaret el terreno es sumamente quebrado y abundan las cuevas naturales, que serían refugios perfectos para el Arca. Sin embargo, no es concebible que Jeremías y su pesado cargamento consiguieran recorrer los ciento treinta kilómetros a vuelo de pájaro. Teniendo en cuenta el trazado de los caminos en aquella época y la lentitud de los bueyes, habría necesitado varios días para llegar a la región del lago Genezaret. Incluso hubiera sido un error táctico emprender esa dirección, pues se habría arrojado en los brazos de sus enemigos. Aunque Jeremías hubiese buscado escondrijo en las cercanías más inmediatas de Jerusalén, hoy estaría enterrado. No sabemos dónde está depositada la máquina, ni si hemos de buscar una cueva o una colina. Y lo que es peor, no volvemos a encontrar mención alguna del Arca en los testimonios históricos. Se decía que el etíope Abdemelec había sido testigo presencial del traslado nocturno del Arca. ¿Tal vez comentó lo de la máquina maravillosa cuando regresó a su país?  Entre los documentos de la tradición etíope figura  la epopeya Kebra Negest, lo cual significa algo así como «Gloria de los Reyes».  El Kebra Nagast  es una crónica pretendidamente histórica de los reyes de Etiopía, que remonta su genealogía hasta Menelik I, hijo del Rey Salomón y de la Reina de Saba, y contiene una serie de tradiciones sobre la monarquía etíope. Escrito en lengua ge’ez, es considerado por los cristianos etíopes y el movimiento rastafari como la verdadera historia del origen de la dinastía salomónica, así como de la conversión de Etiopía al cristianismo.

La mayoría de los estudiosos opina que se trata de una recopilación realizada hacia el año 1300 d. C. de tradiciones muy anteriores. Contiene no solo la historia de cómo la reina de Saba conoció a Salomón, y sobre cómo el Arca de la Alianza llegó a Etiopía con Menelik I, sino también un relato de la conversión de los etíopes, desde la adoración del sol, la luna, y las estrellas a la veneración del Dios de Israel. A partir de las primeras expediciones portuguesas a Etiopía, en los siglos XV y XVI, el libro fue conocido en Europa, y se realizaron traducciones a las principales lenguas europeas. El Kebra Nagast está dividido en 117 capítulos, y podemos encontrar algunas de sus escenas en otros textos religiosos. Edward Ullendorff califica su estilo como “un gran conflicto de ciclos legendarios“. El documento se presenta como un debate entre los 318 padres ortodoxos en el primer concilio de Nicea. Estos sacerdotes plantean la pregunta ¿en qué consiste la gloria de los reyes?, a lo que responde un tal padre Gregorio con un discurso que termina con la declaración de que Moisés hizo una copia de La gloria de Dios y la guardó en el Arca de la Alianza. ¿Qué era esta misteriosa gloria de Dios?  Después el arzobispo Domitius lee un libro que había encontrado en la iglesia de Hagia Sophia e introduce la historia de Makeda, mejor conocida como la reina de Saba, Salomón y Menelik I, y de cómo el arca llegó a Etiopía. El Kebra Nagastconcluye con la profecía de que el poder de Roma será eclipsado por el de Etiopía, y describe cómo el Rey Kaleb de Aksum sometió a los judíos de Nagran, e hizo heredero al menor de sus hijos, Gabra Masqal. Parece que el Kebra Nagast estaba escrito en copto y fue traducido al árabe el Año de Gracia 409 (1225 d. C.)  por un equipo de clérigos etíopes en los tiempos del obispo Abba Giyorgis. Finalmente se tradujo al ge’ez en época del gobernador Ya’ibika Igzi. Conti Rossini, Littmann y Cerulli han señalado el período de 1314 a 1321-1322 d.C. para la composición del libro. Un estudio cuidadoso del texto revela rastros del árabe pero ninguna evidencia clara de una versión copta anterior. Muchos eruditos dudan que existiese dicha versión, y creen que la original fue la árabe.

Por otra parte, las numerosas citas bíblicas que tiene el texto no fueron traducidas desde el árabe, sino tomadas directamente de la traducción etíope de la Biblia, y su uso e interpretación demuestran la influencia de algunos padres de la Iglesia, como Gregorio de Nisa. Hubbard detalla las muchas fuentes que el recopilador del Kebra Nagast utilizó para crear este trabajo. Incluyen no solamente el Antiguo  y Nuevo Testamento, sino también hay evidencias de fuentes rabínicas y apócrifas, sobre todo del Libro de Enoc, elLibro de los Jubileos y traducciones del sirio,  como el libro de la cueva de los tesoros, y sus derivados, el libro de Adán y Eva y ellibro de la abeja. Una de las primeras colecciones de documentos etíopes llegó con los escritos de Francisco Álvares, oficial que acompañó a Rodrigo De Lima, embajador del Rey Manuel I de Portugal ante el negus Negusti Dawit II. En los documentos relativos a esta misión, Álvares incluyó la historia del Emperador de Etiopía y una descripción en portugués de los hábitos de los etíopes, titulados el Preste Juan de Indias, que fue impreso en 1533. Más información sobre el Kebra Nagast fue incluida por el sacerdote jesuita Manuel de Almeida en su Historia de Etiopía. Almeida fue enviado como misionero y tuvo oportunidad de estudiar el Kebra Nagast debido a su excelente conocimiento de la lengua. Su manuscrito es un trabajo valioso. En el primer cuarto del siglo XVI, P.N. Godinho publicó algunas historias sobre el rey Salomón y su hijo Menelik, procedentes del Kebra Nagast. Más datos sobre el contenido los dio Baltasar Téllez (1595-1675), autor de la Historia General de Etiopía Alta (Coimbra, 1660). Las fuentes de su trabajo eran las historias de Manuel Almeida, Alfonso Méndez y Jerónimo Lobo. No fue hasta finales del siglo XVIII que, al publicar James Bruce sus recorridos en busca de las fuentes del Nilo, llegó a los eruditos y teólogos europeos una mayor información sobre el contenido del Kebra Nagast. Cuando Bruce abandonó Gondar, Ras Mikael Sehul, el regente del emperador Tekle Haymanot le dio varios valiosos manuscritos, entre ellos una copia del Kebra Nagast. Cuando publicó la tercera edición de Viajes en busca de las fuentes del Nilo incluyó una descripción del manuscrito original, que más tarde entregó a la biblioteca Bodleian de la universidad de Oxford.

Aunque August Dillmann preparó un resumen del contenido del Kebra Nagast, no hubo disponible ninguna parte substancial de la narración hasta que F. Praetorius publicó una versión en latín. 35 años después, en 1905, el orientalista alemán Carl Bezold publicó el texto completo acompañado de unos comentarios. Hoy en día el Kebra Nagast está publicado en inglés en dos ediciones, la de G. Hausman (1997) y la de M. F. Brooks (1995). En francés hay una publicación muy reciente realizada por el Dr. S. Mahler, y en italiano el Kebra Nagast se encuentra en una edición publicada en Julio 2007, traducida por el Dr. Lorenzo Mazzoni, escritor y estudioso de historia y filosofía Rastafari.  En Mayo de 2010 fue publicada la primera traducción al castellano de este antiguo texto de Etiopía, “Kebra Nagast, La Biblia secreta del Rastafari”. El texto se había traducido a lo largo de los siglos en varios idiomas, pero aún resultaba imposible encontrarlo hasta ahora en una edición en español. Las únicas publicaciones relativas al Kebra Nagast en España datan del siglo XVI y se trata de dos ediciones incompletas que se limitan a pocos capítulos,  traducidos probablemente de portugués a castellano. Todas las publicaciones del Kebra Nagast en circulación en diferentes idiomas han tenido un éxito notable. La importancia de éste libro etiope del siglo IV d.C. radica en su relato de la historia del hijo del hombre desde Adán hasta Jesucristo; porque narra y explica la interesante tradición religiosa del antiguo Imperio de Etiopía. Pero sobre todo se trata del texto sagrado de un movimiento espiritual que se ha afirmado cada vez más y en más países, gracias a la música Reggae y a cantantes como Bob Marley: el movimiento Rastafari. La traducción alemana de Bezold se basa en textos vertidos del etíope al árabe por los etíopes Isaak y Jemharana-Ab el año 409 d. C. Los dos traductores dicen en su prólogo: “Hemos traducido esta Escritura de un libro copto al árabe… en el año de gracia de 409, en la nación de Etiopía y bajo el reinado de Su Majestad el rey Gabra-Masqal, llamado también Lalibala, siendo Abba-Gijorgis nuestro amado obispo… Rogad por mí, vuestro humilde siervo Isaak, y no me censuréis por la pobreza de la expresión. Naturalmente, vamos a perdonarle al humilde siervo Isaak el haber introducido en su digno trabajo interpolaciones de doctrina cristiana y premoniciones del advenimiento de Cristo que de ningún modo podía contener la Kebra Negest originaria”.

No podía contenerlas, ya que fue escrita mucho antes de la Era cristiana. ¿Cómo pudo el rey Salomón, que vivió hacia el 965-926a.C., hablar sobre Jesús, su crucifixión y su resurrección? Conviene saltarse los añadidos cristianos para leer el contenido precristiano y no perder de vista el rastro del Arca de la Alianza. A las pocas páginas del Kebra Negest nos encontramos ya con el Arca: “Fabricad un Arca de madera  incorruptible; tú la revestirás de oro puro, y guardarás en ella la palabra del Testamento, escrita por mis propias manosEl Arca es de un material y un color prodigiosos, semejante al jaspe, al azabache, al topacio, al diamante, al cristal de roca y a la luz, pues arrebata la mirada y la deleita, perturbando los sentidos, hecho de obra del Señor y no de la mano de un artista terrenal, pues él mismo la eligió (el Arca) para sede de su magnificencia… Había también en ella un gomor de oro, con una medida rebosante de maná del que ha descendido del cielo; y la vara de Aarón, que verdeció cuando no era más que un bastón seco, y sin que hubiese sido humedecida siquiera; que luego se rompió por dos partes y fue tres varas cuando no había sido más que una”. Plausible descripción de un aparato, de cuyo funcionamiento no tenían la menor idea los etíopes de aquellos tiempos. Por eso tomaron de su vocabulario aquellas nociones que al menos permitiesen describir la cosa de un modo aproximado. Lo mismo hizo Ezequiel cuando describió «la gloria del Señor» en términos de ámbar, de zafiro, de brillante y de cristal.  Lo mismo intentó Enoc cuando describió, en el Apocalipsis de Abrahán, al jefe de los extraterrestres con estas imágenes, entre realistas y surrealistas: «Su cuerpo era como un zafiro y su rostro como un crisólito…, una luz poderosa, indescriptible, y en medio del resplandor aparecieron unas figuras…». Imágenes muy parecidas.  Salomón podría haber pasado a la Historia como “el Rey de los viajes“. Según los textos antiguos, el enigmático monarca de Israel era capaz de cubrir enormes distancias en periodos de tiempo impensables para la época. De esta forma, visitaba cada mes a su amada Makeda, Reina de Saba, y empleaba en el trayecto tan sólo medio día.

Pero jugaba con ventaja. Su sabiduría le había hecho poseer secretos tecnológicos que utilizaba con la ayuda de unos pequeños genios llamados “djins“. ¿Qué misteriosos conocimientos poseía Salomón para llevar a cabo tales hazañas? ¿De dónde los extrajo? Si indagamos un poco, descubriremos que Salomón (996 a.C. – 926 a.C.) era hijo del Rey David y de Betsabé, y que llegó a ser uno de los monarcas más ricos, poderosos y sabios de su época gracias a muchas de sus virtudes, entre ellas las de organizar el Estado de Israel en 12 provincias, crear un poderoso ejército equipado con numerosos carros de combate, y construir, el soberbio Templo de Jerusalén, tan apreciado por los Templarios. También se le atribuye una de las mejores flotas marinas del mundo, cuyo puerto estaba situado en Ezion-Gueber, cerca de Elat. Sus barcos los construían los hebreos, pero, curiosamente, los tripulaban los fenicios, que eran mejores navegantes. El oro entraba a raudales y lo buscaban en un lejano y fabuloso país llamado Parvaim o Paruim(¿Perú?).

Pero si conocida es su flota marina, no lo es tanto su enigmática y casi desconocida flota aérea. La Tradición hace referencia a que el Rey Salomón (Suleimán para los árabes) poseía la capacidad de trasladarse por los aires en “aparatos voladores“, y esta información, aunque parezca mentira, procede, directa o indirectamente, de al menos tres textos religiosos: el Corán, el Kebra Negast y el Targum. Pero antes veamos una leyenda que tiene como protagonistas a Salomón y a unos extraños personajes, llamados djins o genios, en la mitología musulmana. Conocedor de los nombres secretos de todas las cosas, Salomón dominaba a estos genios y los hacía trabajar para él. Sabido es que conocer el nombre secreto de alguien, y más si atañe a estos espíritus de la naturaleza, es conocer su punto débil y conseguir su completa sumisión. Esa misma Tradición dice que Salomón llegó a reunir la insignificante cantidad de sesenta millones de djins para una batalla que, por supuesto, ganó. Los djins le suministraron no sólo ayuda, sino poder y conocimiento. En los versículos 12 y 13 de la Sura XX-XIV del Corán se lee este extraño pasaje: “Y a Sulayman (le subordinamos) el viento que en una mañana hacía el recorrido de un mes y en una tarde el de otro. E hicimos que manara para él un manantial de cobre fundido. Y había genios que trabajaban para él con permiso de su Señor… Hacían para él lo que quería: templos escalonados, estatuas, jofainas como aljibes y marmitas que no se podían mover“. Las tradiciones orientales recogidas por el Corán hacen veladas alusiones al conocimiento que debió tener Salomón sobre alguna técnica aérea. Un Rey al que estaba “subordinado el viento tempestuoso, que corría obedeciendo su mandato hasta la tierra que habíamos bendecido“, que conocía el “lenguaje de las aves” y para el cual “se reunieron sus ejércitos de genios, hombres y pájaros y fueron puestos en orden de batalla“. Salomón tenía muchos de estos serviciales espíritus guardados en recipientes herméticamente cerrados.

En tiempos de Mahoma, la historia de este Rey judío y sus diablos o genios, que tenía encerrados en una botella, debió ser lo suficientemente conocida como para dejar su huella en los suras del Corán. En este texto sagrado se confirma que las huestes de genios colaboraban con él en arduas tareas, como la construcción de tres poderosas fortalezas y del grandioso Templo, para albergar dignamente el santuario del Arca de la Alianza, como testimonio imperecedero de su sabiduría. Mientras, otros genios “buceaban para él, buscando perlas y gemas, realizando, aparte de eso, otros trabajos” (Sura XXI). Con el paso del tiempo, las hazañas que efectuaban estos genios embotellados para uso y disfrute de Salomón, incluido el transporte aéreo a lejanas tierras, se atribuyeron también a otros personajes reales como Paracelso. Aparte de su valor simbólico, la mención de estos djins viene a constatar que diversos relatos, para explicar el enorme poderío que tuvo Salomón, se empeñan en atribuirle ayuda sobrenatural en forma de estos serviciales espíritus. La fama de la sabiduría y la riqueza de Salomón superó los confines de sus dominios y atrajo a su Corte a la Reina de Saba, procedente, al parecer, de Etiopía,  aunque otros dicen que esta soberana era de Yemen. El hecho es que, a pesar de las 700 mujeres legales y las 300 concubinas que tenía Salomón, Makeda se enamoró de él y juntos vivieron un apasionado idilio que dio su fruto: un niño llamado Menelik. Aquí tenemos que acudir al Kebra Negast  para saber que el Rey Salomón poseía un carro celeste con el cual recorría en un día la distancia que de otro modo habría tardado tres meses en cubrir a caballo: “El Rey y todos cuantos obedecían su mandato volaron en el carro sin enfermedades ni padecimientos, sin hambre ni sed, sin sudor ni fatiga y con él cubrieron en un día el recorrido de tres meses“. Cuando la Reina de Saba, llamada Makeda en el Kebra Negast, descubrió que iba a tener un hijo de Salomón, se marcha de Jerusalén, y aquél le ofreció algunos regalos. El libro I de los Reyes  es parco en palabras en este sentido: “El Rey Salomón dio a la Reina de Saba todos cuanto ella deseó… Después se volvió ella a su tierra con sus servidores“.

Pero el Kebra Negast detalla cada una de estas ofrendas: “El le dió las exquisiteces y riquezas más codiciables, cautivadores trajes y todas las magnificencias deseables en el país de Etiopía, camellos y carros en número de seis mil, cargados con costosos y apetecibles utensilios“. Además de todo esto le ofreció “carruajes con los que recorría el país y un carro que podía desplazarse por el aire que él mismo había confeccionado con arreglo a la sabiduría que le confiriera Dios”. Veinte años después, su hijo Menelik regresó a Jerusalén para ver a su padre, quien inmediatamente le reconoció y le ofreció toda clase de honores. Al cabo de un año de estancia, los ancianos de Israel se quejaron de que Salomón tenía excesiva preferencia por él e insistieron en que debía regresar a Etiopía. El Kebra Negast afirma que fue Menelik I, quien, en venganza, robó el Arca y alguno de sus “carros volantes“. Eso sí, antes sustituyó el Arca auténtica por una copia y luego se la llevó “por los aires” hasta ocultarla en Axum (Etiopía). Precisamente en uno de estos carros aéreos regresó a su tierra con todo su séquito. El largo viaje que hizo Menelik desde Jerusalén hasta Etiopía no fue tan penoso como cabría suponer. Se puede leer textualmente: “Y cargaron los carros y los caballos y las mulas a fin de partir… Y, en cuanto a los carros, ninguno cargó el suyo… Y ya fuesen hombres, caballos, mulas o camellos cargados, todos fueron elevados del suelo hasta una altura de un codo; y todos los que iban sobre los animales fueron elevados sobre sus lomos a la altura de un palmo de un hombre y todas las diversas clases de equipaje que iban cargadas en los animales, así como quienes iban montados sobre ellos, fueron elevados a la altura de un palmo de un hombre, y los animales fueron alzados a la altura de un palmo y todos viajaron en los carros…. como un águila cuando su cuerpo se desliza sobre el viento“.

 ¿Qué gran nave o carro podría albergar a tantos hombres y animales? Según el texto etíope, cuando los sumos sacerdotes indagaron y preguntaron a sus vecinos egipcios, éstos les contestaron que “hace largo tiempo que las gentes de Etiopía pasaron por aquí, conduciendo un carro como los ángeles y más veloces que el águila en los cielos“. Pero no sólo el Kebra Negast nos suministra información sobre las máquinas volantes de Salomón. En el Targum, libro de los judíos que contiene las glosas caldeas de las Sagradas Escrituras, se comenta que Salomón dominaba los vientos y que éste realizó, con “un medio de transporte sobrenatural“, el recorrido de La Meca a Yemen, entre la salida y la puesta de la estrella Canope, excursión que de otra forma hubiera requerido un mes. Uno de los aspectos más sorprendentes de Salomón era su afán viajero, recogido en las leyendas locales y en la toponimia de algunos enclaves geográficos. Una y otra vez se encuentra de improviso en lugares separados miles de kilómetros unos de otros. Ya sabemos que cada mes visitaba a su amada Reina, cubriendo la distancia Jerusalén – Marib (Yemen) o Jerusalén – Etiopía, en tan sólo medio día. También viajó 5.000 kilómetros más al oriente, edificando templos y residencias megalíticas en determinados montes “estratégicos” en los actuales países de Irán, Pakistán y Cachemira. Todos estos montes reciben el nombre de Takh-i-Suleiman (Trono de Salomón). Uno de ellos está situado cerca de la ciudad de Srinagar, en el valle de Cachemira. Las leyendas locales dicen que Salomón llegó aquí con su trono volante, encauzó el torrente y desecó los pantanos. Por eso a Cachemira se le denomina también “Huerto de Salomón“. Otro de los montes estaría al oeste de la ciudad pakistaní Dera Ismail Khan, con sus 3441 metros de altitud. El tercer “trono de Salomón” se situaría al noroeste de Irán, con 2400 metros de altitud.

Algunos investigadores, entre los que destaca, tal como ya hemos comentado,  Erich Von Däniken, especulan con la posibilidad de que estas instalaciones fueran estaciones de aterrizaje de naves voladoras de Salomón. Avala esta hipótesis el hecho de que el historiador árabe Al-Masudi (siglo X d.C.) refiriera que los templos edificados por Salomón en el Takh-i-Suleiman tenían admirables paredes pintadas que representaban los cuerpos celestes, las estrellas, la Tierra con sus continentes y las regiones habitadas, así como “otras cosas sorprendentes“. Si el pionero de estos “carros” hubiera sido el propio Rey Salomón, cabría dudar de que, efectivamente, poseyera tales artefactos. Pero muchos años antes que él, la navegación aérea parecía ser moneda corriente. La pregunta sería si este medio “sobrenatural” de transporte del que disponía Salomón pertenecía a la familia de los vimanas, palabra sánscrita sinónima de “máquina voladora“,  pilotados por los avsnis y utilizados en la India miles de años atrás, según aseguran el Ramayana y otros textos sagrados hindúes. Y antes que ellos, algunos manuscritos chinos hacen referencia a los “barcos voladores” de los dropa o en un papiro del Faraón Tutmosis III se hace referencia a “ruedas o discos de fuego“. La firme y universal creencia en la existencia de un legado salomónico que contenía la clave de muchos secretos del mundo fue firmemente compartida por eruditos cristianos, musulmanes y judíos a lo largo de la Edad Media, destacando sobre todo los Templarios (Orden del Templo de Salomón). Y esto dio pié a que circulasen documentos mágicos atribuidos a Salomón, los cuales, se asegura, contenían todos estos secretos. Para unos, el secreto de la sabiduría de este monarca residió en la construcción del Templo, otros lo atribuyen al anillo de Salomón, donde está inscrito su Sello, mientras que otros hablan del conocimiento del Nombre de Dios primordial y otros de sus avanzados conocimientos aéreos.

http://oldcivilizations.wordpress.com/2012/07/09/el-enigmatico-rey-salomon-y-la-misteriosa-arca-de-la-alianza/#more-5706

La Misteriosa Caverna de los Gigantes Pelirrojos


Muchas tribus nativas del noreste y el suroeste todavía relatan leyendas de los gigantes de pelo rojo y de cómo sus antepasados lucharon prolongadas y terribles guerras contra los gigantes al encontrárselos por primera vez en América del Norte hace casi 15.000 años.

Otros, como los aztecas y los mayas registran sus encuentros con una raza de gigantes hacia el norte cuando se aventuraron a salir en expediciones de exploración.

¿Quiénes eran estos gigantes de pelo rojo que los libros de historia han pasado por alto?
Sus lugares de enterramiento y restos han sido descubiertos en casi todos los continentes.
En los Estados Unidos han sido desenterrados en Virginia y en el estado de Nueva York, Michigan, Illinois y Tennessee, Arizona, y Nevada.
Y es en el estado de Nevada que la historia de las guerras de los nativos Paiute contra los hombres gigantes pelirrojos pasó de ser un mito local a una realidad científica en 1924, cuando fueron excavadas las Cuevas Lovelock.

Encuentro Español - Aproximadamente 1768Hubo un tiempo en que la cueva de Lovelock (Lovelock Cave) fue conocida como la cueva Herradura, debido a su interior en forma de U.
La caverna – situada a unos 20 kilómetros al sur de la moderna ciudad de Lovelock, Nevada, es de aproximadamente 40 pies de profundidad y 60 pies de ancho. (Lea “Lovelock, Nevada – An Explanation”)
Es una cueva muy antigua que pre-data a los humanos en este continente. En tiempos prehistóricos estaba debajo de un gigantesco lago interior llamado Lahontan que cubría la mayor parte del oeste de Nevada.
Los geólogos han determinado que la caverna fue formada por las corrientes del lago y la acción del oleaje.
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La Leyenda

Los Paiutes, una tribu de indios norteamericanos originaria de partes de Nevada, Utah y Arizona, le contaron a los primeros colonos blancos sobre las batallas de sus ancestros con una feroz raza de gigantes blancos, de pelo rojo. Según los Paiutes, los gigantes ya estaban viviendo en el área.Los Paiutes llamaron a los gigantes “Si-Te-Cah”, que literalmente significa “comedores de tule.” El tule es una planta de agua, fibrosa de la que los gigantes tejían balsas para escapar de los continuos ataques de los Paiutes. Ellos utilizaban las balsas para navegar a través de lo que quedaba del lago Lahontan.

Según los Paiutes, los gigantes de pelo rojo eran tan altos como de 12 pies y eran un pueblo cruel, inaccesible que mataba y se comía a los Paiutes capturados como alimento. Los Paiutes le contaron a los primeros colonos que después de muchos años de guerras, todas las tribus en el área finalmente se unieron para deshacerse de los gigantes.

Un día, mientras que perseguían a los pocos enemigos de pelo rojo restantes, los gigantes, escapándose se refugiaron en una cueva. Los guerreros tribales exigieron a su enemigo que saliera y luchara, pero los gigantes se negaron rotundamente a abandonar su santuario.

Frustrados por no derrotar a su enemigo con honor, los jefes tribales hicieron que los guerreros luego le prendieron fuego a la entrada de la caverna con un cepillo, en un intento para forzar a los gigantes a salir de la cueva.

Los pocos que salieron fueron muertos instantáneamente con andanadas de flechas. Los gigantes que se mantuvieron dentro de la caverna fueron asfixiados.

Más tarde, un terremoto sacudió la región y la entrada de la cueva colapsó dejando solamente espacio suficiente para que entraran los murciélagos de hicieran de ella su hogar.

La excavación
Miles de años después, la cueva fue re-descubierta y se encontró que estaba llena con guano de murciélago de casi 6 pies de profundidad. El guano de murciélago en descomposición se convierte en salitre, el principal ingrediente de la pólvora, y era muy valioso.

Por lo tanto, en 1911, fue creada específicamente una empresa para la explotación del guano. Al progresar la operación minera, se fueron encontrando esqueletos y fósiles.

El guano se extrajo casi 13 años antes de que los arqueólogos fueran notificados acerca de los hallazgos. Desafortunadamente, para entonces muchos de los artefactos habían sido accidentalmente destruidos o simplemente desechados.

Sin embargo, lo que los investigadores científicos pudieron recuperar fue asombroso:

más de 10.000 artefactos fueron desenterrados, incluyendo los restos momificados de dos gigantes de pelo rojo – una hembra de 6,5 metros de alto, un hombre de más de 8 pies de altura.

Muchos de los artefactos (pero no los gigantes) pueden verse en el pequeño museo de historia natural localizado en Winnemucca, Nevada.

La confirmación del mito

A medida que la excavación de la cueva progresaba, los arqueólogos llegaron a la ineludible conclusión que el mito Paiutes no era ningún mito, sino que era verdad.

Lo que los condujo a darse cuenta fue el descubrimiento de muchas flechas rotas que habían sido disparadas a la cueva y una capa oscura de material quemado debajo de las secciones del guano superpuesto.

Entre los miles de artefactos recuperados de este sitio de un pueblo desconocido es lo que algunos científicos están convencidos es un calendario: una piedra con forma de rosquilla con exactamente 365 muescas talladas a lo largo de su borde exterior y 52 muescas correspondientes a lo largo del interior.

Pero eso no iba a ser el capítulo final de los gigantes de pelo rojo en Nevada.

En febrero y junio de 1931, dos esqueletos de gran tamaño fueron encontrados en el lecho del lago seco de Humboldt, cerca de Lovelock, Nevada.

Uno de los esqueletos midiendo 8,5 metros de altura y fue más tarde descrito como habiendo sido envuelto en una tela cubierta de goma, similar a las momias egipcias. La otra medía cerca de 10 pies de largo. [Revista Nevada Review-Miner, 19 de junio de 1931.]

http://www.bibliotecapleyades.net/gigantes/esp_gigantes_08.htm

No Pasará esta Generación


   Encontramos en Mateo 24:34 la siguiente declaración que da titulo a la cabecera del siguiente tema: De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. Jesús se refirió a un hecho en clave, entendible para los postreros días, un hecho que quizás los apóstoles pensaron que se cumpliría en su momento, pero Jesús por alguna razón dejó muchas profecías que se cumplirían a su debido tiempo, y que podremos ver durante el pasar de los meses o años. La generación descrita en Mateo 24:34. Jesús dijo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca, quiere decir que había una generación que seria testigo de lo que un día profetizó en el monte de los Olivos. La pregunta que muchos podrían hacerse es: ¿Cuál era esa generación porque ya pasaron muchas? Cuando interpretamos sus palabras correctamente, podemos entender que si existe esa generación, y para identificarla debemos de conocer los tiempos, para asegurarnos que estamos interpretando las palabras del Maestro correctamente.

Antes de continuar, me gustaría hacer una aclaración, el titulo de este sitio La Última Generación, no es el seguimiento de ningún “iluminado”, secta, religión o algún personaje a quien se le ocurrió esta maravillosa palabra, al contrario, su nombre esta inspirado exclusivamente en las palabras del Maestro de maestros, Jesús de Nazaret quien es mayor que cualquier otro personaje en la historia humana, luego de hacer esta breve aclaración pasemos a lo siguiente. ¿Qué es generación? Antes que nada debemos de comprender el siguiente significado: (1) Generación viene de la palabra «Genea» y del hebreo «Dor», que significa las líneas de descendencia de un antepasado. Y también se refiere a un círculo o ciclo de vida, desde el nacimiento de una persona hasta el nacimiento de los hijos de esta. DBMH, EUI. Al comprender el significado de Generación, podemos darnos cuenta que hay un ciclo de personas que tendrán que ser testigos de los acontecimientos descritos en el monte de los Olivos, el lugar en donde Jesús ofreció muchas profecías. En el capitulo 24 de Mateo, Jesús no solamente habló del arrebatamiento, si no habló de su Segunda Venida, esa es la causa por la cual algunas personas interpretan en orden cronológico todo el capitulo de Mateo 24, pero realmente hay que desglosarlo por completo para armar cada una de las partes, y poder encajarlas correctamente con otros versos de la profecía bíblica, es decir, no podemos tomar el capitulo de Mateo 24, en el orden que Jesús lo describió, ¿Porqué razón? porque Jesús siempre trataba de utilizar la forma mas sencilla para que le comprendieran lo que trataba de dar a conocer. Jesús sabía que sus discípulos no verían este cumplimiento, por esa razón a grandes rasgos trató de explicarles en su conocimiento limitado, los misterios del porvenir (escatología). ¿Cómo calcular una generación? Ahora veamos como medir una generación en el tiempo bíblico, que es el tema central.

Hay un verso muy bonito que encontramos en los Salmos: Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos. Salmos 90:10 En el verso bíblico, podemos darnos una referencia de la edad del hombre (ver referencia 1), claramente podemos ver que la edad promedio del hombre es de entre 70 a 80 años. Esto significa que una generación, de acuerdo a la Biblia, está comprendida de 70 a 80 años. En 2 Samuel 19:31-39 hay un ejemplo muy claro sobre la edad promedio del hombre, Barzillai Galaadita era un hombre de ochenta años, que estaba solicitándole al rey que le dejara ir a su casa, para poder ser sepultado junto a su padre, es decir, el hombre sabía que con ochenta años de edad, ya estaba rebasando la edad límite de vida; Y si el hombre vive más años estos versos son para reflexionar, Eclesiastés 11:8, Eclesiastés 6:3-4. Hoy en día por increíble que parezca, la mayor parte de científicos y estudiosos, concuerdan en que el promedio de vida de una persona, es entre los 70 a 80 años.

   Esto es una generación científica. ¿Cuándo comenzó la generación bíblica? La mayoría de estudiosos coinciden en que Israel es la nación a la que Jesús se refirió como la Higuera, y fue la que marcó el inicio de la generación bíblica, cuando dijo: De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Mateo 24:32. Cuando analizamos varios versos de la Biblia nos damos cuenta que efectivamente Israel es candidata a la higuera mencionada por Jesús, podemos ver que la higuera y la vid son símbolos de libertad, paz y prosperidad en la Biblia. También se menciona varias veces en profecías de desastres contra Israel. Pero uno de los versos mas apegados a la nación es el siguiente: Como uvas en el desierto hallé a Israel; como la fruta temprana de la higuera en su principio vi a vuestros padres… Oseas 9:10 Luego Habacuc 3:17 confirma en una visión está palabra: Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos… Refiriéndose siempre a las provisiones del pueblo de Dios. Hay muchas citas más en las que Israel está relacionado con la higuera, “como cosa rara” es el único país en donde se utiliza muchísimo a la higuera en la Biblia.

     La higuera es Israel Entonces la higuera (Israel) que floreció en 1948 ya marcó el inicio de la verdadera generación, esto quiere decir que llevamos varios años de generación contados, y si se hace una suma desde el año 1948, podríamos decir que llevamos más de 60 años de generación. ¿Cómo sé que esta es la generación final? Primero, debemos de analizar el resto del contexto que Jesús explicó en Mateo 24, de acuerdo a Jesús la generación que fuera testigo de terremotos, pestes, hambres y que viera a la higuera florecer (Israel), esa generación seria testigo de todos estos hechos, para hacer cumplir sus palabras: De cierto os digo, que no pasará esta generación. También describió que llegarían días similares a los de Noé, la primera pregunta que debemos hacernos es: ¿Cuáles fueron los días de Noé? En esos días Noé fue motivo de burlas, de desprecio y había un aumento enorme de extraños matrimonios, puesto que la Biblia describe que estaban casándose y dándose en casamiento… esto suena a que las bodas que tenían no eran bodas normales, y que la gente estaba mas entusiasmada por las cosas terrenales que por la advertencia del diluvio, estaban mas entusiasmados en comer y en beber que en Dios mismo. ¿Te suena algo parecido a nuestra generación? Ni hablar… ¿Cuando terminará la generación? Es aquí en donde debemos de tener paciencia, y recordar que a Dios le pertenecen los tiempos, si a Dios le place darnos una generación de 70 años o una completa de 80 años, debemos de seguir esperando en él, si a Dios le place darnos 200 años más de generación, será decisión de Él.

Lo único que nos queda, es seguir estudiando los tiempos, puesto que Jesús advirtió que cuando viésemos el verano acercarse, es decir, cuando las cosas que él mencionó fuesen mas visibles y frecuentes, entonces Él estaría más cerca de nosotros para llevarse a los suyos. Mientras tanto, seguiremos analizando los tiempos en este sitio, mientras que él vuelve y hasta donde lo permita. Recuerda que esto es una aproximación, y que nosotros realmente no estamos autorizados por Dios para ofrecer fechas. Pero si tienes el entendimiento, podrás darte cuenta que probablemente las cosas que ocurren en el mundo, nos están ofreciendo un aviso inminente.

Es bueno tener nuestra Biblia en mano, y en la otra estar informados sobre los acontecimientos en el mundo, esto contribuirá a que comparemos las profecías con los tiempos. Conclusión Hablar sobre este tema, podría no alcanzarnos la tinta, pero de algo estoy convencido, Dios está hablando de mil maneras, ahora solo resta que tú tengas la disposición de entregarte a él, y si ya lo hiciste, debes de continuar buscándole con todo, como si fuese el último de tus días. ¿Debo dejarlo todo para esperar a Cristo? Para responder esta pregunta, te ofrezco una de mis citas favoritas: Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. Lucas 19:13 Así que a seguir con nuestras labores terrenales, estudiando, trabajando, cocinando, atendiendo el negocio, sirviendo a Dios con gozo en todo tiempo, y manteniendo nuestra lámpara espiritual encendida, sabiendo que en cualquier momento aparecerá como un ladrón ¡Sin previo aviso! Que el amor del Padre, el Hijo y su Santo Espíritu te fortalezca.

Emerson Díaz

Ver más en La Última Generación: No pasará esta generación [Profecía] http://www.laultimageneracion.com/2012/11/no-pasara-esta-generacion.html

Conoces Los Origenes del Halloween?


HALLOWEEN: NOCHE DE BRUJAS
     Cada año se hace más popular la celebración de la “fiesta” de Halloween o noche de brujas. Los niños, con la plena aprobación de sus padres, salen por la noche del 31 de Octubre, vestidos de fantasmas, vampiros, calaveras o demonios, pidiendo dulces casa por casa.Los supermercados y las jugueterías se caracterizan para esta fecha, adornando sus vitrinas con calabazas, murciélagos y avisos de color negro, naranjo y rojo.Prácticamente casi todas las personas, están abrazando la costumbre de Halloween, con un sentir complaciente y convencidos de que no existe nada oscuro en esta festividad.Estimado lector, ¿conoce Ud. el verdadero origen de esta “festividad”?El nombre Halloween es una transliteración derivada de la expresión inglesa “ALL Hallows Eve”, lo que significa “víspera o vigilia de todos los santos”.Esta festividad deriva de los diabólicos ritos de los sacerdotes celtas llamados Druidas.

Los celtas eran tribus expandidas en parte de Europa, y sus creencias religiosas estaban basadas en el politeísmo (varios dioses).

Uno de estas divinidades era Samán, dios de los muertos. Los sacerdotes Druidas, acostumbraban a reunirse cada año para invocar al dios Samán y a miles de espíritus malignos, con el fin de conocer predicciones para el año próximo.

Luego de que los romanos conquistaron los territorios de los Celtas (Escocia, Irlanda, entre otros), por el año 43 a.C., se añadió a la festividad de los Druidas, la invocación de Pomona, diosa romana de los árboles frutales y su celebración era el día 31 de Octubre de cada año.

     A esta mezcla de festividades de corte pagano, se le añadieron un sinnúmero de costumbres, tales como el encender fogatas, divertirse con frutas y formar caras con calabazas huecas encendiendo velas en su interior. Esta fecha que también había adquirido la celebración de la llegada del otoño, gradualmente fue tomando un carácter siniestro. En medio de estas festividades, se invocaban espíritus malignos y se tenía la plena convicción de que fantasmas, duendes y todo clase de demonios, recorrían el sector. Era el tiempo propicio para practicar la adivinación y toda ciencia oculta que en una verdadera mezcla practicaban los antiguos celtas y el paganismo romano.Halloween era el día en que brujos y adivinos, se reunían en una adoración sistemática del mal, invocando al diablo para obtener poder. Más tarde, el catolicismo romano adoptó esta tradición pagana y diabólica, disfrazándola bajo el nombre de “Día de todos los santos”, costumbre con un cariz seudocristiano, que hasta el día de hoy se practica bajo la bendición de Roma. Luego de que esta práctica se había consolidado en toda Europa, inmigrantes Irlandeses la llevaron hasta los Estados Unidos, propagándose así, por toda latino América.Tristemente debemos reconocer que en Chile, cada año esta costumbre pagana, ha tomado mas fuerza y popularidad en los niños y en los adolescentes, a vista y paciencia de los adultos. Apenas llega el ocaso del 31 de octubre, cientos de niños salen de sus casas “luciendo” las más grotescas máscaras y disfraces, y van golpeando las puertas de los vecinos para pedir dulces, sin saber por que lo hacen.
Ahora Ud. dirá: ¿Qué tiene de malo que los niños se diviertan con esta fecha?Debemos considerar que la fecha en sí, surgió de costumbres ocultistas con intensiones y propósitos malignos. Realmente la actividad que realizan los niños esa noche es la parte inocente del Halloween, la parte lamentable es la que ejecutan algunos adultos y adolescentes, quizás guiados por una fuerza maligna.Según reportes ofrecidos por algunos cuerpos policiales de varios países, “la noche de brujas”, como también se le llama, es el día del año que tiene mayor actividad, ellos tienen que controlar el vandalismo, la violencia y los múltiples incendios que se producen en muchos lugares. Además de esto, la comunidad debe estar alerta con la delincuencia; los maleantes esperan esa fecha para realizar, no sólo robos, sino también violaciones y asesinatos, sin dejar atrás los múltiples ritos satánicos que efectúan los fanáticos, quienes a veces hasta sacrifican personas y niños esa noche, por ello el Halloween también es conocido como “la noche de Satán”. Una de las advertencias más frecuentes es la de tener cuidado con los dulces, ya que en muchas ocasiones niños y jóvenes se han intoxicado o han muerto debido al consumo de dulces envenenados.
   Analizando un poco lo que relatamos anteriormente, podemos llegar a la conclusión de que está renaciendo la antigua fiesta pagana en donde los Druidas realizaban rituales mágicos y hasta aberrantes para congraciarse con las fuerzas oscuras.Con una simple mirada a los hechos, nos daremos cuenta de que se repite la historia, esa noche es un caos, donde sólo sufren los inocentes y las personas decentes. La maldad desatada esa noche en algunos lugares, rememora la actitud de los espíritus inmundos cuando visitaban a los vivos para aterrorizarlos.

Parece ser que este antiguo ritual ha tomado mayor fuerza en América, el Halloween a pasado a ser una fiesta infernal que muchos aprovechan para desbordar los bajos instintos que llevan encerrados dentro de si. Aunque parezca inocente ver a niños y adultos celebrando la festividad, disfrazarse de demonio, diablo, bruja, fantasma, monstruos o duende, de alguna manera los relaciona con ese tributo que se le rinde a esas antiguas fuerzas malignas que, obviamente, todavía agobian al mundo.

Conociendo el origen y el significado del Halloween, vale la pena reflexionar si todavía queremos que nuestros hijos o nosotros mismos nos disfracemos de figuras malignas para celebrar esa infame noche que, aunque Ud. no lo crea, miles de brujos y satanistas se reúnen para orar por la propagación del mal.Para los que buscan la verdad, a continuación algunas de las enseñanzas que Dios establece en su Palabra, La Biblia:

“…no aprenderás a hacer las abominaciones de aquellas naciones…no sea hallado en ti quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni QUIEN CONSULTE A LOS MUERTOS. Porque es abominación para con Dios cualquiera que hace estas cosas” (Deuteronomio 18:9-14)

* EN LA NOCHE DE HALLOWEEN SE PARACTICAN CIENCIAS OCULTAS Y ESPIRITISMO.

* EN HALLOWEEN SE ENSEÑA QUE LOS MUERTOS VIENEN A VISITARNOS

“ Pero los muertos nada saben, ni tienen mas paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol”(la tierra) (Eclesiastés 9: 5-6)

* HALLOWEEN ES UNA COSTUMBRE PAGANA PRACTICADA EN MUCHAS NACIONES

“No aprendáis el camino de las naciones….porque las costumbres de los pueblos son vanidad” (Jeremías 10: 2-3)

* SE ENSEÑA QUE HALLOWEEN NO TIENE NADA DE MALO

“ ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Isaías 5:20)

Estimado lector, ¿será Ud. de aquellas personas que siguen insistiendo en que la satánica festividad de Halloween, es saludable para los niños?

     El enemigo ha venido utilizando desde hace muchos años esa fecha del 31 de octubre el tan famoso “día de halloween” o “día de las brujas” y es que sabemos que el es un engañador y no ha venido sino a hurtar, matar y destruir y es que el es muy sutil y quiere disfrazar una fiesta totalmente pagana en algo que parece inofensivo, como una simple tradición, como un juego y algo divertido a la vez, PERO DEBEMOS SER CONCIENTES DE QUE ESTO NO ES ASI.
Hoy en día sabemos que esa fecha es utilizada por los satánicos para hacer sacrificios, todo con el único fin de rendirle tributo a Satanás y es que para ellos es la máxima celebración y es un día muy importante pues se preparan de tal modo que lo hacen con mucha convicción y devoción para agradar a Satanás. Y es que Satanás sabe utilizar muy bien sus armas para que esta fiesta pagana se siga propagando en todo el mundo.
Pero también sabemos que el esta derrotado en la cruz del calvario y por mas almas que el quiera e intente llevarse al infierno, no podrá por que Dios esta levantando un ejercito listo y preparado para luchar en esta batalla contra las huestes de maldad por que es mas grande el que habita dentro de nosotros que el que esta en el mundo. Pues el no puede hacer nada contra el Poder de Dios.
Querido hermano y hermana ya no es tiempo de estar cruzado de brazos ya no debemos permitir que el enemigo siga ganando terreno por medio de esta fiesta pagana. Te invito y te motivo a que le hagamos la guerra a Satanás por medio de vigilias, ayunos, oración. Debemos de utilizar todos los medios habidos y por haber ya no sigamos permitiendo que el siga ganando almas para hacer maldad mientras nosotros nos quedamos solo observando lo que pasa sin hacer nada, infórmale a los demás que es lo que hay detrás de esa fecha.
Ve y predica las buenas nuevas de nuestro Señor Jesucristo y gana más almas para tu Dios, síguele haciendo la guerra a Satanás pues Dios es quien te respalda y te respaldara para hacerlo y no te dejara avergonzado por que recuerda que es mas fuerte el que habita dentro de ti que el que esta allá afuera.
DIOS NO HA PERDIDO NI PERDERA NINGUNA BATALLA. Y ESTA ES UNA MAS EN LA QUE EL ENEMIGO NO PREVALECERA.
Juan 1:5

LA LUZ EN LAS TINIEBLAS RESPLANDECE Y LAS TINIEBLAS NO PREVALECIERON CONTRA ELLAS.

“Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía”
Daniel 1:8

Aunque no lo veamos mal, y pensemos que porque no hacemos un sacrificio a Satanas o porque simplemente te estas divirtiendo, dejame decirte que te contaminas con las fiestas que se organizan para el y al ser partícipe caes en pecado.

El conocimiento prohibido


El conocimiento prohibido

     El punto de vista bíblico del origen de los dioses paganos comienza con la revelación original.  Esto significa que hubo una revelación perfecta de parte del Creador al hombre, al tiempo de la creación.

Adán, el primer ser humano, era uno con Dios y percibía el conocimiento divino de la mente del Creador.  Estaba “en armonía” con el proceso mental de Jehová y por consiguiente entendía lo que sabía su Señor acerca de ciencia, astronomía, cosmogonía, geología, escatología y demás.  Después de la caída, quedó separado de la mente del Creador, pero retuvo una memoria imperfecta de la revelación divina, incluyendo el conocimiento del plan redentor.  Dos cosas comenzaron a ocurrir en los siglos que siguieron a la caída:

1. La información de la revelación original llegó a tornarse distante y distorsionada, conforme fue dispersándose en medio de las naciones y pasando de generación a generación, y

2. Satanás se aprovechó de todo esto para recibir adoración y a cambio apartar a las personas de Jehová, al adulterar y falsificar la revelación original con ideas y dioses paganos.  Este punto de vista parece razonable, cuando uno considera que los registros históricos y arqueológicos más antiguos, de civilizaciones alrededor del mundo, señalan y repiten en forma consistente porciones de la historia original.

En su asombroso libro El descubrimiento del Génesis, el pastor C. H. Kang y la doctora Ethel R. Nelson, confirman que los grabados ideográficos usados en los antiguos escritos chinos, describen la historia del Génesis, incluyendo la creación del hombre y la mujer, el huerto de la tentación y la caída, el diluvio de Noé y la torre de Babel.

En su libro El significado real del Zodíaco, el doctor James Kennedy expone que los antiguos signos del zodíaco, representan una revelación singular y adicional, una especie de evangelio en las estrellas.  También afirma, que el mensaje en el cosmos, a pesar de haber sido demonizado y convertido en astrología después de la caída, originalmente registraba el evangelio de Dios.

El señor Kennedy escribe: «Existe virtualmente en todos los escritos de las naciones civilizadas, una descripción de las principales estrellas en el cielo, algo que bien podría ser llamado las ‘Constelaciones Zodiacales’ o los ‘Signos del Zodíaco’, de los cuales hay doce.  Si retrocedemos en el tiempo a Roma, o más allá hasta Grecia, o mucho antes de eso, como a Egipto, Persia, Asiria o Babilonia, no importa cuánto lo hagamos, advertiremos un fenómeno asombroso; casi todas las naciones tienen los mismos doce signos, representando las mismas doce casas, colocadas en el mismo orden.

El libro de Job, considerado por muchos como el texto más antiguo de la Biblia, se remonta aproximadamente al año 2150 A.C., seiscientos cincuenta años antes que Moisés apareciera en escena para escribir el Pentateuco; más de mil cien años antes de que Homero escribiera ‘La Odisea’ y ‘La Iliada’; y mil quinientos años antes del nacimiento de Tales de Mileto, el primer filósofo griego.  En el capítulo 38 de Job, mostrándole a él y a sus compañeros su ignorancia, Dios le dice: ‘¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, o desatarás las ligaduras de Orión?  ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?’ (Job 38:31, 32).

Vemos aquí referencia a las constelaciones de Orión y las Pléyades, y a la Osa Mayor.  También en el libro de Job, se hace mención a un monstruo marino, al leviatán, lo que bien podría ser una alusión a Cetus (la constelación de la Ballena, y al Dragón) el Gran Dragón.  A continuación citaremos lo que dice Job 38:32a: ‘¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos…’ Aquí, en lo que se considera el libro más antiguo de la Biblia, encontramos que se cita y se conocía claramente el zodíaco.

Habiendo dejado claro que la Biblia, explícita, y repetidamente condena lo que ahora se conoce como astrología, permanece el hecho que hubo un evangelio universal dado por Dios que reconoce la revelación original en las estrellas, lo cual yace más allá y se remonta a lo que ahora se ha corrompido».

En su libro, el señor Kennedy condena fuertemente la práctica de la astrología, mientras que enfatiza su punto de vista de que las constelaciones del zodíaco fueron probablemente dadas por Dios al primer hombre como “custodio” de su revelación original.  Si su suposición primaria del punto de vista bíblico es correcta, de que la revelación original se corrompió después de la caída del hombre, degenerando subsecuentemente en la mitología de los dioses paganos, uno debería encontrar numerosos ejemplos de tal corrupción desde el comienzo de la historia y en las varias civilizaciones alrededor del mundo.

Ya que los mitos detrás de los dioses serían ideas “prestadas”, entonces los textos corruptos tendrían que asemejarse en algo a la verdad original y en ese sentido, evidenciar una revelación singular y original.  Además, si las distorsiones de la revelación original fueron de hecho activadas por un ser perverso sobrenatural, la meta de las alteraciones sería apartar a las personas de la adoración a Jehová.  En ciertas leyendas antiguas, entre ellas el poema épico Enuma Elish, la Adapa Épica y la Epopeya de Gilgamesh, encontramos rastros del calidoscopio de la revelación original, plagiada con el propósito de construir la mitología de los dioses paganos.

La evidencia sugiere que las leyendas más antiguas de la mitología estuvieron precedidas por la creencia de que Jehová Dios de los hebreos, era el Creador de todas las cosas y «gobernante del cielo».  Más tarde, en 2 Corintios 4:4 se le llama a Satanás “…el dios de este siglo…” y en Efesios 2:2, el “…príncipe de la potestad del aire…”

Según los eruditos, el diluvio de Noé tuvo lugar en el año 2348 A.C.  En la Escritura encontramos un registro de criaturas celestiales misteriosas que invadieron la tierra y llevaron a cabo experimentos procreativos.  Por ejemplo, leemos en el capítulo 6 de Génesis: “Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas… Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre” (Gn. 6:1, 2, 4).

Ellos en forma literal tomaron mujeres de la tierra como compañeras, dando origen a una progenie monstruosa cuyo comportamiento era totalmente perverso.  La descendencia de esos ángeles son llamados «GIGANTES» en la Biblia, pero esta palabra es traducida del hebreo Nefilim, que significa «los caídos».

Es claro entonces, que la Biblia indica que hace miles de años, seres celestiales visitaron el planeta, tuvieron relaciones íntimas con las mujeres y el resultado fue una raza de mutantes llamados los Nefilims.  Sin embargo, otros estudiosos creen que este versículo encierra mucho más, que se trata del registro de algo mucho más siniestro.

Estas personas, incluso aseguran que los libros apócrifos de Enoc, 2 Esdras, el Génesis Apócrifo y Jaser, apoyan la historia dada en el capítulo 6 de Génesis, añadiendo que el pecado de los ángeles llegó al extremo de incluir modificaciones genéticas de animales al igual que de seres humanos.

El libro de Jaser, que se menciona en la Biblia en Josué 10:13 y 2 Samuel 1:18, explica en el capítulo 4, versículo 18, que después que los ángeles caídos se llegaron a las hijas de los hombres, «los hijos de los hombres aprendieron a mezclar animales de una especie con otra, a fin de provocar al Señor».

Esta referencia clara al capítulo 6 de Génesis, indica que los animales también estaban incluidos en estos experimentos de cruce de especies que se estaban llevando a cabo, y que esta actividad resultó en el juicio divino.  El libro de Enoc también apoya esto, implicando que después que los ángeles caídos mezclaron su ADN con el de las mujeres «…empezaron a pecar contra todos los pájaros del cielo y contra todas las bestias de la tierra, contra los reptiles y contra los peces del mar…» (Enoc 7:5).

El Antiguo Testamento contiene referencias asociadas con las mutaciones genéticas que tuvieron lugar entre los seres humanos después de esta actividad, incluyendo una raza de gigantes, su gran fortaleza física, que tenían seis dedos en las manos y los pies, y que gustaban de beber sangre.  A continuación citaremos estos pasajes de la Escritura:

•   “Después hubo otra guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía doce dedos en las manos, y otros doce en los pies, veinticuatro por todos; y también era descendiente de los gigantes” (2 S. 21:20).

•   “Después, Benaía hijo de Joiada, hijo de un varón esforzado, grande en proezas, de Cabseel.  Éste mató a dos leones de Moab; y él mismo descendió y mató a un león en medio de un foso cuando estaba nevando” (2 S. 23:20).

Pero hay algo más, leemos en el Libro de Enoc: «Así sucedió, que cuando en aquellos días se multiplicaron los hijos de los hombres, les nacieron hijas hermosas y bonitas; y los Vigilantes, hijos del cielo las vieron y las desearon, y se dijeron unos a otros: ‘Vayamos y escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos’… Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la cima del monte que llamaron ‘Hermón’, porque sobre él habían jurado y se habían comprometido mutuamente bajo anatema» (Enoc 6:1, 2, 6).

De todos los lugares de este planeta a donde los ángeles pudieron haber descendido, lo hicieron en la frontera norte de la tierra prometida.  Conociendo tal vez, los planes futuros de que Dios planeaba entregarle este territorio a los descendientes de Abraham, estos ángeles maquinaron su estrategia para introducir LA SIMIENTE DE LA SERPIENTE en la raza humana.  Asimismo el monte Hermón se encuentra en el territorio en donde Cam y su familia emigraron después del juicio de Dios en la torre de Babel.  Según Génesis 10:6, Cam tuvo cuatro hijos: “Cus, Mizraim, Fut y Canaán”.

Canaán se estableció en el área del monte de Hermón y en dirección sur del territorio que se convirtió en la tierra prometida de Abraham.  Es por eso que a la tierra prometida se le llamó CANAÁN en los días de Moisés y Josué.  Mizraim prosiguió a trasladarse en dirección sur hacia Egipto.  Coincidencialmente, el monte Hermón tiene tres picos y la familia de Cam encontró otra serie de «tres picos» que habían sido construidos antes del diluvio, los cuales creen los estudiosos que son las tres grandes pirámides.

El Libro de Enoc continúa: «Todos y sus jefes tomaron para sí mujeres y cada uno escogió entre todas y comenzaron a entrar en ellas y a contaminarse con ellas, a enseñarles la brujería, la magia y el corte de raíces y a enseñarles sobre las plantas.  Quedaron embarazadas de ellos y parieron gigantes de unos tres mil codos de altura que nacieron sobre la tierra y conforme a su niñez crecieron; y devoraban el trabajo de todos los hijos de los hombres hasta que los humanos ya no lograban abastecerles.  Entonces, los gigantes se volvieron contra los humanos para matarlos y devorarlos’ (Sal 14:4; Mi 3:3)» (Enoc 7:1-4).

Tal parece que estos ángeles caídos (los Nefilims) contaminaron prácticamente toda la vida sobre la tierra.  Realmente no sabemos cuántas personas se contagiaron, lo único que la Escritura nos dice es que Noé y su familia permanecieron genéticamente puros.  Por esta razón, Dios destruyó la raza humana con el diluvio.  Si no hubiera sido por Noé y sus tres hijos, estos ángeles caídos le habrían puesto fin a la vida sobre el planeta.  Noé, Sem, Cam y Jafet ayudaron a salvar a los animales y repoblar la tierra.

Desde un punto de vista cristiano, esto podría explicar cómo fue que los sumerios de Mesopotamia, quienes eran enemigos de Jehová, surgieron de la nada alrededor del año 3500 A.C., trayendo con ellos un panteón de deidades, el primer idioma escrito y un conocimiento superior de las ciencias de la tierra.  Esto también explicaría, por qué muchas de las religiones que siguieron a la mitología sumeria, incluyendo la mitología griega, emergieron de la idea original de que seres poderosos, con nombres como Zeus y Apolo, visitaron la tierra, tuvieron relaciones íntimas con mujeres y procrearon criaturas híbridas semi-humanoides.

Esto no cesó con el paso de los años, estos ángeles caídos han seguido camuflándose entre los seres humanos, adoptando en épocas posteriores diversos disfraces, pero han continuado con nosotros, hasta este mismo día.  Hoy todos hablan de los extraterrestres, de esos seres que desde el mismo año de la refundación de Israel comenzaron a manifestarse abiertamente ante los seres humanos.  El consenso de los eruditos y estudiosos de las profecías, es que estos extraterrestres no son otra cosa que la propia progenie de los ángeles caídos, quienes en estos últimos días están una vez más tratando de pervertir el linaje genético de la raza humana e instigar ese conocimiento prohibido causante de la destrucción de la raza humana en el tiempo de Noé.

El comienzo de la guerra espiritual tecno-dimensional

En la actualidad estamos próximos a embarcarnos en una jornada para la cual no necesita boleto, porque usted participará en ella, aunque no quiera.  Todos vamos a ir nos guste o no.

La ciencia se encuentra al borde de un avance cuántico, uno que traerá en existencia objetos y criaturas que nunca habíamos visto antes, con habilidades que no podemos imaginar.  El objetivo final de esta nueva ciencia es más que revolucionario, su finalidad es transformar y recrear, por decirlo de alguna forma, a la propia humanidad.  Si usted está acostumbrado a pensar de sí mismo como si estuviera en el tope de la cadena alimentaria o en el escalón final de la llamada “cadena evolutiva”, puede poner esos pensamientos a descansar, porque está próximo a convertirse en un modelo anticuado.

Todo comenzó de manera inocente.  Hace varias décadas, los artículos en los periódicos comenzaron a contar la historia de los exitosos experimentos de los científicos con cultivos híbridos.  Plantas que crecían más rápidamente y en climas inclementes, resistían las plagas y daban más cosechas por hectárea, que lo que se obtenía previamente.  Más tarde, los programas científicos de televisión comenzaron a hablar de la inseminación artificial y la fertilización en vitro, la cual permitió que las parejas no fértiles pudieran experimentar el milagro de la vida.

Un poco después estaban apareciendo historias en internet, sobre los anticuerpos monoclonales que prometían curas para enfermedades terribles; de robots que lucían y actuaban como humanos y del misterioso Proyecto Genoma Humano, un proyecto internacional de investigación científica con el objetivo fundamental de determinar la secuencia de pares de bases químicas que componen el ADN e identificar y cartografiar los aproximadamente veinte mil ó veinticinco mil genes del genoma humano desde un punto de vista físico y funcional.  No obstante, de hecho, la tecnología más impactante de este momento es la propia internet, un medio que conecta a las personas en todo el mundo, no sólo unos con otros, sino también con un inconcebible depósito de conocimiento.

Todos hemos visto estos avances y nos pasmamos con asombro de las maravillas de la tecnología del siglo XX.  Los soñadores comenzaron a imaginarse una utopía.  Sin embargo, unos pocos, un pequeño grupo marginal empezó a especular que algo más ominoso se estaba proyectando sobre el horizonte.

Sin desalentarse, esta nueva ciencia continúa avanzando.  Hoy, después que ya transcurrió la primera década del siglo XXI, nos vemos asediados, literalmente acosados, por los rumores de las cosas venideras, historias que más bien parecen ciencia ficción.  Hoy algunos ya han oído hablar de los diminutos robots nanotecnológicos que vuelan como insectos y son capaces de desplazarse a través de nuestro cuerpo, distribuyendo medicina y destruyendo las células cancerosas.  De drogas que hacen a los soldados más fuertes, que los capacitan para pelear por días sin necesidad de alimentos, ni descanso y a matar sin vacilación.  De almacenes inteligentes que mantienen un registro y automáticamente hacen sus propios inventarios.  De animales en los que hacen crecer órganos que luego pueden ser transplantados en seres humanos, o en animales que fotosintetizan su propio alimento.

Todo esto nos recuerda las películas de ciencia ficción que hemos visto.  Hay computadoras que literalmente son genios en ajedrez, armas super sofisticadas de rayo láser, super antibióticos para combatir a los microbios resistentes a los antibióticos regulares, hombres y mujeres biónicos, una Bóveda Global de Semillas en el Círculo Polar Ártico en la que se encuentran cien millones de simientes procedentes de un centenar de países del mundo, las que representan la diversidad de semillas alimenticias que pueden encontrarse en todo el mundo.  Robots que se asemejan a los seres humanos y anticipan nuestras necesidades, alimentos sintéticos y hasta personas que no necesitan dormir.

Sin embargo, al reflexionar en todo esto, trae también a nuestra memoria las películas de horror: de asesinos que más bien parecen zombis y que persiguen inexorablemente a sus víctimas sin ninguna emoción.  De la realidad de que en Estados Unidos las personas ya están siendo monitoreadas en una base diaria.  De drogas psicoactivas que permiten que quienes las usen realicen viajes fuera del cuerpo y de encuentros con extraterrestres.

Estamos viendo una división cultural, un paso gigantesco que dividirá a la humanidad: la ingeniería genética.  De un lado vemos a esos que están preocupados porque la humanidad está jugando a ser Dios y quienes temen las consecuencias.  Por el otro están esos que insisten que si podemos hacerlo, debemos hacerlo.  Ellos ven todo esto como el potencial para que los seres humanos tengan nuevas habilidades: más fortaleza física, aumento de la inteligencia, la capacidad para ver y oír cosas que los demás no pueden, leer las mentes de los semejantes y vivir cientos de años.  Para ellos no deben haber fronteras.

La ingeniería genética y muchas otras ciencias con implicaciones bioéticas son hoy motivo de debate alrededor del mundo, algunas veces en forma callada y otras en voz alta y hasta en forma violenta.

Y nosotros los cristianos… ¿Qué lugar debemos ocupar en este debate?  Estamos seguros que sólo Dios puede crear la vida.  Al mismo tiempo, sabemos que la humanidad por largo tiempo ha estado trabajando en el cultivo y crianza selectiva de plantas y animales, lo cual ha avanzado aparentemente muy bien, aunque si nos detenemos a pensar por un minuto, llama la atención de que a pesar de todos estos maravillosos avances, la incidencia de enfermedades como el cáncer, la diabetes, los problemas del corazón, sólo para mencionar unas pocas, en lugar de haber disminuido han aumentado en una forma alarmante.  ¿Se ha puesto alguna vez a pensar por qué?  ¿Tendrán algo que ver los alimentos híbridos que ingerimos en una base diaria?  ¿Están esas nuevas ciencias realmente creando algo?  ¿Hasta cuándo dejarán los hombres de construir máquinas que piensen por ellos?  ¿Quiere hacer una prueba, de la forma negativa cómo ha afectado toda esta nueva ciencia a la juventud?  ¡Sólo pídale a un joven alumno de bachillerato, especialmente en Estados Unidos, que le estime un porcentaje sin necesidad de usar una calculadora y verá que es incapaz de hacerlo!  ¿En qué momento debemos trazar esa línea?

¿Ha oído hablar alguna vez acerca de un ataque de pulso magnético?  Los expertos en Estados Unidos en seguridad nacional le llaman la «mega amenaza», pero tal vez usted no sabe exactamente de qué se trata.  No obstante, los enemigos de Estados Unidos y del occidente, están muy bien enterados del potencial destructor de un ataque con pulso electromagnético.

En varias películas de Hollywood, han presentado escenarios ficticios en los cuales se ha usado el pulso electromagnético.  Por ejemplo en la película Los once del océano, los ladrones lo utilizaron para anular la ciudad de Las Vegas.  En la Guerra de los Mundos, las fuerzas extraterrestres invasoras lo emplearon para dañar toda la infraestructura de la tierra.  Y los héroes en La Matrix hicieron uso de él para incapacitar a los robots.

Sin embargo, el pulso electromagnético (o EMP de acuerdo con sus siglas en inglés), no se trata de ningún efecto especial de Hollywood.  Un creciente número de expertos en seguridad nacional y legisladores dicen que es una de las principales amenazas que enfrenta Estados Unidos hoy, y que no están preparados para neutralizarlo.

El pulso electromagnético es el efecto secundario de una explosión atómica.  Cuando se han llevado a cabo pruebas nucleares, se ha notado que tras la explosión han quedado inutilizados todos los aparatos eléctricos dentro de un cierto radio de acción.  Cuando los ingenieros advirtieron este fenómeno se dieron prisa en desarrollar artefactos que maximizaran dicho efecto.  Una bomba de pulso electromagnético detonada cerca de fuerzas enemigas dejaría todas sus defensas y contramedidas en tierra, inmovilizadas.

Lógicamente, muchos sistemas de armas e instalaciones militares modernos incorporan protecciones contra el pulso electromagnético.  Pero tales protecciones son complejas, se deterioran rápidamente con el tiempo y no se ha establecido su eficiencia ante el fallo generalizado de todas las infraestructuras civiles y militares circundantes.

Este tipo de ataque de pulso electromagnético masivo ejecutado mediante la detonación de un arma nuclear a gran altitud, lejos de la atmósfera terrestre, también se conoce como Bomba de Arco Iris.  Sería capaz de cubrir un continente entero, causando un completo caos civil y militar en el área alcanzada, por la privación de servicios esenciales, tales como electricidad, agua potable, distribución de alimentos, comunicaciones, etc., durante un tiempo indefinido.

Se considera que un ataque de estas características constituiría el compás de apertura de la guerra nuclear, pues sus efectos instantáneos dificultarían o paralizarían cualquier tipo de defensa contra un ataque inminente.

Frank Gaffney, presidente del Centro de Política para Seguridad, una agencia conservadora de investigación especial en Washington DC, dijo: «El pulso electromagnético es un efecto de las armas nucleares que ha sido conocido por largo tiempo».Su nuevo libro en inglés se titula Guerra establecida: Diez pasos que debe dar Estados Unidos para prevalecer en la guerra por el mundo libre. El libro dedica un entero capítulo a la amenaza del pulso electromagnético.

Y dice en él: «Si el pulso impacta las redes eléctricas de Estados Unidos, los artefactos electrónicos, las computadoras, los chips de varias clases, todas las cosas, en otras palabras todo el poder de nuestra sociedad quedará severamente dañado, si acaso no destruido».

Estados Unidos quedaría sin electricidad o calefacción.  Sin agua corriente, computadoras o teléfonos.  Los vehículos, trenes y aeroplanos quedarían incapacitados para operar.  El bombeo de agua, el sistema de alcantarillado no funcionarían, y los alimentos se descompondrían por falta de refrigeración.  Esas condiciones podrían prevalecer por varios meses, si acaso no años.

El señor Gaffney advierte: «No se equivoque al respecto (ya vimos anticipadamente, aunque en forma pequeña cuando tuvo lugar el huracán Katrina), que si la electricidad en Estados Unidos, las computadoras y todas las cosas que lo hacen posible, dejaran de funcionar, habría muerte y destrucción.  Ciertamente seremos incapaces de sostener nuestra población, especialmente las grandes ciudades en Estados Unidos».

¿Se imagina lo que podría ocurrir si tuviera lugar un ataque de tal naturaleza?  La mayoría de personas en la actualidad, especialmente los jóvenes son incapaces de operar por sí mismos, sin ayuda de las computadoras y la tecnología en general.  Este es el gran peligro adicional que traen consigo todos estos avances, que mientras por un lado expanden el conocimiento por el otro anulan la capacidad natural del ser humano para pensar por sí mismo y estimular su inteligencia.

La verdad escueta, es que los científicos saben mucho más del trabajo que están haciendo, que los políticos que pueden pasar leyes prohibiéndolas, o los expertos en ética que luchan incluso para definir los asuntos para debate.  Por otra parte, a muchos pastores sólo les preocupa recibir lo suficiente para vivir cómodamente, mientras mantienen a sus congregaciones felices e ignorantes de todo lo que está ocurriendo, con “abibliosis crónica”, porque así le conviene mejor a sus intereses.  Se trata de personas voluntariamente ignorantes a quienes no les importa comprender la tecnología y sus implicaciones, mucho menos la moralidad.

Para empeorar las cosas, los banqueros están detrás de los científicos, listos para aportar vastas sumas de dinero tan pronto se enteran de un descubrimiento lucrativo.  Estos científicos no son Galileos, Newtons o Curíes, trabajando duro en la soledad; sino que se trata de expertos muy bien pagados, trabajando cómodamente en prestigiosas y bien fundadas organizaciones de investigación, respaldadas por corporaciones multinacionales, gobiernos y bancos, y el llamado «complejo militar industrial».

A pesar de que las intenciones de algunas de estas entidades son diabólicas, casi nadie se detiene a considerar las implicaciones de sus trabajos.  De hecho, están convencidos que sus razones son absolutamente altruistas y que de ellos depende la supervivencia de la humanidad.  Duermen muy tranquilos convencidos que quienes se les oponen son unos pobres ignorantes religiosos, víctimas de sus propias mentalidades estrechas.

De tal manera que para nada importa lo que los cristianos puedan pensar de esta ciencia futura y de sus resultados.  Pero… ¿Cómo debe el cristiano reaccionar?  ¿Cómo debe defenderse a sí mismo y a sus seres queridos?  La respuesta es hacer las mismas cosas que siempre hemos hecho, pero para hacerle frente a los obstáculos que el mundo ha puesto delante de nosotros, aconsejamos estas cosas:

1. Aumente su conocimiento, aprenda sobre la naturaleza y extensión de esta nueva ciencia, a saber, cómo se manifiesta, cuáles son las personas y las organizaciones involucradas en ella, el vocabulario que usan, y dónde puede documentarse al respecto.

2. Instrúyase sobre lo que la Palabra de Dios tiene que decir al respecto.  Lo primero que debemos entender es que al Dios que servimos lo domina todo, cualquier cosa que encontramos en nuestra vida.  Pronto nos daremos cuenta que la Biblia anticipa todo lo que está ocurriendo y nos dice exactamente cómo debemos tratar estas cosas.

3. Aprenda cómo identificar los frutos de esta nueva ciencia, y cómo dar los pasos apropiados para despojarlos de su poder.

Con relación al primer punto, de aprender sobre esta nueva ciencia, su mejor medio de información es internet.  Hay varios lugares allí que publican las noticias y perspectivas sobre el estado actual de esta nueva ciencia y tecnología.  El entender cómo está evolucionando, es la clave para identificar la forma cómo impactará su vida y la de sus seres queridos.  Esto debe ser una búsqueda continua.

Con respecto al segundo punto, usted advertirá que realmente no hay nada nuevo debajo del sol.  La Biblia y otros escritos históricos revelan que estas mismas búsquedas fueron emprendidas hace miles de años, en tiempos completamente diferentes, pero prácticamente con los mismos resultados.  Si continúa leyendo este breve artículo, se advertirá que esta “nueva ciencia” tiene un lado muy tenebroso y sin duda alguna es inspirada por una visión igualmente tenebrosa para el futuro de la humanidad.

Con respecto al tercer punto, se enterará de cuáles son las fuerzas que operan detrás de todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor.  El objetivo de esto es dotarlo con esas armas efectivas que nos provee la Palabra de Dios.  La victoria puede ser suya  una vez se decide a entender estos asuntos y a comprometerse con ello.

Es perfectamente humano experimentar temor por lo que depara el futuro, sin embargo es un error tomar este tema a la ligera o arrogantemente.  Tengamos bien presente las palabras de Efesios 6:12-18: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.  Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.  Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.  Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.  Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”.

Pero… ¿Qué está ocurriendo?

En años recientes los avances tecnológicos están empujando las fronteras de la humanidad hacia una transformación morfológica que promete que en el futuro cercano se redefinirá lo que significa «ser humano».  Un movimiento cultural internacional, intelectual y creciente conocido como el transhumanismo ha sido abrazado por las más profundas y tenebrosas cámaras de los laboratorios nacionales en Estados Unidos, los cuales están tratando de usar la tecnología GRIN: la combinación de la genética, robótica, inteligencia artificial y la nanotecnología, como instrumentos que rediseñarán radicalmente nuestras mentes, nuestras memorias, fisiología, descendencia, e incluso nuestras almas, tal como dice Joel Garreau, un periodista norteamericano nacido en 1948, erudito y autor del libro éxito de ventas publicado en inglés, La evolución radical: La promesa y peligro de mejorar nuestras mentes, nuestros cuerpos y lo que significa ser humano.

El cambio tecnológico, cultural y metafísico que se está gestando anticipa un futuro dominado por nuevas especies de seres humanos superiores e irreconocibles.  Lo que hará este sueño realidad, son los fondos de los gobiernos e instalaciones privadas de investigación alrededor del mundo.  Éste incluye entre otras cosas, rediseñar el ADN, en algunos casos de hecho hasta combinarlo con el de animales, un hecho no sólo reflejado en el presupuesto de la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa (cuyas siglas en inglés son DARPA), y el presupuesto del presidente Obama.  Sin embargo, lo que harán estos estudios sobre transhumanismo, no sólo es alterar nuestro cuerpo y alma, sino que abrirán una puerta que bien podrá ponernos en contacto con inteligencias invisibles.

Parte de la doctrina del movimiento de la Nueva Era asegura que el origen de los dioses, y de la raza humana, tal como lo conocemos hoy, es el resultado directo de la actividad extraterrestre, de los Ovnis.  En la introducción del libro ¿Carrozas de los dioses? de Erich Von Daniken, dice: «Estoy convencido que nuestros antepasados recibieron visitas del universo en el pasado remoto, aunque todavía no sé quiénes eran estas inteligencias extraterrestres o de cuál planeta provenían.  No obstante, proclamo que estos ‘desconocidos’ aniquilaron parte de la humanidad existente en ese tiempo y produjeron una nueva, tal vez el primer ‘homo sapiens’».

Esto mismo es lo que sugieren las películas de Hollywood.  Fue por eso que la hipótesis de Von Daniken arrasó a Norteamérica como una tormenta en la década de 1960, con la proposición de que la humanidad era posiblemente la descendencia de un antiguo, o tal vez continuo, experimento extraterrestre.  Expertos en Ovnis, aseguran que los dioses de la mitología son la evidencia de encuentros con seres de otros mundos.  Están convencidos que los hombres de la antigüedad, bien pudieron haber creído que estos viajeros del espacio eran dioses y que por eso registraron su llegada, sus experimentos y partidas, en jeroglíficos, megalitos y tabletas de piedra, como encuentros sobrenaturales entre los dioses y los hombres.

Von Daniken escribió: «Mientras las naves espaciales desaparecían una vez más en medio de la bruma del universo, nuestros amigos hablaban acerca del milagro, ‘¡Los dioses están aquí!’… Ellos debieron hacer un registro de lo que ocurrió: inexplicable, misterioso, milagroso.  Entonces sus textos lo contaron y sus dibujos mostraron que los dioses en vestiduras doradas habían llegado en una embarcación voladora que aterrizó con un tremendo estrépito.  Ellos debieron escribir acerca de los carros de los dioses que se desplazaban sobre la tierra y el mar, y de sus armas aterradoras que eran como rayos, y relataron que los dioses prometieron regresar.  Hicieron grabados en la roca con martillo y cinceles de lo que habían visto, gigantes deformes con cascos y varas emergiendo de su cabeza, portando cajas enfrente de su pecho; esferas en medio de las cuales seres indefinibles están sentados y se desplazan a través del aire; bastones de los cuales emergían rayos, como si fueran desde un sol».

Von Daniken también afirmó que la extraña apariencia de algunos de los dioses, tal como están descritos en varios jeroglíficos, criaturas humanoides con cabeza de halcón, leones con cabezas de toro, etc., son evidencia de que los extraterrestres llevaron a cabo experimentos de clonación, de mutaciones y de cruces de personas con animales.

Hay quienes aceptan estas hipótesis como una alternativa humanista al registro bíblico de la creación.  Es increíble advertir cuántas personas creen en tal teoría.  Este interés cada vez más creciente en los Ovnis y en lo paranormal ha dado origen a una hueste de especiales de televisión y programas semanales que describen estas criaturas de otros mundos y a esos terceros que aseguran que se han encontrado con ellas.

Uno de los aspectos más perturbadores de este fenómeno de los Ovnis, son las noticias incesantes provenientes de todo el mundo sobre abducciones o secuestros llevados a cabo por criaturas pequeñas con ojos grandes almendrados, quienes supuestamente pilotean los Ovnis y llevan a cabo experimentos médicos con sus víctimas.  El movimiento de la Nueva Era argumenta que tal actividad es prueba de los continuados experimentos entre humanos y extraterrestres, y hacen notar que los aspectos radicales de tales experimentos han incluido la impregnación de las víctimas, a quienes más tarde se les remueven los embriones híbridos.

Es cierto, como dijéramos al principio de este artículo, que en la Escritura encontramos un registro de criaturas celestiales misteriosas que invadieron la tierra y llevaron a cabo experimentos procreativos, tal como leemos en Génesis 6:4: “Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos.  Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre”.

A pesar de la interpretación de estos y otros registros antiguos, permanece un hecho.  Hace miles de años, seres celestiales visitaron la tierra.  Llevaron a cabo experimentos genéticos sexuales y el resultado fue una raza de mutantes llamados losNefilims.  La consecuencia final fue el juicio inmediato de Dios, quien le ordenó a Israel que acabara con los Nefilims y sus descendientes.

Miles de años después, la Escritura registra en el capítulo 24 de Mateo que el Señor Jesucristo dijo, que estos eventos que ocurrieron durante los días de Noé, se comparaban con los días previos al rapto de la Iglesia.  Esta profecía es asombrosa, cuando uno se da cuenta que la actividad aparente de estos seres celestiales cesó aproximadamente hasta 1940.  Luego, siguiendo al infame incidente de Roswell, que tuvo lugar en Nuevo México en 1947, las personas alrededor del mundo comenzaron a tener encuentros con criaturas extrañas que están llevando a cabo experimentos reproductivos con una regularidad cada vez más creciente.  Uno se ve forzado a preguntarse: ¿Qué está pasando?  ¿Quiénes son estas criaturas?  ¿Son los visitantes actuales de los Ovnis, los mismos del tiempo de Noé?  Y si es así, entonces ¿de qué se tratan estos experimentos reproductivos?  Quizá la respuesta a esta pregunta, se encuentra en el capítulo 6 de Génesis.

Muy pronto, después de la caída del hombre, encontramos en Génesis 3:15, el proto-evangelio, la promesa de que la simiente de la mujer un día traería a un niño, a Jesús, quien terminaría por destruir la serpiente, a Satanás.  En respuesta a esta promesa, estos seres sobrenaturales, los ángeles caídos descendieron del cielo y llevaron a cabo experimentos reproductivos con las mujeres de la tierra.  Con esto, Satanás estaba tratando de contaminar el linaje humano e impedir así el nacimiento del Mesías.  La meta de Satanás siempre ha sido corromper y por consiguiente, destruir a la descendencia justa.  Él impulsó a Faraón para que destruyera a los niños hebreos, y así no pudiera nacer el Señor.

En el Nuevo Testamento, leemos que Herodes trató de darle muerte al niño Jesús.  En el capítulo 12 de Apocalipsis, vemos al diablo, al dragón, esperando para destruir al Mesías tan pronto naciera de la mujer.  El doctor y teólogo Isaac David Ellis Thomas, en su libro La conspiración Omega, sugiere que en el capítulo 6 de Génesis, Satanás tenía incluso planes mayores.  Asegura que al enviar a los ángeles caídos para que cohabitaran con mujeres estaba tratando de producir una raza de guerreros mutantes en un esfuerzo por exterminar a los hijos de Dios.

Desde un punto de vista cristiano, esto podría explicar cómo los sumerios de Mesopotamia, quienes eran enemigos de Jehová, surgieron de la nada alrededor del año 3500 A.C., trayendo con ellos un panteón de deidades, el primer idioma escrito y un conocimiento superior de las ciencias de la tierra.  Esto también explicaría, por qué muchas de las religiones que siguieron a la mitología sumeria, incluyendo la mitología griega, emergieron de la idea original de que seres poderosos, con nombres como«Zeus» y «Apolo», visitaron la tierra, tuvieron relaciones íntimas con mujeres, y procrearon criaturas híbridas semi-humanoides.  El doctor Thomas, cree que la actividad reciente de los Ovnis, tal vez sea un nuevo intento por engendrar una raza guerrera en contra de Dios, conforme nos aproximamos al final de la edad y a la llegada del Armagedón.

¿Acaso apoya el capítulo 6 de Génesis, la teoría de que criaturas extraterrestres viajaron desde planetas distantes en Ovnis, llevaron a cabo experimentos reproductivos con las mujeres y después de eso fueron honrados en los grabados, frescos, imágenes y el folclor de dioses de la mitología?  ¿O está el doctor Thomas en lo correcto al declarar que la historia en Génesis, es un registro de los ángeles caídos actuando en armonía con Satanás?  ¿No será más bien que todo esto nos habla del origen de los dioses y del actual fenómeno interestelar?  ¿Estamos experimentando una invasión continua de científicos intergalácticos o está Satanás ocupado llevando a cabo su juego más sofisticado en la historia?  Sabemos que el rapto de la iglesia estará acompañado de “…grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo” (Lc. 21:11).  ¿No será acaso que Satanás tal vez está ideando una “invasión extraterrestre” para explicar la desaparición de tantas personas simultáneamente?

Si el 80% de los norteamericanos creen en la posibilidad de la existencia de las inteligencias extraterrestres, ¿no será esta una forma muy poderosa de engaño?  La teología de la Nueva Era ha fomentado la creencia entre algunas de las iglesias contemporáneas, de que Dios sacará de la tierra a la comunidad cristiana durante el rapto en platillos voladores, ¿acaso este fenómeno del avistamiento de los Ovnis no desempeñará un papel de importancia en el gran engaño que se propagará en la tierra después del rapto?

Leemos en 2 Tesalonicenses 2:8-12: “Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.  Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia”.

Las autoridades mundiales que se queden en la tierra y las que constituirán el gobierno del Anticristo, necesitarán una explicación para aclarar lo que ocurrió durante el rapto, ¡cuando personas de todas partes del mundo desaparecerán!  Ahora, sólo imagine si el rapto estuviera seguido por cientos de “platillos voladores” que aterrizaran en la tierra, piloteados por criaturas que lucieran como humanoides avanzados, ¿acaso no podrían estas criaturas asegurar que han removido a los cristianos por medio de un rapto de alta tecnología y simultáneamente presentar a su líder, el Anticristo como el mesías?  ¿No podría esto señalar hacia los misterios de la antigüedad, los megalitos, las pirámides y los dioses de la mitología, como prueba de sus primeras visitas al planeta tierra?

El finado Carl Sagan, autor agnóstico, ganador del premio Pulitzer, ¡estuvo hasta su muerte trabajando en un guión acerca de lo que podría pasar si tal salvador apareciera en este milenio!  Humanistas como Sagan argumentan que la vida supuestamente llegó a la tierra en un meteorito.  Esta hipótesis se conoce como «Panspermia» y sugiere que la “simiente” o esencia de la vida permanece diseminada por todo el universo y que la vida comenzó en la tierra gracias a la llegada de tal simiente.  Estas ideas tienen su origen en algunas de las consideraciones del filósofo griego Anaxágoras.  El astrónomo Sir Fred Hoyle también apoyó la idea de la panspermia.

Hace unas décadas, las personas que apoyaban la actividad de los Ovnis eran objeto de burla.  Debido al cúmulo de evidencia y los relatos de testigos dignos de crédito, este ya no es el caso.  Es algo que no admite duda, que el fenómeno inexplicable de los Ovnis es algo real.  Las noticias de sus avistamientos provienen de todas partes, ¡a una tasa de seis avistamientos por hora!  Se ignora exactamente lo que son y quiénes los conducen, pero la realidad de esta actividad ya no puede ser ignorada.  Uno concluye que estos seres, o son humanoides avanzados del espacio exterior, o se trata de un engaño continuo demoníaco.

Si la actividad actual de los Ovnis es demoníaca y Satanás por siglos ha planeado una “visita”, para además de muchas otras cosas, explicar el rapto de la Iglesia, ¿no sería razonable creer que sus planes incluyen adoctrinamiento e inteligencia avanzada?  Las invasiones militares siempre envuelven maniobras preliminares y clandestinas, por lo tanto es lógico suponer que los planes de Satanás para engañar en el pasado, presente y el futuro orden mundial, primero involucrará estrategias secretas de lavado cerebral, manipulación política y el colocar a sus agentes en lugares de poder.

Aunque creemos que la interpretación del movimiento de la Nueva Era es incorrecta y que el origen de los dioses es erróneo, sí compartimos con ellos la gran posibilidad de que los dioses de la mitología fueron un resultado, tal vez el primer paso, la preparación hacia la creencia en la existencia de inteligencias super avanzadas, el poder que energiza el fenómeno de los Ovnis hoy.  Lo que los miembros de la Nueva Era describen como las metas de una civilización extraterrestre altamente evolucionada, nosotros lo llamamos la conjura de una criatura perversa sobrenatural.

Esto es sólo el principio

Como resultado de todo lo que está ocurriendo, se espera que nuevas formas de percepción entre las cosas visibles e invisibles desafíen la fe de las personas en muchas formas que son histórica y teológicamente sin precedente.  Sin comprender lo que se está aproximando en la investigación y la biotecnología, los creyentes necesitan saber el alcance sobrenatural de todo esto, porque el destino de cada uno y de sus familias podría depender de la forma del conocimiento que tengan respecto a este nuevo cambio.

Tal como estamos tratando de explicar, el poder detrás de todo este escenario es fusionar al ser humano, con los animales y las máquinas, a fin de recrear (por decirlo de alguna forma), a la humanidad.  A la fuerza malévola detrás de todo esto, en este siglo XXI, se le llama progreso, el paso siguiente necesario en la evolución humana.

Viéndonos enfrentados hoy con máquinas que tienen atributos que algunos consideran “casi como divinos”, y la buena disposición que tienen los hombres para cruzar no sólo la barrera de las especies, sino esas otras extra-dimensionales puestas por Dios, los métodos tradicionales para enfrentar la guerra espiritual, en los cuales ha confiado el cristianismo, se verán monumentalmente impactados en este siglo en formas imposibles de predecir.

Si usted, como millones de otros alrededor del mundo, recientemente se ha despertado con el presentimiento de que algo se está gestando en este planeta, entonces preste atención a esta información. Si cree que lo que está ocurriendo es tanto físico como espiritual, pero a pesar de todo no puede solucionar el enigma que se agita debajo de la superficie, por favor continúe leyendo.  Si tiene hambre por discernir el significado detrás de la enfurecida confusión que involucra la naturaleza, las sociedades y la política global, esta información es para usted.

Lo que se ha estado preparando por miles de años está próximo a revelarse a la humanidad.  Las manecillas del reloj siguen avanzando y están más cerca de la medianoche de lo que podemos imaginarnos.

Siempre hay un peligro sutil cuando se trata de discutir lo sobrenatural.  Los demonios y su interés militarista en las personas y la geografía es un hecho ontológico de acuerdo con la Biblia.  En el Antiguo Testamento los demonios son vistos como la dinámica viviente detrás de la idolatría, y en el Nuevo Testamento cada escritor se refiere a la influencia de ellos.

Los demonios desempeñan un plan muy amplio en la sociedad, lo cual incluye no sólo controlar o influenciar individuos y pequeños grupos, sino instituciones y gobiernos.  Reconocidos eruditos en profecía están de acuerdo en que al principio de la torre de Babel, el mundo y sus habitantes fueron desheredados por la soberanía del Dios de Israel y fueron colocados bajo la autoridad de seres inferiores corruptos desleales a su voluntad, los cuales fueron convertidos en dioses y dieron origen a la adoración de los DEMONIOSComo dice el registro bíblico:

•   “Entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se regocijaron.  Y Dios se apartó, y los entregó a que rindiesen culto al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Acaso me ofrecisteis víctimas y sacrificios en el desierto por cuarenta años, casa de Israel?” (Hch. 7:41, 42).

•   “Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; pero Jehová hizo los cielos” (Sal. 96:5).

•   “Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios” (1 Co. 10:20).

Mientras el dominio de estas entidades y sus metas son frecuentemente pasadas por alto, la colaboración estrecha entre estos seres malvados y los arquitectos sociales no regenerados operan en una base regular fuera del alcance de las incontables multitudes que están ciegas a su realidad.  Detrás de los gobernadores, legisladores, presidentes, e incluso líderes religiosos famosos, estas perversas huestes espirituales se mueven sin restricciones, controlando la maquinaria de los gobiernos eclesiásticos y civiles libremente.

Sin embargo, no sólo es posible sobrevivir, sino triunfar sobre todos estos retos increíbles que presenta esta época.  Los cristianos prevalecerán con el conocimiento debido de la filosofía que se está gestando, junto con las tecnologías.  Esto los capacitará para usar debidamente la armadura de Dios detallada en la epístola a los Efesios.

http://www.radioiglesia.com/index.php/component/content/article?id=1432

Las 3 limitaciones que Dios impone al hombre


Las 3 limitaciones que Dios impone al hombre

J. A. Holowaty

Leyendo la Palabra de Dios y teniendo en cuenta que él desea la salvación de todos, es fácil notar que además de creer en Cristo, aceptándole por Salvador y Señor, también es cierto que el hombre no puede

permanecer indiferente sin sufrir graves consecuencias.  Analicemos algunos aspectos muy severos relacionados con la vida, y con la seriedad que Dios quiere que cada pecador tome los asuntos espirituales.  No podemos jugar con las cosas del Señor por mucho tiempo sin sufrir las consecuencias, no podemos burlarnos de Dios, de Cristo y del Espíritu Santo, sin recibir la paga declarada claramente en la Biblia.

Tampoco podemos darnos el lujo de rechazar por tiempo indefinido el plan de nuestra salvación por medio de Cristo, sin exponernos a la desgracia eterna de ser condenados por habernos sobrepasado con nuestro rechazo y postergación al límite que Dios nos impone.  No menos cierto es que un cristiano no puede estar mimando un pecado sin exponerse a una muerte física repentina.

El pecado que no tiene perdón

Vamos a plantearnos esta pregunta: «¿Cuál es el pecado que no tiene perdón?». Las respuestas varían, pero es raro que alguien conteste satisfactoriamente esta pregunta.  La misma surge a raíz de una seria declaración de Jesús cuando se refirió al pecado de la blasfemia contra el Espíritu Santo y declaró, que a diferencia de otros pecados, la blasfemia contra el Espíritu Santo NO TIENE PERDÓN JAMÁS.

En Mateo 12:31 y 32, Jesús dice: “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.  A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”. Ahora ¿qué había sucedido allí?  ¿Qué habían dicho aquellos a quienes Jesús le dirigió estas palabras tan cargadas de significado?

En los versículos 22 al 24 del capítulo 12 de Mateo dice: “Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.  Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David?  Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios”.

Debido a este incidente Jesús pronunció la sentencia de que hay cierto pecado que no puede ser perdonado a los hombres jamás.  Definitivamente la incredulidad es un pecado muy grande, porque los hombres, todos pecadores, sólo pueden ser salvos por medio de Cristo.  Todos los salvos, lo son porque depositaron su fe en los méritos del Señor.  Sin embargo, aunque los fariseos no creyeron en Él, Jesús no los acusó de incredulidad, sino por lo que dijeron.  Pero… ¿Qué fue lo que comentaron?  ¿Cuáles fueron esas palabras que pronunciaron?  Son estas: “Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios”. De acuerdo con las palabras del Señor Jesucristo, con esto blasfemaron al Espíritu Santo y por haberlo hecho se cerraron las puertas del cielo para siempre.

Notemos lo que dice un poco más adelante: “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.  Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado” (Mt. 12:36, 37).  Esta declaración de Jesús debe ser vista y estudiada a la luz de su contexto, y el contexto es justamente el cuadro de la blasfemia contra el Espíritu Santo.

Sin duda, la incredulidad es un pecado por no creer, pero un incrédulo por mucho que sea, si no ha blasfemado contra el Espíritu Santo, siempre tiene la oportunidad de ser salvo.  En cambio uno que ha blasfemado contra el Espíritu Santo no tiene jamás perdón, NI EN ESTE SIGLO NI EN EL VENIDERO.  Sin embargo hay muchas cosas que hacen los hombres que de acuerdo con nuestro punto de vista  podríamos considerar imperdonables.

Allá por el año 1971, un señor de nombre Juan Corona fue acusado de haber dado muerte a más de una docena de trabajadores en los campos de California.  Él siempre lo negó, pero fue declarado culpable en la corte y fue condenado a prisión de por vida.  No obstante, si se arrepiente y acepta a Cristo, aunque aquello por lo que fue acusado fuera verdad, todo le será perdonado.

Hay casos de individuos que secuestran a niños de corta edad para cobrar rescate.  Los padres desesperados y sin saber qué hacer, usan la televisión, suplican que no dañen a su hijo o a su hija, que pagarán el rescate, que no los denunciarán, etc., sin embargo los criminales reciben el dinero, y de todas maneras asesinan a la pobre criatura.  Así ha ocurrido muchas veces.  Nos indignan estos hechos, creeríamos que no hay perdón para estos asesinos, pero si los criminales se rinden a Cristo y le entregan su alma arrepentidos, reciben perdón.

Hace algún tiempo se vio por televisión a la madre de la actriz Sharon Tate, la que fue apuñalada en su residencia junto con otras personas por una banda de drogadictos encabezados por el famoso Charles Mason.  Varias de las personas que participaron en estos horribles crímenes, ahora son cristianos, aunque todavía están encarcelados.  Una de las jóvenes, de nombre Linda Kasabian, quien participó personalmente en la matanza de Tate, sentada cerca de la madre de la víctima en la corte, le pidió que la perdonara.  Le dijo que estaba profundamente arrepentida de lo que había hecho, no obstante la señora no la perdonó y el juez la mandó nuevamente a la cárcel.  Esa mujer, todavía joven, lloraba moviendo la cabeza y preguntándose cómo era posible que la mamá de la muerta, no la perdonara.

Gracias a Dios ella ya obtuvo otro perdón mucho mayor y sabe que es salva.  La madre de la víctima no pudo ni quiso perdonar, pero Dios sí lo hizo.  Se han dado muchos de estos casos donde la víctima de algún crimen no quiere perdonar y debido a esta actitud, el criminal es condenado a la pena capital.

Hay muchos pecados, crímenes, etc., que a nuestro juicio son imperdonables, pero el Señor habló de un solo pecado y dijo que el hombre que cometa ESE pecado jamás tendrá perdón.  Pero… ¿En qué consiste exactamente este pecado?  Para poder entender esto haremos dos cosas: Primero, notemos bien que cuando Jesús expresó esta sentencia tan única, ellos literalmente habían pronunciado ciertas palabras, las cuales están registradas en la Biblia, tal como ya hemos visto.  En segundo lugar, vamos a ofrecer varios ejemplos donde muchas personas también murieron poco tiempo después de haber blasfemado contra el Espíritu Santo.

Tome especial nota de todo cuanto mencionaremos a continuación, pero no lo crea a menos que tenga sólida base bíblica.  Consideramos que las palabras más terribles que podamos escuchar del Señor Jesucristo son estas: «Has cometido un pecado que NO te será perdonado.  NO HAY PERDÓN para ti, ni en este siglo ni en el venidero». Es nuestro deseo que usted jamás tenga que escuchar esta sentencia, porque es completamente posible que cometa este pecado y entonces de nada valdrán sus mejores intenciones y deseos.

La blasfemia

Ahora, ¿qué es blasfemia?  La palabra «blasfemia» en sí tiene su raíz en el griego que quiere decir «hablar injuriosamente». Lo que Jesús les dijo a esos fariseos, es que habían injuriado al Espíritu Santo al tildarlo a Él de espíritu diabólico por lo cual no tenían ya oportunidad de salvación.

¡Cuánto cuidado debemos tener con la lengua!  Dios, sabiendo que es el único miembro de nuestro cuerpo que puede cometer este pecado mortal, lo ha encerrado dentro de una prisión doble y allí vive.  Primero están las rejas de marfil que son los dientes, luego en la parte exterior la otra pared de carne de los labios y detrás de esa doble prisión se encuentra ese pequeño miembro listo para saltar como una serpiente y hacer que cualquiera cometa ese pecado que no le será jamás perdonado.

En la Biblia tenemos muchas advertencias sobre la lengua:

•   “El labio veraz permanecerá para siempre; mas la lengua mentirosa sólo por un momento” (Pr. 12:19).

•   “El perverso de corazón nunca hallará el bien, y el que revuelve con su lengua caerá en el mal” (Pr. 17:20).

•   “La muerte y la vida están en poder de la lengua…” (Pr. 18:21).

•   “Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.  He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.  Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.  Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas.  He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!… La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno” (Stg. 3:2-6).  ¡Cuán cierto es todo lo que estamos examinando ahora!

La lengua no es inofensiva, es capaz de pronunciar en algunas ocasiones sólo cuatro palabras contra el Espíritu Santo y cerrar para siempre las puertas del cielo.  Jesús fue muy claro en esto.  Pero… ¿Cómo cometen los hombres el pecado que no tiene perdón?  Un pastor llamado J. Harold Smith quien también anduvo por todo Estados Unidos llevando a cabo campañas evangelísticas, ofrece varios ejemplos de personas que él mismo conoció y da detalles asombrosos de cómo murieron trágicamente:

«Sé – dice él – de 21 hombres que han cometido este pecado, pero entre todos esos millones de personas a quienes les he predicado en 41 años de ministerio nunca he conocido a una mujer que lo haya cometido.  En todos los casos de blasfemia contra el Espíritu Santo, la persona que lo ha hecho no ha vivido ni siquiera 24 horas.

Blasfemia contra el Espíritu Santo es burlarse del Espíritu, hablar en su contra.  Mientras viva nunca olvidaré esa ocasión en que asistí a una campaña evangelística en una pequeña iglesia en el campo, en la parte más baja por allá en el sur de Carolina.  No recuerdo la fecha ni recuerdo el tema que prediqué esa noche, pero cuando estaba brindando la invitación vi a un joven en la última fila, en el último banco en el auditorio del templo, que parecía buscar a alguien de entre la congregación.  Yo me di la vuelta y comencé a caminar por el pasillo hasta detenerme frente a él, le miré a los ojos y le dije: ‘Joven, ¿conoce usted al Señor Jesucristo como su Salvador personal?’.  Él me respondió: ‘No señor, no le conozco como mi Salvador, pero yo no vine aquí para ser salvo ni tampoco para escuchar su predicación, vine en busca de un par de amigas para que me acompañen a un baile, y escúcheme señor, tan pronto como las localice podrá disponer de nuestro lugar’.  Yo le dije: ‘Joven, el Señor me ha enviado hasta usted, el Espíritu Santo me hizo llegar hasta este lugar para hablarle acerca de su alma’.  Este joven respondió: ‘Usted y su Espíritu Santo pueden ir al infierno’.  Inmediatamente, Dios me hizo ver, como diciéndome: ‘Apártate de él, no le digas más una sola palabra; ha blasfemado contra mí, blasfemó contra el Espíritu Santo y yo le voy a dar muerte’.

Di media vuelta y me encaminé nuevamente hasta la plataforma y entonces públicamente anuncié: ‘Hermanos ¿ven ustedes a ese joven que está de pie en la última fila de los asientos?  Al instante todos giraron la cabeza y vieron al joven.  Yo entonces dije: ‘Yo no sé cuál es su nombre, pero sé que ha blasfemado contra el Espíritu Santo y Dios me ha hecho ver y me ha hecho entender que le va a quitar la vida pronto’.  Nunca olvidaré a ese joven estirando sus manos y diciendo en voz alta: ‘Oh sí, ¿de veras?’.

A las nueve y quince de la noche concluí el servicio.  El muchacho encontró a las dos chicas y partieron juntos hacia un pequeño salón de baile a unos ocho kilómetros de distancia.  Cinco minutos antes de la medianoche este joven salió y se paró ante el portal ubicado enfrente del salón de baile con un amigo para fumarse un cigarrillo y tomar algún trago, tras haber aspirado el humo y luego que su compañero hubo ingerido un trago de la botella y se disponía pasársela al muchacho de nuestra historia, éste, doblándose sobre sí cayó de bruces frente al portal rugiendo de dolor como una pantera y antes de que los integrantes de la orquesta hubiesen dejado de tocar para correr a prestarle auxilio, este joven era ya un cadáver.

Enviaron a buscar al médico del área y cuando llegó, contó que se encontraba esa noche también en el servicio sentado tres filas más adelante, no lejos de ese joven.  ‘Lo vi – dijo el médico – y escuché cuando dijo lo que tenía que decir’.  El mismo joven que había blasfemado contra el Espíritu Santo y cuyas palabras ya mencionamos caía muerto, habiendo transcurrido menos de tres horas desde que lo había hecho».

Alguien podría decir que esto es casualidad.  Bueno, vamos a presentar otro cuadro.  «En otra ocasión el mismo pastor estaba celebrando una campaña de avivamiento en Carolina del Norte, y uno de los educadores de allí fue invitado para asistir al servicio.  Mientras el profesor cortaba el césped empujando su máquina cortadora, un diácono de la iglesia llegó hasta él para invitarle a asistir a los servicios de esa noche, pero el instructor le respondió así: ‘Permítame decirle que yo no asistiré a esa reunión, el predicador Smith no es más que un necio religioso especializado en hipnosis y sabe exactamente cómo hipnotizarle, sabe cómo llegar a usted, cuándo debe comenzar a recolectar la ofrenda y cómo hacer que su mano derecha vaya justo a su bolsillo trasero, tome la billetera y la desocupe en uno de los recipientes en donde se colecta la ofrenda’.  Este diácono después de haber escuchado al maestro jurar y maldecir le dijo: ‘Lo siento profesor, no sabía que pensaba en esta forma, de haberlo sabido nunca le habría mencionado la campaña de evangelización’.  A esta altura el diácono subió a su automóvil y partió en dirección a la reunión, mientras que el profesor prendió el motor de la cortadora, y según el testimonio de una dama que estaba al otro lado de la calle, sólo había avanzado escasos seis metros empujando la podadora cuando trató de asirse desesperadamente de algo, y dando un brutal alarido cayó de bruces en el suelo y murió.  Con sólo 29 años en perfecta salud, y un minuto después de haber maldecido a Dios estaba muerto y su alma ya en el infierno».

También alguien dirá que esto es simplemente coincidencia.  Vamos todavía a otro caso que registra este mismo siervo de Dios: «Dirigía yo una campaña evangelística en Luisiana en uno de esos grandes lugares destinados para el rodeo.  Cuando llegó la última noche del servicio me puse a predicar el mismo sermón sobre el pecado que no tiene perdón.  Cuando terminé mi mensaje, extendí la invitación, pero durante todo el tiempo del servicio estaban a mi derecha al final de la esquina de ese rodeo, tres hombres de negocios de esa ciudad; ellos se reían, hacían mofa, encendían sus cigarrillos, me maldecían a mí, a los acomodadores, a los que patrocinaban la campaña, burlándose de todo y de todos.

Cuando unas cuatrocientas personas se pusieron de pie y se encaminaron hacia la plataforma para dar testimonio público de su fe en Cristo, habiéndole aceptado como Salvador, estos hombres comenzaron a proferir toda clase de comentarios maliciosos y sucios acerca de esos que se acercaban hacia el altar.  Yo les encontré cuando salía del rodeo y les dije: ‘No sé quiénes son ustedes, pero los tres han blasfemado contra el Espíritu Santo de Dios y han traspasado ese límite trazado por Él, por Dios’.  Con sarcasmo uno de ellos me dijo: ‘Ah, ¿de veras?’.  No pronuncié ninguna otra palabra y ellos salieron.

A la mañana siguiente a eso de las ocho de la mañana uno de esos hombres introducía la llave en la puerta de su negocio, pero cayó repentinamente al suelo muerto en la calle sin que hubiera podido siquiera abrir la puerta.  A las once y treinta de la mañana ese mismo día, el segundo hombre se disponía a cruzar una calle de esa pequeña ciudad y cayó muerto en medio de ella, víctima de un ataque al corazón.  A las cinco y treinta de la tarde del mismo día, el tercero estaba sentado en su oficina junto a su secretaria a quien le dijo: ‘Antes que se ponga el sol estaré en el infierno’.  Ella le dijo: ‘Pídale perdón a Dios’.  Él respondió: ‘Es demasiado tarde’, y se desplomó en ese instante de su silla y murió».

Este mismo predicador cuenta, «Que ese día a eso de las nueve y treinta de la noche sonó su teléfono y en el otro extremo estaba otro predicador que había asistido a la campaña y supo lo que sucedió en esos días, esto es lo que le dijo: ‘Hermano, toda la ciudad está conmovida por esto, ¿podría por favor venir el próximo domingo por la noche y predicar en la Primera Iglesia Metodista de esta ciudad?’.  Finalmente el predicador dijo que logró que la iglesia donde tenía la campaña le permitiera predicar en aquella otra congregación esa última noche.

Esa tarde cuando llegó a esa pequeña ciudad listo para predicar, diecinueve hombres se pusieron de pie rápidamente de sus asientos y prácticamente corrieron hacia el altar para entregarle sus vidas a Cristo, esto antes de haber dicho una sola palabra».

¿Es todo esto casualidad?  Yo no lo creo, lo que ocurrió aquí es que este predicador llevó nota de lo que ocurría, pero creo que son muchos los casos donde hay personas que mueren en esa misma forma, por haber blasfemado contra el Espíritu Santo.

¿Por qué todos ellos tuvieron que morir tan pronto?  Bueno, si usted tiene problemas para reconocer la gravedad de este pecado y no piensa que Dios puede cerrar la puerta para quien blasfema contra el Espíritu Santo, a continuación le ofrecemos por lo menos algunos pasajes bíblicos.

En Marcos 4:10-12, Jesús dice: “Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola.  Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados”.  Pero…  ¿No se estaría refiriendo nuestro Señor aquí a aquellos que habían cometido este mismo pecado?  ¿Es posible que Jesús enseñe de tal manera que sus Palabras de vida no puedan ser entendidas por aquellos que tanto las necesitan?

Veamos otro pasaje paralelo: “Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo: Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis; porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyeron pesadamente, y sus ojos han cerrado, para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane” (Hch. 28:25-27).

La Biblia no dice que ellos blasfemaron contra el Espíritu Santo, pero tampoco hay evidencia de que no lo hicieron, ya que se negaron a creer, por eso Dios tomó medidas contra ellos hablándoles de manera que no entendieran.

El otro pasaje, es lo que ocurrió al comienzo mismo de la historia del hombre: “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.  Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.  Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida” (Gn. 3:22-24).

Claramente se nos hace ver aquí, que Dios tuvo que tomar estas precauciones para evitar que el hombre alargara su mano y comiera del árbol de la vida y viviera como pecador eternamente.  Si aquellos que blasfemaron contra el Espíritu Santo vivieran más tiempo, muy probablemente se arrepentirían y Dios estaría obligado a perdonarles en cumplimiento de esa promesa.  Por eso mueren tan rápidamente después de cometer el pecado que no tiene perdón.

¿Qué medidas deben tomarse para evitar caer en el pecado que no tiene perdón?

Recordemos que la primera limitación es el pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo, que Jesús dijo jamás será perdonado a aquel o aquella que lo hagan.  Para evitar caer en este pecado que jamás tendría perdón:

•   No posponga la salvación de su alma.  La regeneración del hombre es la mayor garantía de que jamás caerá en este pecado.

•   No se burle de las cosas divinas, tema a Dios.  Tenga cuidado con la lengua.

•   Evite la amistad de aquellos que se burlan de Dios.

•   Evite libros y películas que pretenden involucrar a Dios y al Espíritu Santo en asuntos de pecado.

•   El único recurso seguro contra la blasfemia contra el Espíritu Santo es que uno sea regenerado por ese mismo Espíritu.

Todo lo dicho nos hace pensar que muchas de las muertes misteriosas, que ya hemos analizado, bien pueden tener aquí su origen.  Dios nos libre del grave pecado de blasfemar contra el Espíritu Santo.

Ahora entendemos mejor lo que dice en Hebreos 10:26-29: “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.  El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.  ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?”. Estas palabras deben hacernos pensar con toda seriedad por qué los versículos 30 y 31 dicen: “Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor.  Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.  ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!”.  Creo que este último versículo tiene relación directa con el versículo 29 cuando dice que «mayor castigo recibirá aquel que hiciere afrenta al Espíritu de gracia».

Esta es la primera limitación que Dios impone al hombre.  Dios pone límite, dice hasta aquí y no más.  Esta limitación es sumamente seria, porque el hombre puede fácilmente llegar a blasfemar contra el Espíritu Santo.  Tenga mucho cuidado con su lengua, es probable que lo haga estando borracho, por eso la borrachera con más razón es un gravísimo peligro.  También es posible, que inducido por un momento de camaradería, compañerismo con gente incrédula, blasfeme contra Dios, que diga algo que jamás le será perdonado.

Tal vez no está de acuerdo conmigo, pero creo que esta alarma es muy correcta y muy a tiempo.

Segunda limitación: El rechazo de la Gracia

Es un error fatal pensar que uno puede rechazar la gracia divina por tiempo indefinido, sin exponerse al peligro de morir inesperadamente antes de ajustar cuentas con Dios.

La Biblia dice claramente que tenemos que aceptar a Cristo en la primera oportunidad que se nos presente, sin embargo la gran mayoría de quienes se pierden eternamente son esos que pertenecen al grupo de personas que no tuvieron en cuenta el límite que Dios les impuso con relación a Su gracia.

¿Cuál es la diferencia entre el rechazo de la gracia divina y el pecado imperdonable?

A juzgar por sus resultados, no hay ninguna diferencia.  En ambos casos la persona muere sin el perdón de Dios.  En este grupo hay gente culta e inculta, religiosos y sin religión, conservadores y liberales, hombres, mujeres, jóvenes, niños y hasta ancianos.  La Biblia advierte: “El que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y no habrá para él medicina” (Pr. 29:1).  ¿Qué quiere decir esto?  ¿A qué se refiere Dios cuando dice que una persona “endurece la cerviz”?  ¿Qué significa “de repente será quebrantado”?  ¿Quiere decir que ya no habrá remedio para esa persona?  Qué mejor exhortación que enfrentarnos con la Palabra de Dios, “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.  Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (He. 4:12, 13).

Hay hombres y mujeres que oyen la predicación de la Palabra de Dios y permanecen en su condición no salva, posponen y posponen su decisión indefinidamente, pensando que tienen en sus manos su vida, sus días, su tiempo y que la fecha que se propusieron es la mejor; sin embargo Dios puede actuar y destruirlos súbitamente, porque Su voluntad no es la de posponer, sino que dice en su Palabra: “…Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (He. 4:7).  “Porque dice: en tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido.  He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Co. 6:2).

Cuando pienso en la gravedad de este pecado y en la gran multitud de quienes lo han cometido y ya han partido, siento un profundo dolor en mi corazón y no es para menos.  Estoy convencido que la Biblia es terminante al respecto y sé perfectamente cuál es el paradero de aquellos que murieron así, posponiendo y posponiendo sin haber aceptado a Cristo.

Un ministro cuenta la siguiente experiencia: «Nunca – dice él – olvidaré ese lugar en donde una vez sirviera como pastor mientras predicaba un domingo por la mañana.  Recuerdo que sentada enfrente de mí se encontraba una madre, una dulce madre, una de las mujeres más amorosas de nuestra iglesia junto con sus dos encantadoras hijas.  Las dos jovencitas eran miembros de nuestra congregación, pero nunca había podido tocar el corazón de la madre, no había podido ganarla para Cristo.  Era muy virtuosa, una buena mujer, una vecina muy amable, atendía los servicios de la iglesia con mayor regularidad que muchos de nuestros propios hermanos miembros de la iglesia, realmente su asistencia era mejor que la de ellos.  Ese domingo por la mañana en particular, sentía una carga muy especial por ella y cuando presenté la invitación caminé en dirección hacia el lugar en donde estaba sentada, la tomé de la mano y le dije: ‘¿Vendrá usted esta mañana y le entregará su corazón a Cristo?’.  Ella se quedó inmóvil, se estremeció y las lágrimas rodaron por sus mejillas, por un momento me miró y finalmente me dijo temblorosa: ‘Hermano pastor no, no en esta mañana, no ahora por favor’.  Yo di media vuelta, regresé al púlpito y di por terminado el servicio.

Esa misma tarde como a las cinco en punto, ella se encontraba sentada en el frente de su casa con sus dos hijas.  Tenían un jardín muy hermoso colmado de rosas.  La dama le dijo a una de sus hijas: ‘Creo que voy afuera para cortar algunas de esas rosas tan hermosas para llevárselas al pastor así las podrá disfrutar toda la semana, se las pondré en el escritorio de su oficina’.  Fue y tomó la tijera, bajó las pocas gradas que la separaban del sendero que conducía al jardín y súbitamente cayó muerta.

El martes por la mañana, yo estaba predicando en su funeral y mientras me encontraba en esa iglesia tan grande, la hija mayor de la dama se puso de pie, pensé que iba a ir al salón de estar de las señoras, pero en lugar de eso se encaminó hacia el altar en donde reposaba descubierto dentro del ataúd el cuerpo de su madre.  Inclinada de rodillas puso sus manos sobre el ataúd y sosteniendo las manos heladas de su madre sollozó: ‘Mi madre, mi madrecita ahora estás en el infierno’.

Yo me encontraba en mitad del mensaje, pero no pude continuar y concluí el servicio.  Todo el mundo en esa iglesia lloraba a gritos.  Hermanos, yo no la pude ayudar, pero pienso ahora que si toda la congregación hubiera derramado lágrimas cuando yo le suplicaba que llegara hasta Cristo, como lloraban ese martes en su funeral habríamos podido ganarla para Cristo».

Pienso ahora, cuántas veces al hacer la invitación el pastor en una iglesia hay hermanos que ni siquiera inclinan sus rostros en una breve plegaria a Dios, intercediendo por aquellos pecadores que son duros como una roca.  Cuán lejos estamos de la reverencia que el templo reclama, cuán lejos estamos del amor que debemos sentir hacia aquellos que todavía no son salvos.  La mayoría de nosotros lloramos demasiado tarde, la mayoría oramos demasiado tarde, la mayoría de nosotros… en realidad sentimos la angustia y la pasión por los perdidos, demasiado tarde.

El mismo predicador cuenta: «En otra ocasión, cuatro personas iban a bordo de un automóvil, mientras yo predicaba en una emisora por la noche.  Tres de ellos, dos varones y una joven, comenzaron a burlarse cuando mencioné el Espíritu Santo.  La muchacha dijo en son de burla: ‘Oh, tengo miedo, estoy asustada, él está hablando de un espíritu’.  La otra jovencita que sobrevivió al accidente contó: ‘Predicador, nos estrellamos contra el muro de concreto que nos separaba del río Tennessee, tres de ellos murieron instantáneamente’.  No se trataba de jóvenes que no conocían la Palabra de Dios, se trataba de personas que conocían el evangelio y se complacían en el mundo.  El pecado los tenía atrapados y Dios retrajo su mano de gracia para que murieran sin ser salvos».

Ningún pecador que acostumbra posponer la salvación de su alma sabe cuál es el minuto final que le llevará a traspasar ese límite, esa línea divisoria que Dios impone a los hombres.  El Señor es muy terminante en cuanto al asunto de Su soberanía, Él es quien determina hasta cuándo el pecador puede ser salvo.  Ciertamente es mientras viva, pero qué de estas muertes que podríamos considerar prematuras, inesperadas, de jóvenes y de personas adultas en plena flor de la vida, generalmente habiendo escuchado más de una vez la Palabra de Dios.  El Señor dice: “No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre…” (Gn. 6:3a).

¿Hasta cuándo piensa usted que Dios tiene que “esperarle”?  ¿Cuántas veces escuchó usted su Palabra?  ¿Cree que no corre ningún peligro posponiendo su salvación?  ¿Cree que Dios tiene la obligación de esperar hasta que usted satisfaga todos sus apetitos pecaminosos o cumpla con todos sus deseos de la carne?  Cuando Dios dice: “No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre”, la palabra «contender», quiere decir «pelear, lidiar, batallar, disputar, debatir, altercar». Dios dice que si le invita, le ruega, le llama y le muestra tantas evidencias de su amor, pero usted se niega a corresponderle, su actitud no debe ser tomada como algo que tendrá a su alcance indefinidamente, ya que tal vez cuando usted quiera, “Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán.  Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía, comerán del fruto de su camino…” (Pr. 1:28, 31a).

Ahora permítame contarle otro incidente más que prueba cuán cierto es esto, que cuando una persona pospone indefinidamente su salvación, luego pareciera que Dios le cierra el camino.  Veamos Juan 12:36b-40: “Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos.  Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él; para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?  ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?  Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías: Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, y se conviertan, y yo los sane”.

Jesús acusa a estos incrédulos, ya que habían visto muchas señales de Él.  ¿No ha sido usted testigo del poder y del amor de Dios?  Piense en la vida de algún cristiano cuyo cambio ha comprobado, tal vez algún pariente cercano.  Piense en las veces que Dios le salvó la vida milagrosamente, le libró de la muerte.  Piense en el amor que le han demostrado otros cristianos, tal vez incluso parientes que le manifiestan aprecio genuino por ser hijos de Dios.  Sólo Dios sabe en qué momento el pecador llegará al límite fijado por Él.  Notemos cómo dice Juan: “Por esto no podían creer”. Esto significa que aun cuando estén en sus cuerpos, por haberles Dios puesto este tipo de límite, ellos simplemente no pueden creer.

Recuerdo haber escuchado a algunas personas decir: «Pastor, yo no puedo creer como cree usted». Ahora, me pregunto si ellos hablaban en este contexto o simplemente no tenían valor para depositar su confianza totalmente en las promesas divinas o no entendieron lo que significa fe o creer.

Esto es lo que relata otro predicador: «Mientras me encontraba dirigiendo una cruzada evangelística en Lyon, Carolina del Sur, la noche del domingo en que se inició el servicio, mientras predicaba en la iglesia bautista en la avenida Luke, noté que a mi izquierda se encontraban dos lindas jovencitas, me acerqué a ellas y les pregunté si deseaban entregarse al Señor.  La mayor me respondió muy encantadora: ‘Predicador, esta es la primera noche de servicios, pero mi hermana y yo hemos resuelto que antes que concluyan los servicios vamos a ser salvas’.  Yo le interrumpí, y les dije: ‘Esto es pecado de presunción, ustedes no tienen derecho alguno de decir esto; yo digo lo que declara la Biblia: ‘He aquí AHORA el tiempo aceptable; he aquí AHORA el día de salvación’, citando 2 Corintios 6:2b.  Hoy es el día de salvación, no endurezcan sus corazones porque este es el momento que Dios les ofrece para ser salvas’.  Bueno, las jovencitas no cedieron y abandonaron ese servicio sin haberse entregado al Señor, pero murieron antes de que finalizara esa misma noche.  Resulta que toda la familia fue asesinada y su casa incendiada, los ladrones le prendieron fuego.

Nunca olvidaré cuando me detuve frente a los restos humeantes de la casa y observé a los hombres, a los bomberos mientras rescataban los restos calcinados de las que fueran pocas horas antes dos hermosas jovencitas y luego cuando me encontraba predicando en el funeral de esa iglesia frente a los ataúdes de toda la familia alineados uno lado a lado con el otro y entonces exclamé: ‘Oh, Dios mío, hice todo lo que pude para ganar a esas dos jovencitas para Cristo, pero no pude’».

La Biblia advierte “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.  Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna” (Gá. 6:7, 8).  Los que siembran para la carne son esos que viven la vida presente sin Cristo, mientras que los que siembran para el Espíritu, son quienes permiten que el Espíritu Santo los transforme.

Si nosotros los predicadores creyéramos estas verdades, tendríamos más cuidado y agotaríamos todos los esfuerzos cuando tenemos la oportunidad de hablarle a alguien de Cristo, a fin de que la persona no rechace el ofrecimiento que Dios le da.  Si los cristianos en general creyeran realmente en estas verdades bíblicas, harían también mucho más por ganar almas para Cristo con más prontitud.

Otro predicador cuenta: «En otra ocasión le imploré a uno de los hombres más ricos de uno de los condados de Estados Unidos, para que le entregara su corazón a Cristo; era propietario de uno de los plantíos más grandes de duraznos de esa zona y un gran hombre de empresa.  Había asistido a los diez servicios evangelísticos consecutivamente y me había enterado que cada noche depositaba cincuenta dólares en las ofrendas, esto para esa época era mucho dinero.  La última noche me acerqué hasta donde estaba junto con su esposa, su hija de cuatro años y su hijito de nueve años de edad.  Era una familia encantadora, le dije: ‘Jim, esta es la última noche del ciclo de conferencias, ¿no deseas entregarte ahora a Cristo Jesús?  Me escuchaste predicar cada noche.  Eres uno de los mejores ciudadanos de todo este condado, todo el mundo respeta tu habilidad en los negocios, pero estás perdido’.

Nunca olvidaré, su cabeza inclinada contra el respaldo del banco y las lágrimas que brotaban de sus ojos, finalmente se enderezó y me dijo: ‘No predicador, esta noche no’.  El jueves por la mañana mi teléfono comenzó a sonar, era la esposa de Jim quien me dijo: ‘Predicador, Jim se despertó como a medianoche y estaba gravemente enfermo, y antes de que pudiera llamar a una ambulancia era ya cadáver.  ¿Podría por favor venir el viernes y predicar en su funeral?’  Cuando llegué allí eran las dos de la tarde, no puedo olvidar a ese pequeño niño de nueve años de edad que bajó corriendo las gradas de su suntuosa casa colonial para recibirme y tras rodearme el cuello con sus pequeños bracitos y mirándome a los ojos, preguntó: ‘Predicador, mi adorado papá está en el infierno, ¿verdad?  ¿No es cierto que mi papá está ya en el infierno, verdad que si el domingo por la noche le hubiera entregado su corazón a Cristo no estaría en el infierno, verdad pastor?’  Yo sólo lo estreché contra mi corazón y no le respondí nada.  ¡Qué podía decirle!  ¡Acaso podría decirle: sí, sí, sí, tu papá está en el infierno, hijo mío!».

Y ahora quisiera compartir la experiencia que hace muchos años relató un predicador de apellido Robert, quien cuenta que una noche mientras predicaba, el hombre más rico de todo el condado llegó allí para escucharle.  El pastor Robert había ido varias veces a su oficina y le había hablado de su alma rogándole que recibiera a Cristo como su Salvador, pero nunca había podido alcanzarlo, estaba tan ocupado haciendo dinero, aunque tenía tanto, que él, su esposa y su hija no alcanzarían jamás a gastarlo todo.

El pastor Robert dice: «Esa noche él vino a oírme predicar y yo lo hacía con todo mi corazón bajo la unción del Espíritu Santo.  Oh, ¡Dios estaba conmigo!  Cuando presenté la invitación vi las lágrimas rodando por el rostro de ese hombre y fui hasta donde se encontraba y le dije: ‘John, ¿desearías caminar conmigo hasta el altar y hacer allí una confesión pública de Cristo, te entregarás a Él ahora mismo?  Dale tu corazón a Él’.  El hombre respondió: ‘No esta noche, tengo un asunto que debo liquidar esta semana, y si le entrego hoy mi corazón a Cristo no podré hacerlo’.  El pastor Robert entonces le dijo: ‘John, tienes más dinero del que puedes gastar, entrégale tu corazón a Cristo, John por favor’.  Pero John se negó a hacerlo.

El pastor Robert se encontraba en su casa y eran como las cuatro de la mañana cuando sonó su teléfono, era la esposa de John quien llamaba: ‘Hermano Robert venga pronto, tan rápido como usted pueda que a John le ha ocurrido algo, se despertó hace como una hora, llamó a un médico, pero el médico estaba atendiendo un caso de maternidad, no podemos localizarlo, venga hermano, venga hermano Robert por favor, pronto, cuanto antes, yo creo que John se está muriendo’.

El hermano Robert se puso apresuradamente sus ropas, se abrigó y saltó a su automóvil y recorrió esos dieciocho kilómetros que lo separaban de este hombre; al llegar allí pudo oír sus gritos, en el silencio de esa mañana: ‘¡No dejen que me atrape, no dejen que me atrape!’, gritaba John.  ¡Qué cuadro era aquel!  La esposa lo sujetaba por un brazo a un lado de la cama y su hija de dieciséis años de edad al otro lado le sujetaba el otro brazo.  El pastor Robert se acercó a la cama diciéndole: ‘John nadie te persigue, cálmate, no temas nadie te persigue’, pero él con los ojos desorbitados decía: ‘Hermano Robert, ¿no lo ve?, ya está llegando.  ¿No ve usted al diablo que viene?  Está arrastrando una cadena.  ¿No lo ve usted?, ya llegó y está parado junto a la puerta, por favor no deje que me atrape… ¿No lo ve entrar?’.

Luego este hombre siguió gritando: ‘Ya está al pie de mi cama, está sujetándome por los tobillos con su cadena; ahora está encadenándome el cuerpo’.  El hermano Robert cuenta que este era uno de los cuadros más horribles que ha visto en toda su vida.  El hombre gemía, se retorcía y sollozaba: ‘Me está sujetando hermano Robert, me está sujetando, no deje que lo haga, por favor no deje que lo haga’.  Finalmente pronunció sus últimas palabras que fueron: ‘Ya me atrapó’, entonces se relajó y murió.

Cuenta este mismo hermano, ‘Que durante toda esa horrible experiencia sus cabellos estaban de punta como clavos y muchos de ellos se desprendieron de su cabeza literalmente pegándose a la pared y en la cabecera pulida de la cama donde se apoyara con desesperación tratando de escapar del diablo, el hombre estaba perdido.  No tuvo tiempo para posponer su negocio y dejar a un lado su dinero, pero esa noche había partido al infierno’».

Cuántos hombres y mujeres parten a la misma eternidad y de la misma manera sin tener tiempo para corregir su grave pecado de posponer o rechazar la salvación que el Señor les ofrece.

Si se encuentra en esta condición, yo le invito que ahora mismo haga las paces con Dios, mañana podría ser demasiado tarde, aun cuando suponga que, bueno, un día lo va a hacer, que antes de la muerte se va a rendir a Cristo.  Cuídese, es pecado de presunción y la Biblia dice: “Si oyereis hoy su voz no endurezcáis vuestros corazones”. Allí donde está, dígale: «Señor, yo me rindo a ti, te acepto por Salvador».

Hace pocos días, mirando un canal cultural por televisión me asombró el siguiente cuadro que ilustra muy bien el drama del pecador que teniendo todas las oportunidades para volar al cielo, para ser salvo, es atrapado por el infierno.  Se mostraba la vida de los bosques o Amazonías de Brasil, el tema era las serpientes de esa región: cómo viven, cómo se alimentan, cuán venenosas son, cuánto miden, etc.

En esa película podía verse a una gran serpiente moviéndose lentamente por los árboles, arrastrándose aparentemente hacia una dirección determinada.  De pronto se veía un lindo pájaro parado sobre uno de los gajos, un loro grande con buenas alas para volar, pero a cierta distancia, tal parecía que la serpiente lo había hipnotizado, de modo que a pesar de verla, el pájaro no se molestó en volar.  De repente, de un salto la serpiente lo atrapó y el pájaro comenzó a moverse, pero fue muy poco lo que pudo hacer porque la serpiente lo retuvo con su boca y lo rodeó con su cuerpo terminando por quebrar sus delicados huesos y en cosa de segundos con la cabeza hacia adelante se lo tragó con plumas y todo.

En ese momento pensé: La Biblia dice que Satanás es esa serpiente y el hombre es un ser con posibilidades de levantar vuelo y pasearse por las alturas de la santidad, de la paz espiritual; por las alturas del descanso para el alma, de la seguridad eterna; por las alturas del perdón, de la victoria, de la sobriedad, de la lealtad y de la vida eterna.  En cambio el pecador prefiere mantenerse apostado en el gajo de su religión, prefiere mantenerse en el gajo de sus amistades mundanas, de los placeres, del qué dirán, de los vicios, del desenfreno sexual, etc.

Allí está el pecador en el plumaje de su vigor, de su juventud, de su madurez, de sus logros intelectuales y materiales; en el plumaje de su fama, admirado por sus logros, su salud, mientras Satanás cual serpiente tiene marcado su objetivo, por eso cuando rechaza la última oportunidad de levantar vuelo a los brazos del Señor aceptándole por Salvador, el diablo tiene las puertas abiertas y arrastra la cadena de la muerte para atrapar a su víctima.  El pecador sin Cristo muere atrapado con todo lo que es por el mismo infierno, debido a su negligencia, a su pecado al posponer su salvación.

Hay un himno que solemos cantar en nuestras iglesias que dice:

 

«¿Te sientes casi resuelto ya?

¿Te falta poco para creer?

Pues por qué dices a Jesucristo:

Hoy no, mañana te seguiré.

¿Te sientes casi resuelto ya?

Pues vence el casi y a Jesucristo ven.

Pues hoy es tiempo, pero mañana bastante tarde pudiera ser.

El casi nunca te servirá en la presencia del justo Juez.

¡Ay del que muere casi creyendo, completamente perdido está!».

¿Recuerda la entrevista entre Pablo y el rey Agripa?  Pablo le dijo: “¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas?  Yo sé que crees.  Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.  Y Pablo dijo: ¡Quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas! (Hch. 26:27-29).  No hay evidencia bíblica de que Agripa alguna vez se haya reconciliado con Dios, porque seguramente despreció esa oportunidad.

Cuando un hombre o una mujer rechazan a Cristo, su corazón se entristece y la muerte generalmente se acerca: “Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?  Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno?  Ninguno hay bueno, sino sólo Dios.  Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre.  Él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud.  Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.  Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico” (Lc. 18:18-23).  Lo que Jesús le dijo, era que le faltaba una cosa, pero… ¿Qué cosa?: La salvación de su alma.  Como Jesús sabía que el impedimento eran sus riquezas le dijo que las vendiera, le aceptara por Salvador y dedicara su vida en la predicación del evangelio.  El Señor le ofreció un plan completo para su vida, pero esto no era lo que él en su condición de perdido aunque muy religioso y de muy buena conducta, deseaba.

En los versículos 15 al 17 del capítulo 12 de la carta a los Hebreos, éstas son las palabras que leemos: “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.  Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas”.  ¿Qué le parece?  ¡Cuán triste es que alguien con lágrimas procure el arrepentimiento, pero ya sea demasiado tarde!

Pero también hay otro repudio colectivo de la gente hacia la Biblia.  Asimismo hay un momento determinado, cuando Dios rechazará colectivamente a todos aquellos que en su tiempo descuidaron y no quisieron aceptar a Jesucristo por Salvador:“Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Ts. 2:11, 12).  Tenga mucho cuidado con rechazar o posponer la gracia divina.

Por último el pecado del creyente.  La tercera limitación que Dios impone al hombre tiene que ver ya con el cristiano.

Muchos mueren inesperadamente porque Dios dice: «Hasta aquí, mi hijo o mi hija y no más.  Eres un malcriado y por lo tanto ven a casa». Veamos algunos ejemplos bíblicos.  El caso de Ananías y Safira en Hechos 5 es muy ilustrativo, ya que ellos formaban parte de la iglesia en sus orígenes.  Habían vendido una propiedad para entregarle el producto a la iglesia, pero tuvieron la tentación de quedarse con una parte del dinero recaudado a lo cual tenían derecho.  Al entregar los bienes le dijeron a los apóstoles que eso era todo lo recaudado.  Esa mentira que creían que pasaría sin que nadie la detectara fue descubierta por el “detector de mentiras” que nunca falla, el Espíritu Santo.  Lo que pasó allí es que ambos murieron el mismo día.  Pedro dijo: “Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?  Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder?  ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.  Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró… Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.  Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.  Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor?…  Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró…” (Hch. 5:3-10).

Otro ejemplo muy ilustrativo es el caso de Simón el mago registrado así en el capítulo 8 del libro de los Hechos: “Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.  Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.  Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.  No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.  Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.  Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí” (Hch. 8:17-24).

No olvidemos que Simón no era un incrédulo, ya que dice: “También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito” (Hch. 8:13).  ¿Cuál fue entonces el pecado de Simón?  El querer comprar por dinero el don del Espíritu Santo.  ¿Qué quiso decir Pedro con “tu dinero perezca contigo”?  Simplemente que Simón perecería en breve y su dinero con él debido a este pecado.  ¿Qué quiso decir Pedro con“no tienes tú parte ni suerte en este asunto”?   El asunto, sin duda no era la vida eterna, porque él ya había creído y era salvo, sino que no tendría parte en la predicación del evangelio por su debilidad expresada anteriormente y que la muerte estaba ya acechándole.

De las palabras de Pedro, Simón entendió perfectamente que moriría prematuramente, pero deseaba vivir muchos años más.  Cuando Pedro le dijo: “Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón”, ¿a qué pecado en particular se refiere?  Sin duda al pretender pagar con dinero para obtener un poder que Dios sólo otorga a quien él quiere.  La expresión “quizá te sea perdonado” indica claramente que Pedro no estaba seguro si Dios le daría muerte a Simón el mago enseguida tal como se lo dijo, o si todavía le daría otra oportunidad y sobreviviría a esa catástrofe.  Notemos que cuando Simón escuchó las palabras de Pedro pidió que le ayudaran a orar, pero en ningún lugar pidió por la salvación, sino que replicó: “Que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí”, es decir, la muerte repentina.

El tercer caso es el de 1 Juan 5:16 y 17: “Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte.  Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida.  Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte”.

Para entender mejor esta declaración debemos traer a luz otro ejemplo bíblico de la forma cómo Dios actúa en estos casos y cómo Pablo se condujo en Corinto.  Leemos: “En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús” (1 Co. 5:4, 5).  Pablo dice que cuando se comete el pecado de muerte (física), no hay que orar para que el enfermo se sane.  Es decir, hay hermanos que tal vez tienen una enfermedad que los llevará a la muerte y entonces no hay que orar para que se sanen, porque ellos han obligado a Dios a limitar su vida en este punto.

Pablo le dice a los corintios que aquel pervertido sexual, salvo sin lugar a dudas por la fe en Cristo, pero con un testimonio pésimo, debía ser entregado a Satanás para destrucción de la carne.  Esta expresión se refiere simplemente a la muerte física, porque nada destruye la carne (al cuerpo), como la muerte.  Satanás sabe convencernos para que pequemos y nos hace pensar que nada o nadie lo sabrá jamás y que viviremos hasta ser muy ancianos, siempre vigorosos y activos.

Un predicador cuenta la siguiente historia: «Cuando estaba en Millstone en Carolina del Sur dirigiendo una cruzada evangelística, el presidente de una compañía llegó para oírme predicar.  Esa noche pronunciaba el mismo sermón sobre el pecado que no tiene perdón.  Ya en el camino a casa, este hombre le dijo a su esposa: ‘Querida, cuando lleguemos a casa, quiero que revisemos juntos toda mi póliza de seguro.  Cuando salí del templo esta noche, Dios firmó mi sentencia de muerte’.  Es fácil imaginar la sorpresa de la esposa – ‘¡Oh, John no estás hablando en serio!’ – le dijo.  ‘Estás emocionado por todo lo escuchado y por eso piensas así’ – ‘No’ – le respondió él – ‘No estoy emocionado, Dios me habló en mi corazón y me dijo que avanzara hasta la plataforma, porque tú sabes querida que durante los últimos cinco años he estado viajando cada fin de semana a Nueva York y a Chicago y tú pensabas que iba en viaje de negocios, pero lo que ignoras es que mi secretaria iba en un avión y yo en otro, hemos estado viviendo juntos todos los fines de semana.  Hoy Dios me habló y yo lo supe en mi corazón, me dijo: ‘Tienes que dejarlo todo’, pero me negué, porque me abstuve de caminar hacia el altar y confesar mi pecado al Señor abandonándolo.  Fue entonces cuando él firmó mi sentencia de muerte’.  Tal como dijo este hombre, revisó su seguro junto con su esposa y al día siguiente amaneció muerto».

Antes de finalizar debemos plantear algunas interrogantes para que pueda hacerse un examen a fondo:

•   ¿Oculta usted algún pecado siendo cristiano?

•   ¿Pretende manejar por su cuenta el dinero que corresponde al Señor?

•   ¿Salen de sus labios palabras obscenas, que sirven de obstáculo a los demás?

•   ¿Es adúltero o fornicario y no se ha arrepentido ni abandonado su pecado?

La Biblia dice: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.  Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; mas el que endurece su corazón caerá en el mal” (Pr. 28:13, 14).

¿Cómo anda usted con sus compromisos con la iglesia?  Si ha aceptado algún cargo, Dios espera que cumpla con su deber.  Piense también en su vida de santidad, la Biblia dice que la santidad personal no es requisito opcional, sino obligatorio:“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (He. 12:14).

Recuerdo a un muchacho joven que había sido miembro de mi iglesia, ¡qué muchacho atleta; todo lo que uno quería! Jugaba al fútbol, al fútbol soccer y al americano y era de todo, corredor y ganador.  Pero un día dejó de asistir a la iglesia, se alejó, comenzó a beber, a meterse en drogas, dejó los estudios, perdió muchas de sus habilidades para correr y para jugar y se vinculó con amistades muy dudosas.  Yo le visité, le invité y un día me enteré que un tren le había atropellado, había muerto, se le había abierto la cabeza y los sesos quedaron tirados por la vía del ferrocarril.

Algunas semanas antes de eso, su madre, a quien siempre llevaba en mi automóvil a la iglesia, me dijo: «Pastor, quisiera y estoy orando que si es la voluntad del Señor, que llame a mi hijo a su presencia, porque no sé qué puede pasar con él». Dios escuchó esa oración.  Probablemente el problema radica en definir correctamente el pecado.

•   El hombre lo llama accidente, Dios lo llama abominación

•   El hombre lo llama imprudencia, Dios ceguera

•   El hombre lo llama defecto, Dios enfermedad

•   El hombre lo llama casualidad, Dios opción

•   El hombre lo llama error, Dios malicia

•   El hombre lo llama fascinación, Dios fatalidad

•   El hombre lo llama flaqueza, Dios iniquidad

•   El hombre lo llama lujo, Dios lepra

•   El hombre lo llama libertad, Dios esclavitud

•   El hombre lo llama trivialidad, Dios tragedia

•   El hombre lo llama debilidad, Dios terquedad

Y pensar que Dios desea librar de sus pecados al más vil pecador: “Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos.  Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado” (Ro. 4:6-8).

Si usted quiere estar entre los bienaventurados, entre los dichosos y disfrutar del perdón divino, acepte a Cristo porque es el único Salvador.  Sólo Él tiene potestad en la tierra para perdonar pecados.  Pero si ya es hijo de Dios, ¿cómo es su diario vivir?  ¿Cómo están sus relaciones con sus familiares, compañeros de trabajo, con sus hermanos?  Si Jesús llegara a su hogar a pasar uno o dos días, si llegase inesperadamente, ¿qué haría usted?

Sé que le daría la mejor de las habitaciones, a tal huésped de honor y que todos los alimentos que le serviría serían lo mejor de lo mejor, además constantemente le estaría diciendo cuán feliz se encontraba de tenerle allí, que atenderle en su hogar era un gozo más allá de toda comparación.  Pero cuando le viera llegar, ¿saldría a recibirle a la puerta con los brazos abiertos en señal de bienvenida, o tal vez se cambiaría sus vestidos antes de permitirle que entrara?  ¿Escondería algunas revistas y pondría su Biblia en un lugar visible para que el visitante pudiera verla?  ¿Apagaría el receptor de radio esperando que Él no hubiese escuchado la música rock que acababa de escuchar y deseando no haber expresado en voz alta una última palabra de impaciencia?  ¿Escondería su música mundana, sus discos y cassettes y pondría a la vista algunos libros de himnos?  ¿Permitiría que Jesús entrase sin demora o correría de un lado a otro haciendo arreglos?  Y me pregunto, si el Salvador permaneciera con usted por uno o dos días, ¿continuaría haciendo las mismas cosas que hace siempre?  ¿Continuaría diciendo las cosas que siempre dice?  ¿Continuaría su vida como hasta ahora día tras día?  ¿Serían sus conversaciones familiares las mismas que sostiene actualmente?  ¿Encontraría difícil expresar una oración de acción de gracias antes de cada comida?  ¿Cantaría las canciones que siempre canta y leería los libros que siempre lee?  ¿Reaccionaría siempre como ahora, y permitiría que Él supiera las cosas con las cuales alimenta su mente y su espíritu?  ¿Llevaría a Jesús con usted a todos los lugares donde había planeado ir o tal vez cambiaría sus planes por sólo un día o dos?  ¿Estaría feliz de que Él conociera a sus amigos más íntimos o esperaría que ellos se mantuvieran alejados hasta que concluyera la visita?  ¿Estaría feliz de que Él permaneciera con usted para siempre o suspiraría con gran alivio cuando finalmente se marchara?

Sería interesante saber las cosas que haría si Jesús llegase en persona para pasar algún tiempo con usted.  Nada importa más que la obediencia al Señor, y Samuel le dijo esto a Saúl: “¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová?  Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros” (1 S. 15:22).

Dios le impone sus limitaciones a los hombres porque sabe que son desobedientes.  Hay quienes sabiendo del pecado imperdonable son capaces de abrir sus labios y blasfemar contra el Espíritu Santo.  Otros, teniendo tantas y tantas oportunidades de escuchar el evangelio, permanecen indiferentes como diciéndole a Dios: «Espera un poco hasta que yo lo sienta», pero Samuel le dijo a Saúl que su deber era obedecer, así sintiera o no, porque esto de “sentir” nunca llega.  Otros siendo salvos cobijan su pecado favorito pensando que como ya son salvos no corren ningún peligro.  Sin embargo la desobediencia siempre implica peligro, no para el alma, sino para el cuerpo.

Un predicador escribió lo siguiente sobre el hábito de exceder la velocidad fijada en las carreteras de Estado Unidos:

•   A 75 kilómetros por hora canta «Dios cuidará de ti».

•   A 88 kilómetros por hora, «Guíame, oh Señor Omnipotente».

•   A 120 kilómetros por hora, «Cerca, aún más cerca de ti».

•   A 140 kilómetros por hora, «Este mundo no es mi hogar».

•   A 150 kilómetros por hora, «Señor, yo vengo al hogar».

•   Y a más de 160 kilómetros por hora, «Recuerdos preciosos».

¿Cuál es la canción que usted canta mientras transita por este mundo?  Su paso es breve y pronto tendrá que enfrentarse con el Señor.  Si a semejanza del conductor obediente, obedece al Señor, su canción siempre será: «Dios cuidará de mí», pero si le desobedece muy probablemente pronto se encontrará en el lugar de tormento, donde crujirá los dientes de angustia y de dolor por haber desaprovechado su precioso tiempo y haber despreciado con su desobediencia todas las oportunidades que Dios le dio.

Si no es salvo aún, acepte hoy a Cristo Jesús; si acostumbraba postergar esta decisión recuerde: HOY REALMENTE PODRÍA SER SU ÚLTIMA OPORTUNIDAD.  Si ya es redimido, pero sabe que algún pecado le domina, hoy es el momento para confesar ese pecado en particular, abandonándolo y aceptando el perdón divino.  El Señor no solamente quiere perdonarle, sino limpiarle y restaurarle para siempre.  Dice en 1 Juan 1:6-9: “Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.  Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.  Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.

Queremos que abra los ojos.  Si escuchó la Palabra de Dios una y otra vez, en un momento dado el Señor puede segar su vida porque habrá realmente despreciado la última oportunidad señalada por Él en su calendario para ser salvo.  Porque no es usted quien decide cuándo, es el Señor quien también le dice cuándo, y ese cuándo es HOY, es AHORA: “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones”. Es muy peligroso endurecer el corazón, por eso si oye hoy la voz de Dios, si escucha que el Señor le llama, arrepiéntase y acójase al perdón que le ofrece, un perdón completo de sus pecados, completa restauración y vida eterna.

 

 

http://www.radioiglesia.com/index.php/component/content/article?id=1431

Descubrimiento de la NASA sobre la veracidad de la Biblia


Esta información (muy interesante por lo cierto), circula hoy día por el mundo, quisimos darla a conocer puesto que esto no es nada mas que otro descubrimiento realizado por el hombre a través de la ciencia que, sin lugar a dudas, nos muestra que Dios, en su infinita misericordia, nos esta demostrando la veracidad de sus Palabras para su creacion, Las Sagradas Escrituras..
” Sabía usted que un programa Espacial de la NASA en los Estados Unidos, recientemente comprobó la veracidad de un hecho relatado en la Biblia, el cual se había considerado un mito?…El señor Harold Hill, presidente de la compañía automotora Curtís de Baltimore, Maryland y consejero del programa espacial, relata el siguiente suceso:

“Una de las cosas más asombrosas que DIOS ha hecho entre nosotros sucedió recientemente con nuestros astronautas y científicos espaciales en Green Belt, Maryland. Estaban verificando la posición del sol, la luna y los planetas para saber donde se encontrarían dentro de cien años y en los próximos mil años.

Es indispensable saber esto para poder enviar satélites al espacio y evitar que choque con algo una vez que han entrado en órbita.

Se debe proyectar la órbita en términos de la vida del satélite y saber la posición de los planetas para que no destruyan los satélites.

Se hizo que la computadora corriera a través de los siglos y de repente se de tuvo, la computadora empezó a dar una señal roja de alerta indicando que había algún error en la información con la que había sido alimentada o con los resultados al ser comparados con las normas establecidas. Decidieron entonces llamar a la oficina de mantenimiento para revisarla; los técnicos encontraron que la computadora estaba en perfectas condiciones. El director de operaciones de IBM pregunto cual era el problema y para su sorpresa la respuesta fue: “Hemos encontrado que falta un día en el universo destiempo trascurrido en la historia”. Empezaron a rascarse la cabeza… ¡No había respuesta!

En el equipo había un cristiano que dijo “una vez escuche un estudio Bíblico en la iglesia que decía que le sol se detuvo,” ellos no le creyeron, pero como no tenían ninguna respuesta le dijeron, “muéstranos” el entonces tomo su Biblia y leyó en el libro de Josué algo bastante ridículo para alguien con “sentido común.” En ese pasaje DIOS decía a Josué: “No tengas miedo, porque los he entregado en tus manos ninguno de ellos te podrá resistir.”Josué estaba preocupado porque el enemigo los había rodeado y si oscurecía, el enemigo podría derrotarlos. Entonces Josué pidió al Señor que detuviera al sol. Y así sucedió. “El sol se detuvo y la luna se paro… y no se apresuro a ponerse casi un día entero.”

Los ingenieros del Programa Espacial dijeron: “Ese es el día que Falta.”
Rápidamente verificaron en la computadora retrocediendo en el tiempo a la época descrita en la Biblia y descubrieron que se aproximaba mas no era el lapso de tiempo exacto. El tiempo mencionado en le época de Josué era de 23 horas y 20 minutos, no era un día completo, leyeron nuevamente en la Biblia y allí decía “casi un día entero” (Josué 10:13).

Parte del problema había sido solucionado. No obstante, faltaban 40 minutos. Esto ocasionaba un grande problema. Si no aparecían esos 40 minutos, había grandes discrepancias en los cálculos espaciales debido a que los minutos se multiplican muchas veces en órbitas. Este cristiano recordó que hay un lugar en la BIBLIA donde se menciona que el sol RETROCEDIÓ.

Sus compañeros dudaron un poco. Sin embargo, permitieron que les mostrara en el segundo libro de Reyes capitulo 20:8 -10 donde la Biblia narra que Ezequias quien estaba a punto de morir fue visitado por el profeta Isaías, el cual le dijo que no moriría.

Ezequias no creyó y le pidió por tanto una señal diciendo: “Avanzara la sombra diez grados o retrocederá diez grados?.. Y Ezequias respondió:

Fácil cosa es que la sombra decline diez grados pero no que la sombra vuelva diez grados. Diez grados son exactamente 40 minutos, 23 horas y 20 minutos en Josué, mas 40 minutos en segunda de reyes completan las 24 horas que los científicos del programa espacial tuvieron que añadir a la historia como el día que faltaba al universo. ¡Maravilloso!”

Nuevos hallazgos, nuevos descubrimientos, hoy día se demuestra que Dios existió, existe y existirá por siempre.

Muy interesante, digo interesante porque he leido la Biblia y se muchas historias hay escritas y esto aclara una de las tantas dudas por las cosas escritas en este libro al que tambien llaman “El testimonio de Dios”

http://monte-hermon.blogspot.com/2009/04/hallazgos-de-la-ciencia-con-ayuda-de-la.html
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